«Que no os digan que no podéis hacerlo»

«Que no os digan que no podéis hacerlo»
Fernando González

La iniciativa internacional ‘Inspiring girls’, que estimula la ambición profesional y la autoestima de las niñas, aterriza en Málaga

Ana Pérez-Bryan
ANA PÉREZ-BRYAN

Al principio, las niñas sueñan con ser princesas, bailarinas, peluqueras o cantantes. Esos sueños se van transformando poco a poco, y a medida que crecen, los retos de la niñez comienzan a enfocarse hacia profesiones más ‘prácticas’ como abogadas, maestras, arqueólogas, médicos o periodistas. Y es justo ahí, en ese momento en el que la personalidad comienza a forjarse –en torno a los diez u once años– cuando son necesarios modelos de mujeres que, como ellas, soñaron de pequeñas un futuro que finalmente han conseguido con esfuerzo y trabajo. Es el momento, en definitiva, de mirarse en el espejo de las mayores. De lo que ellas serán algún día.

Nueve mujeres con éxito en sus profesiones comparten con un grupo de 76 chicas de 11 y 12 años las claves «para que no haya sueños imposibles»

Esta es la filosofía que late detrás del proyecto internacional ‘Inspiring girls’, una iniciativa impulsada desde Reino Unido por Miriam González, una abogada natural de Valladolid que ha desarrollado el grueso de su carrera en Reino Unido y que ha compaginado su indiscutible éxito profesional esquivando la sombra de su esposo, el político liberal demócrata Nick Clegg. De ese convencimiento de que «el único límite de los sueños de una niña debería estar en la intensidad de su propio esfuerzo» surge este trabajo de ‘networking’ que pone en contacto a niñas con mujeres que han logrado sus metas.

Nieves Orti, fiscal, explica a las chicas su trabajo.
Nieves Orti, fiscal, explica a las chicas su trabajo. / Fernando González

Y ese espíritu colectivo que suma y empuja desde el lado de ‘ellas’ desembarcaba ayer por primera vez en Andalucía con un encuentro en Málaga, en el Museo Automovilístico, donde participaron 76 niñas de entre 11 y 12 años de los colegios Sagrada Familia y Rosario Moreno. Allí, las chicas pudieron mirarse en los espejos de nueve profesionales de éxito en sus carreras que se repartieron en nueve mesas para conversar en rondas de 10 minutos y contestar todas las dudas: Ana Pérez (ingeniera aeronáutica), Nieves Orti (fiscal de la Audiencia Provincial de Málaga), Alhambra Nievas (ingeniera de telecomunicaciones y árbitro profesional de rugby), Elsa Varona (controladora aérea), Vanessa Cabra (bombera), Carmen Escalante (periodista), Soledad Romero (abogada), Pilar Nieto (empresaria y piloto de rallies) y Emilia Garrido (responsables de artes plásticas y museos de la Fundación Unicaja) dejaron sobre las mesas que compartieron con esas niñas el mensaje cristalino de que «no hay sueños pequeños ni imposibles». Y sobre todo una invitación a superarse: «Que no os digan que no podéis hacerlo».

Cascos y arena del desierto

«Mi sueño era ser piloto de 4x4 y lo he conseguido», admitía Nieto ante un grupo de diez niñas que con los ojos muy abiertos acariciaban un puñadito de tierra del desierto de Marruecos que Pilar atravesó en una de sus competiciones. También llevó el casco con el que se protege mientras corre, muy parecido al que Vanessa Cabra utiliza en su trabajo diario como bombera del Real Cuerpo de Málaga y que las alumnas se probaron haciendo fiesta de la novedad. «De todas ellas, sólo dos me han dicho que quieren ser bomberas como yo», decía Vanessa tras el encuentro con las chicas.

De bomberas dos, pero de ingenieras «ninguna». Lo admitía con cierta desilusión «por lo poco que veo que se está avanzando» Ana Pérez, ingeniera aeronáutica en Aertec que a pesar de todo logró enganchar a las niñas con explicaciones tan prácticas como que «para hacer un avión hace falta mucho más tiempo que un coche, que se monta en segundos» o que, a cambio, «viajar por el aire ahorra mucho más que hacerlo en coche».

En cualquiera de los casos, el encuentro de ayer en el Museo Automovilístico dejó una lección de ésas que se aprenden en el cole pero que se aprecian más en vivo y en directo. «Si se quiere se puede, pero hay que esforzarse mucho». La frase, dicha con todo el conocimiento de causa por la intensa formación y el «examen tan grande que tienes que hacer una vez terminada la carrera», salía de boca de la fiscal de la Audiencia Provincial Nieves Orti, que compartió con las niñas, y enfundada en su toga, las satisfacciones de un trabajo «en el que siempre intentamos que gane la verdad».

El otro trabajo, ese otro reto colectivo que implica a las niñas con modelos de referencia, tendrá su continuidad en Málaga a partir del próximo mes de enero, ya que ‘Inspiring girls’ emprenderá una ruta por 40 colegios de la capital con otro equipo de profesionales de éxito que seguirán insistiendo en que no hay sueños pequeños. Y mucho menos imposibles.

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