Elevan a 850 hectáreas de cultivo la superficie afectada por las trombas en Villanueva y Almogía

Un cultivo de cereal con numerosas espigas rotas y desgranadas por el granizo. /SUR
Un cultivo de cereal con numerosas espigas rotas y desgranadas por el granizo. / SUR

Agricultores aseguran que se han perdido cosechas enteras y desde Asaja Málaga se urge al arreglo de los caminos afectados

Agustín Peláez
AGUSTÍN PELÁEZ

Comienza a conocerse la evaluación de daños de la importante tormenta caída en forma de lluvia y granizo en los municipios de Villanueva de la Concepción y Almogía el pasado 8 de mayo. Los más de 100 litros de agua registrados -en algunos puntos alcanzaron hasta los 200, según Jóvenes Agricultores- han provocado daños irreversibles en las cosechas de más de 850 hectáreas de cultivos de la zona. Al menos, así lo ha asegurado la asociación agraria Asaja Málaga, que ha destacado entre los más perjudicados los de leguminosas (garbanzos y veza, que se utiliza como forraje para el ganado, fundamentalmente). «Estimamos que la tromba de agua ha dañado el cien por cien de la cosecha de unas 250 hectáreas de leguminosas», ha explicado el técnico de Asaja, Carlos Carreira.

En cultivos de cereal, el colectivo calcula que existen unas 300 hectáreas afectadas en distinto grado, de las que unas 100 han perdido la totalidad de la cosecha debido a que la fuerza de la tromba de agua y el granizo han roto las espigas y desgranado las mismas tirando el grano. «En otras 100 hectáreas la cosecha se ha visto dañada en un 60 por ciento, y en otras 100 en un 30 por ciento, aunque es bastante posible que los daños sean mayores. Tenemos que esperar aún unas semanas para ver cómo evolucionan. Si logran recuperarse, el daño será menor, pero si no lo hacen, las perdidas serán mayores de las estimadas en estos momentos», ha explicado Carreira.

Almendro

En cuanto a los cultivos leñosos los que más daños registran en la zona afectada por la tromba de agua son el almendro y el olivar. En el caso del almendro, Asaja estima que se han visto dañadas unas 100 hectáreas que han perdido toda la cosecha, mientras que en olivar la superficie con daños de distinta índole abarca unas 300 hectáreas, sobre todo de olivar joven, especialmente en la zona donde se centró la tormenta. «En los lugares más próximos a los cauces donde hubo desbordamientos, el agua se ha llevado numerosos árboles por delante, mientras que en otras ha causado una gran desfoliación», ha señalado Asaja Málaga.

Para Carreira, lo que más urge ahora es reparar lo antes posible los daños en los caminos rurales, puentes y vados que sirven de acceso a las explotaciones agrícolas, ya que hay muchas a las que aún no se puede acceder, dificultando las tareas agrícolas y el transporte de las cosechas hasta los puntos de venta.

Según Asaja, la dejadez en la limpieza y mantenimiento de los cauces de los ríos y arroyos ha sido el causante de los desbordamiento, junto con la gran cantidad de agua caída en muy poco intervalo de tiempo. «Se produjeron represamientos de agua debido a la acumulación de todo tipo de materiales arrastrados provocando desbordamientos como el del río Campanillas, que ha arrancado árboles y mantiene cortados más de 15 caminos todavía debido en los daños en algunos vados», ha manifestado Carreira. Asaja Málaga estima la inversión necesaria para reparar los cauces de los ríos y arroyos que se han desviado, y los vados, puentes y caminos dañados en más de 1,5 millones de euros.

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