«Debería haber un mayor control sobre los ciclistas para saber si conocen las normas»

La responsable de Tráfico en la provincia de Málaga, Trinidad Hernández./Francis Silva
La responsable de Tráfico en la provincia de Málaga, Trinidad Hernández. / Francis Silva

Trinidad Hernández, jefa provincial de Tráfico, detalla que en lo que va de año se ha producido un repunte «muy importante» en el número de víctimas mortales

ALVARO FRÍAS y JUAN CANOMálaga

El accidente de tráfico que tuvo lugar la semana pasada en Torremolinos ha dejado tres nuevas víctimas mortales en las carreteras de la provincia. Se eleva así a 22 la cifra de fallecidos en siniestros de este tipo en Málaga sólo en la primera mitad del año, un dato que tiene preocupados a los responsables de la Dirección General de Tráfico (DGT) por el repunte de estos sucesos que se cobran la vida de las personas en el asfalto. Precisamente en este último caso, se detuvo a un guardia civil como supuesto responsable del siniestro después de que diera positivo en los test de alcohol y drogas. En Tráfico este asunto, el de la mezcla de conducción con el consumo de sustancias estupefacientes, se ha convertido en un problema al alza en los últimos años y al que quieren poner solución. También se hace hincapié en la situación de los ciclistas en las carreteras, sobre los que la jefa provincial de la DGT considera que habría que tener un mayor control sobre si conocen las normas de circulación y si son aptos para ello.

¿En qué punto se encuentra la siniestralidad en las carreteras en lo que va de año, en el que se han producido graves accidentes como el del pasado miércoles con tres personas fallecidas?

–A lo largo de todo 2016 hubo un repunte con cinco personas fallecidas más que en años anteriores, aunque ciertamente nos movíamos en buenos números. Aunque es un análisis que me gusta hacer al final del año, sí es cierto que, en lo que va de 2017, se ha producido un incremento muy importante respecto al número de víctimas mortales en siniestros de tráfico. En concreto, son once fallecidos más que el año pasado por estas mismas fechas, ya que con el último accidente de Torremolinos los muertos en las carreteras malagueñas en lo que va de 2017 son ya 22. También es muy significativo que, de estas personas, diez responden a siniestros de motocicleta y cinco a atropellos.

«Me sorprendo con la cantidad de personas que las consumen y circulan después»

¿Cuáles son los principales motivos de esta situación?

–En cuanto a las motocicletas hay que decir que el parque móvil de este tipo que hay en la provincia de Málaga, por el clima sobre todo, es muy grande. Sobre la siniestralidad en general, hemos observado que a lo largo de este año ha aumentado mucho la circulación; de hecho, a estas alturas, ya nos encontramos, por ejemplo, con retenciones los domingos. Pero entre los motivos también se encuentra la conducta que tiene de mucha gente al volante. No hay nada más que ver el índice de conexión del alcohol y las drogas con muchos de los accidentes que se producen, así como imprudencias, como los excesos de velocidad. No se cumplen las normas de circulación pese al alto grado de control que hay. No sé qué pasaría si no hubiera estas medidas.

Hablaba de la incidencia del alcohol y drogas en los accidentes que se producen. ¿Cómo están evolucionando las denuncias por consumo de estas sustancias al volante?

–El alcohol sigue la tendencia a la baja de los últimos años. Conduce mucha menos gente bebida que antes. Por ejemplo, cuando hacemos campañas específicas, que son las que están contabilizadas, solo un 2% de los conductores suele dar positivo. Sí me sorprendo con la cantidad de gente que consume drogas y se pone al volante. A partir del año 2013 comenzamos a hacer el test de drogas solo en los accidentes, pero desde hace un par de años ya se hacen a nivel generalizado, por lo que ahora es cuando estamos descubriendo el problema que hay. Y desde mi punto de vista es muy importante. Sólo por plasmar la situación con un ejemplo, recuerdo unas prácticas que hicimos con unos agentes de la Guardia Civil en un control durante una mañana cualquiera entre semana a las 12.00 horas. De las doce pruebas que se realizaron, en siete se dio positivo.

«La mayoría de la gente está concienciada deque no hay que hacerlo, aunque hay otros que no»

¿Considera que hay una cierta permisividad social en este sentido, que no institucional?

–Creo que no. Desde hace tiempo vengo observando cada vez que salgo que las personas que van a conducir después no suelen beber alcohol. Con las drogas, por ejemplo, que diera positivo el guardia civil en cocaína tras el accidente de Torremolinos es algo que no me podía creer. Con los positivos por droga nos encontramos dos perfiles diferenciados. Uno es de personas que consumen habitualmente sustancias como marihuana o hachís, mientras que otros son profesionales que responden a drogas como la metanfetamina y la cocaína.

¿Cree que existe una verdadera conciencia del peligro que supone conducir bajo los efectos de las drogas?

–Quiero creer que sí, ya que, de los 800.000 conductores censados, el porcentaje de infractores es mínimo. Se trata de una situación que tiene mucha repercusión social. La gente sí está concienciada del problema, pero también es cierto que queda un conjunto de personas en las que se aprecia que se les retiran puntos del carné e incluso se les quita el permiso y siguen conduciendo, hasta consumiendo sustancias al volante. Son reincidentes en este tipo de conductas. Yo me involucro mucho en este tipo de expedientes. Aunque se trata de un grupo muy reducido, hay que buscar nuevas medidas para actuar y desde la Dirección General de Tráfico ya se está estudiando qué hacer. El reto que hay ahora mismo sobre la mesa es el tema de las drogas, en el que se está invirtiendo mucho en investigación y en equipos para controlar a los conductores. Aunque no nos olvidamos del resto, estamos a la cabeza de Europa en cuanto a la normativa de este tipo de casos y en la prevención del consumo de sustancias al volante.

