El emocionado adiós de Heredia

Miguel Ángel Heredia, durante su discurso./Francis Silva
Miguel Ángel Heredia, durante su discurso. / Francis Silva

El exsecretario general del PSOE de Málaga pronuncia su último discurso con un llamamiento a la unidad interna y con la confianza de que el partido «está en buenas manos»

Antonio M. Romero
ANTONIO M. ROMEROTorremolinos

Una cerrada ovación con el plenario en pie ha puesto el punto y final a los nueve años de Miguel Ángel Heredia como secretario general del PSOE de Málaga. Visiblemente emocionado, ha pronunciado un discurso de veintidós minutos y cuarenta segundos de duración que ha sido su testamento político y en el que ha habido reivindicación de la labor desarrollada, autocrítica y agradecimientos.

Heredia, que ha comenzado su discurso afirmando que «hoy es uno de los días más importantes de mi vida», ha hecho un llamamiento a la unidad interna. Así, ha sostenido que la ciudadanía «necesita un PSOE fuerte, orgulloso, de lo que es, democrático y participativo, pero no dividido o fracturado».

«Somos un proyecto colectivo y plural. Nadie entendería que todos y cada uno de los socialistas malagueños no compartieran la misma misión, y tampoco sería comprensible la unanimidad en la fórmula de su ejecución. Todos tenemos visiones distintas de cómo alcanzar un mismo fin. Nos une la aspiración de que el socialismo conquiste cuanto más poder político para transformar la sociedad. Hagamos más fuerte esa unión», ha subrayado.

En esta línea, sus últimas palabras han sido todo un alegato: «Socialistas de Málaga, como decía Allende: ¡Adelante, adelante! ¡Siempre unidos por la fuerza de nuestra historia!».

El político de Mollina, que ha manifestado su compromiso de trabajar por el PSOE de Málaga como militante de base y diputado en el Congreso, ha destacado que en el congreso que se celebra en el Palacio de Congresos de Torremolinos «comienza a escribirse una nueva etapa del socialismo malagueño» y que el partido está «en buenas manos» con la elección, en primarias y por primera vez con el voto directo de los militantes, de José Luis Ruiz Espejo como secretario general.

«Este congreso es un congreso de renovación política, de renovación de liderazgos, de delegaciones renovadas, de renovación de ideas. Es un congreso de actualización del socialismo malagueño a una nueva etapa en la democracia española», ha manifestado.

Sobre la figura de Ruiz Espejo, Miguel Ángel Heredia ha destacado que tiene «la virtud de serenar, que es muy necesaria en estos tiempos» y la capacidad de trabajo y de diálogo. «El socialismo malagueño está en buenas manos. Tu experiencia política e ideológica te avalan y te servirán para encontrar las respuestas a muchos de los envites que vendrán», ha apostillado.

«No puedo dejarte ningún manual. El cargo viene sin instrucciones, viene con muchas cargas. Pero algo te diré. Sabéis que desde la época de Reagan los ex presidentes de EEUU dejan una carta para su sucesor en el escritorio del Despacho Oval. José Luis, yo no te he dejado ninguna carta. Porque quiero decírtelo aquí hoy. No son mis palabras, es un fragmento de la carta de Obama destinada a Trump y que me parece reconoce muy bien la tarea de quien se enfrenta a liderar a un colectivo humano. Dice así: 'Somos solo ocupantes temporales de esta oficina. Eso nos hace guardianes de esas instituciones y tradiciones democráticas por las que nuestros antepasados lucharon y defendieron con su sangre'».

Respecto al balance de gestión, Heredia ha recordado que la ejecutiva saliente se ha enfrentado en los últimos años al ciclo electoral «más intenso de la historia democrática, en pleno proceso de cambio interno, de renovación generacional y de liderazgos, y de la cultura organizativa del partido» y que en ese marco general debe enmarcarse la labor desarrollada.

«Si la valoración de la gestión debe hacerse por el cumplimiento de los objetivos planteados, nuestra gestión es positiva: nos fijamos ampliar nuestro poder institucional municipal, nos fijamos un partido más activo, más pegado al terreno, en diálogo con la ciudadanía y los colectivos, y nos propusimos renovar la organización para dar paso a nuevas personas y garantizar el futuro en muchos municipios», ha remarcado.

Heredia ha añadido que en estos años se ha mantenido al PSOE como referente progresista y de izquierdas de gobierno, se ha abierto «un nuevo tiempo político» en pueblos y ciudades, reforzado el perfil municipalista en colaboración con los grupos, con el grupo de la Diputación al frente, al servicio de los pequeños y medianos municipios, se ha defendido en todas las instancias los intereses generales de Málaga, se ha levantado la bandera feminista como parte fundamental de la lucha socialista y todo ello con un partido en acción permamente y en red.

«Nuestro esfuerzo se ha encaminado a que Málaga cuente y se respete, y mucho, en España y en Andalucía, con lealtad y sin provincianismos», ha concluido. En este sentido, ha apuntado que Málaga cuenta en los órganos regionales y federales del partido.

Miguel Ángel Heredia ha tenido palabras de agradecimiento para el expresidente de la Junta José Antonio Griñán -momento en que el plenario le tributó una ovación al político socialista andaluz, inmerso en un proceso judicial por el caso de los ERE- y ha destacado el liderazgo político de Susana Díaz en Andalucía y la transformación de esta región bajos los gobiernos socialistas. «Tenemos un liderazgo fuerte con Susana Díaz. Tenemos futuro con Susana», ha dicho.

Sobre el desafío independentista catalán, el ya exsecretario general del PSOE de Málaga ha puesto en valor el papel que está desempeñando Pedro Sánchez, secretario general del partido, en defensa de la legalidad constitucional.

«La mejor defensa de España es la defensa de la igualdad en la sociedad española. Como mejor se rinde honores a una bandera es luchando por la dignidad de quienes une en una misma comunidad política. Socialismo y nacionalismo son irreconciliables. Y cuando comenzamos a perdernos en los términos de naciones y nacionalidades nos desviamos. Como cuando el GPS no referencia ni calles ni carreteras. Estamos en la nada», ha argumentado.

En la parte final de su discurso, ha tenido palabras de agradecimiento para la militancia malagueña, los trabajadores del partido, a los alcaldes, concejales y portavoces municipales, a los integrantes de su ejecutiva, sus padres y su esposa e hijos y a Griñán y Díaz por su apoyo. «Prometo que me olvidaré de las rencillas, callaré mis decepciones, aprenderé de los errores y no dejaré de trabajar ni un solo día por el socialismo malagueño», ha dicho.

«Desde hoy me uno a la relación de ex secretarios general del PSOE: Ramón Germinal Bernal, Antonio García Duarte, Carlos Sanjuán, Rafael Ballesteros, Hilario López Luna, Juan Fraile, José Asenjo y Marisa Bustinduy. La historia de nuestro partido en la provincia está jalonada de buenos y malos momentos, pero todos se cosen con el acero de la vocación de servicio público de quienes me precedieron, su compromiso, su ambición por una provincia mejor», ha concluido.

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