Los embalses de Málaga ganan agua para dos años, pero ponen en evidencia la falta de infraestructuras

La presa de La Concepción, completamente llena, la semana pasada./Josele-Lanza -
La presa de La Concepción, completamente llena, la semana pasada. / Josele-Lanza -

La Concepción tiene que desaguar el equivalente a un mes de consumo en la provincia, sin previsión para comenzar las obras del recrecimiento ni la interconexión de cuencas

Ignacio Lillo
IGNACIO LILLOMálaga

La provincia ha pasado en sólo un mes de la sequía a la abundancia. El clima mediterráneo está marcado por el relevo de ciclos de escasez con otros de fuertes precipitaciones. El problema en este caso es que la población costera no para de crecer, y con ella la necesidad de recursos hídricos, también necesaria para los sectores económicos que siguen en auge, como son el turismo y la industria agropecuaria. A finales de febrero, la situación era tan precaria que la Consejería de Medio Ambiente estaba ultimando un decreto de restricciones, especialmente para la comarca de la Axarquía. El acumulado total el día 27 era de 205,3 hectómetros cúbicos, al 33% de la capacidad. En La Viñuela era todavía peor, al 21,4%, con poco más de 35 Hm3.

Las cifras

7,12
hectómetros cúbicos ha desembalsado La Concepción a causa de su escasa capacidad.
227
Hm3 almacenan las presas del Guadalhorce y Guadalteba, que surten a la capital.

¿Cuál es el escenario tras el paso del mes de marzo? Para que sirva como referencia general, la media histórica en el pluviómetro del Aeropuerto de Málaga, que es la medida oficial de la provincia a efectos estadísticos, es de 550 litros por metro cuadrado al año. En este episodio se han recogido 224, o sea, más de un tercio de todo lo que se suele hacer en los doce meses, según los datos aportados por el Centro Meteorológico de Aemet en la capital. Pero la ciudad ha sido casi donde menos ha caído. La zona más húmeda se ha concentrado en la franja más cercana a la provincia de Cádiz. Justo en la frontera entre ambas provincias, en el tramo malagueño del río Guadiaro, en el entorno de Gaucín, se han registrado casi 650 l/m2.

El resultado: a nivel general, se ha pasado de 205 a 386 Hm3, según los datos de ayer de la Red Hidrosur, dependiente de la Consejería de Medio Ambiente de la Junta. Es agua suficiente para afrontar unos dos años de consumo, aunque no cayera casi nada en este intervalo. Aunque la situación ha mejorado a nivel general en la provincia, el escenario no es igual en todos los sistemas.

El de la Axarquía, a pesar de que La Viñuela ha duplicado sus recursos, todavía no se han levantado del todo las restricciones para el riego. El último comité de gestión determinó que se mantendrán los volúmenes para el riego del año pasado (cuando la situación era prácticamente idéntica a la actual), con 1,5 Hm3 en abril y dos en mayo. Habrá una nueva cita a finales de mayo para estudiar el nivel del embalse y proponer los riegos del verano. En este caso, hay agua garantizada para 24 meses.

Las reservas de agua casi se han duplicado en un mes, y la tendencia continúa al alza

En la capital y el Valle del Guadalhorce se superan los dos años de retorno, y sin restricciones en los cultivos durante la próxima campaña de verano. Las presas de Conde de Guadalhorce, Guadalhorce y Guadalteba prácticamente han duplicado sus recursos disponibles, hasta los 227 Hm3.

Paradojas de La Concepción

Esta es la cara. La cruz de la moneda es que, una vez más, se han puesto en evidencia las carencias históricas en cuanto a infraestructuras hidráulicas en la provincia. El embalse de La Concepción, que es el que abastece a buena parte de la Costa del Sol occidental, está sometido a una serie de paradojas que ponen en evidencia la fragilidad de la cuenca. Ayer llegó prácticamente al nivel de lleno absoluto, aunque esto supone contar solamente con 61 Hm3 (la capacidad total es de 61,85) para abastecer a una de las zonas más pobladas de España. Como apoyo, Marbella dispone de una desaladora de agua de mar, que se activa sobre todo en los periodos punta de demanda del verano.

Un pescador en la presa del Guadalteba, ayer.
Un pescador en la presa del Guadalteba, ayer. / Salvador Salas

La segunda paradoja es que sus reducidas dimensiones no están en consonancia con la cuenca a la que da servicio, y que es –justo al contrario– la más lluviosa de la provincia. Y la tercera, que está unida a la anterior, es que la presa se ha visto obligada a desagüar un líquido precioso, que desgraciadamente se echará de menos en los próximos meses. Según los datos aportados por la Junta, ha sido un único desembalse, de 7,12 Hm3, durante el fin de semana del 16 al 18 de marzo. Esta cifra casi equivale a lo que gasta toda la provincia en un mes normal. Y ello, sólo con los aportes del río Verde, sin tener en cuenta los que se han dejado de recoger desde el triple trasvase de los ríos Guadalmansa, Guadaiza y Guadalmina.

La Viñuela está todavía por debajo de su capacidad.
La Viñuela está todavía por debajo de su capacidad. / Agustín Peláez

La principal solución acordada por el Gobierno central y la Junta para acabar con esta situación es el recrecimiento de La Concepción, que en realidad consistirá en la construcción de una segunda presa, aguas abajo de la actual, y que ampliará su capacidad total hasta los 180 Hm3, con lo que se convertirá en el mayor de la provincia, por delante de La Viñuela (165,43) y Guadalteba (153,3). La obra la tiene que financiar el Ejecutivo de Madrid, y hoy precisamente se conocerán las principales partidas provinciales de los Presupuestos Generales del Estado (PGE). Ahí se verá si esta infraestructura clave consigue entrar en las previsiones de gasto.

Esta no es la única solución. La Consejería de Medio Ambiente tiene que incluir entre sus prioridades la necesaria interconexión de las cuencas, desde La Concepción a La Viñuela. Así, el agua que entre por cualquiera de los flancos se podrá movilizar y almacenar allí donde sea necesaria y donde haya espacio. Para que no se pierda ni una gota más.

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