«Los conductores deben convivir con los ciclistas y los dos colectivos tienen que respetar las normas»

Hablando de la ingesta de drogas y alcohol al volante, han generado mucha alarma social casos que se han producido de atropellos por parte de conductores en estas circunstancias a ciclistas.

–Respecto a los ciclistas, está pasando de todo. Como decía antes ha aumentado la circulación de vehículos, pero también la práctica de este deporte y la utilización de la bicicleta como medio de transporte, ya que se ha venido fomentando el moverse en ella. Al producirse esta situación, se incrementa el riesgo. Es cierto que los conductores, en vías interurbanas, no respetan el metro y medio de separación o, muchas veces, van circulando con excesos de velocidad y se encuentran de golpe a los ciclistas, que son muy vulnerables. Hay que convivir con ellos y respetar las normas. Pero no solo la persona que va al volante de un vehículo, también el ciclista, que está obligado a conocer y cumplir esas mismas normas de circulación. De hecho, aunque no se les pueden quitar puntos, pueden ser sancionados. Por ello considero, no sé si mediante un permiso de conducir específico, que debería haber un control para saber si reúnen los conocimientos necesarios para poder circular tanto por vías urbanas como interurbanas.

Volviendo a las sanciones, ¿cuál es la que más común?

–Las que se ponen por exceso de velocidad, también porque se controla mucho. Aún así hemos bajado.

En cuanto a la siniestralidad. ¿Cuáles son los puntos negros de la provincia?

–Estos enclaves no se publican ahora mismo, ya que se está volviendo a estudiar el concepto de punto negro. Pero tenemos carreteras muy peligrosas en la provincia, como la que va de San Pedro a Ronda, la de Campillos, en la zona de la Axarquía o en la Serranía de Ronda. Sin embargo, los accidentes más graves ocurren en la autovía, como este último de Torremolinos, ya que se va a una velocidad mucho más elevada y las consecuencias son más graves. 

¿Cómo están funcionando las cámaras de detección de coches sin ITV ni seguro? ¿Se está sancionando mucho?

–No se ponen siempre multas, porque este asunto va por campañas específicas. Si abriéramos ese grifo no pararíamos de tantas infracciones que se cometen. Se están detectando muchos casos, y con estas cámaras también controlamos el uso del móvil y del cinturón, pero ahora mismo sólo se está haciendo a nivel informativo para los conductores, sin que se les sancione.

«Las multas que másse ponen son por exceso de velocidad, aunquehan bajado mucho»

En cuanto a las campañas de la DGT, ¿en qué aspectos se está insistiendo actualmente?

–Alcohol y drogas o la velocidad son continuas, pero ahora mismo hay una especial que se ha lanzado sobre las bicicletas. Asimismo se hacen campañas de las consecuencias de los accidentes, sobre todo ahora en verano.

Precisamente ahora en verano se incrementan los atascos. ¿Podría identificar los puntos negros crónicos en este sentido y las circunstancias?

–Estamos notando que las retenciones de los fines de semana han empezado antes y son más intensas porque llega más gente a las playas que otros años. En cuanto a las crónicas, están la de la salida hacia la zona de la Universidad, el Parque Tecnológico y los juzgados después del falso túnel de Carlos Haya, así como la salida hacia Arroyo de la Miel. En este último caso es cierto que existe un problema de infraestructura, mientras que en el primero es una situación puntual en las mañanas. En verano, las retenciones se dan en la A-7 a la altura del centro comercial Plaza Mayor, que incluso llegan hasta Las Pedrizas. Hay incidentes también porque hay coches que se calientan y generan muchos problemas. Estas retenciones suponen inconvenientes para los conductores, pero no a nivel de accidentes.

«Notamos que las retenciones de los finesde semana han empezado antes y son más intensas»

¿Cuáles son sus principales preocupaciones como responsable de Tráfico en la provincia?

–Las víctimas en la carretera. Junto con el responsable de la Guardia Civil hacemos un seguimiento de cada uno de los accidentes mortales que se producen y si han tenido lugar por algo mal hecho por nosotros o por las circunstancias. Sé que los accidentes se tienen que producir, porque no hay riesgo cero, pero si se siguieran las normas establecidas las consecuencias serían mínimas. En el accidente de Torremolinos, si los ocupantes del taxi hubieran llevado el cinturón de seguridad, que es un elemento fundamental, las circunstancias serían distintas.

¿Sobre el carné de conducir, considera que se ha relajado la percepción del conductor sobre la pérdida de puntos?

–Volvemos a ese pequeño grupo del que hablábamos anteriormente al que no le importa perder puntos y el carné y siguen conduciendo. Pero con este tipo de permiso ha bajado la accidentalidad, ya que es muy efectivo para la gran mayoría de la gente.

¿Cuántos puntos pierden los malagueños al año?

–De enero a mayo de 2017, los malagueños han perdido 9.437 puntos. La gran mayoría por excesos de velocidad –6.674 denunciados–, pero por ejemplo también muchos por alcohol –1.410–.

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