Detienen en Málaga al mayor traficante de cocaína del norte de África

La cocaína era transportada en el interior de piñas. / SUR

Desmantelada una banda familiar dedicada al narcotráfico en la Costa del Sol que transportaba la droga oculta en cargamentos de piñas

Alvaro Frías
ALVARO FRÍAS

A sus 72 años había conseguido convertirse en el mayor traficante de cocaína del norte del continente africano. Tras él se desplegaba una compleja organización criminal, que ahora ha sido completamente desarticulada por la Policía Nacional. Así lo aseguraron ayer desde este cuerpo de seguridad, cuyos agentes, junto con funcionarios de la Agencia Tributaria, han detenido a once personas en esta operación y han bloqueado bienes y cuentas bancarias por valor de nueve millones de euros.

La actividad de este narco, oriundo de Marruecos, comenzó en los años 70, especializándose en introducir hachís desde su país de origen. Sin embargo, con el paso del tiempo acabó dedicándose al tráfico de cocaína, hasta llegar a ser considerado como el mayor traficante de esta sustancia estupefaciente en el norte del continente africano.

En busca de una mayor discreción, acabó asentado en Málaga. No estaba solo, sino que cuatro de sus hijos y dos de sus yernos le acompañaban en su actividad delictiva. Habían formado, siempre según informaron desde la Policía Nacional, una organización familiar dedicada al narcotráfico en la Costa del Sol. La investigación comenzó en el mes de octubre del pasado año. Los agentes constataron la existencia de una organización criminal, integrada por miembros de un clan familiar asentado en la Costa del Sol. Tras ello, acabaron descubriendo que la banda se había creado una gran infraestructura inmobiliaria, financiera y mercantil con gran presencia comercial en varios países de África occidental de la mano de importantes empresarios afincados en la costa levantina.

Desde el CNP indicaron que esta relación aportaba una apariencia mercantil que les permitía materializar su actividad delictiva de un modo completamente opaco a la actividad policial y aduanera. Además, los investigadores observaron como los miembros de la red blindaban todas sus actividades y movimientos con grandes medidas de seguridad, que incluían comunicaciones encriptadas, continuos cambios en los vehículos que usaban en sus desplazamientos o inhibidores de frecuencia, entre otros aspectos.

Droga en piñas

Las pesquisas determinaron que la organización criminal utilizaba las rutas comerciales de una de sus empresas para transportar el estupefaciente vía marítima desde Sudamérica. Tras diversas gestiones los agentes localizaron varios contenedores, procedentes de Ecuador y con destino el puerto de Algeciras, y sospecharon que transportaban estupefaciente. Al inspeccionarlos, hallaron más de 960 kilos de clorhidrato de cocaína que estaban ocultos en un cargamento de piñas.

La policía localiza la sustancia estupefaciente.
La policía localiza la sustancia estupefaciente. / SUR

Días más tarde, se inspeccionó un nuevo contenedor procedente de Costa Rica, localizando esta vez más de 30 kilos de cocaína. En esta ocasión, el sistema utilizado era mucho más sofisticado, ya que la droga estaba prensada en cilindros recubiertos de cera de color amarillo y oculta en el interior de las piñas. Esta circunstancia dificultó enormemente su detección, ya que fue necesaria la apertura de miles de piezas de fruta para localizar el estupefaciente.

Como resultado total del operativo, los agentes han arrestado a once personas y han incautado una tonelada de cocaína. Además se han intervenido 180.000 euros en efectivo, 200.000 euros en joyas, 15 vehículos, dos pistolas y diversos dispositivos de geolocalización e inhibidores de frecuencia. Los investigadores han bloqueado 57 inmuebles por valor de siete millones de euros y más de dos millones de euros en cuentas bancarias.

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