La conciliación, un reto para valientes

Ponentes en las jornadas organizadas por el Colegio de Abogados de Málaga./Twitter
Ponentes en las jornadas organizadas por el Colegio de Abogados de Málaga. / Twitter

El Colegio de Abogados de Málaga celebra una jornada en la que se ha insistido en la necesidad de cambiar las estructuras de trabajo tradicionales para bien de los trabajadores y de las empresas

ALVARO FRÍAS y JUAN CANOMálaga

En una sociedad en la que los empleados españoles son los que más horas echan en el trabajo de Europa y, sin embargo, se desploma en los ranking de productividad, hablar de conciliación es un reto para valientes. Así lo han puesto sobre la mesa las expertas que han participado esta mañana en una jornada sobre este asunto organizada por el Colegio de Abogados de Málaga.

En concreto, en las charlas, que han coincidido con el día de la conciliación de la vida familiar, laboral y personal; han participado la vicedecana del colegio, Inmaculada Atencia, la directora de recursos humanos del grupo Peñarroya, Remedios Miralles, y la gerente de IMP consultores, Rocío Escribano.

Y lo primero que hay que hacer para hablar de conciliación es desterrar esa idea de que la conciliación es para mujeres embarazadas o con hijos y que consiste solo en flexibilizar los horarios. Escribano ha insistido en que, en muchas ocasiones, cuando se trata este tema se hace de forma «vacía», sin tener en cuenta que es una palabra que engloba muchos aspectos, como la igualdad, la calidad en el empleo o el desarrollo personal y profesional.

Miralles ha asegurado que la conciliación es «para todos»: mujeres, hombres, solteras, casados, con hijos o sin, con personas dependientes a su cargo... Ha insistido en que la conciliación consiste en obtener un equilibrio entre la vida profesional y la personal de todos, independientemente de su situación particular y de lo que se quiera hacer en el tiempo en el que no se esté trabajando.

Y para avanzar en la conciliación solo hay que querer. Así de contundente se ha mostrado Miralles, que ha afirmado que cada empresa puede tener su propio modelo para alcanzarla, en base a sus necesidades y a las que presenten sus trabajadores.

Por su parte, Escribano ha indicado que, ante el reto de la conciliación, se tiene que contar con el apoyo de todos. Tanto de los trabajadores como de las empresas, así como de las administraciones públicas, que establezcan políticas para ello, y de organizaciones y asociaciones. Entre ellas, ha destacado al Colegio de Abogados de Málaga, que ha recibido recientemente la certificación de Empresa Familiarmente Responsable.

Las tres ponentes han insistido en que hay que cambiar las estructuras de trabajo tradicionales. Lo primero de todo es acabar con la cultura del presentismo «tan instaurará en las oficinas de este país» y no identificar el trabajo con una silla y una mesa. Hay que huir de frases como: «¿Ya te vas?»

Para ello, han apostado por una mejor organización del trabajo en cada empresa y aprovechar las facilidades que dan hoy en día las nuevas tecnologías. Han apuntado la necesidad de cambiar el concepto a que hay que trabajar por proyectos u objetivos y no tanto en que hay que pasar cuantas más horas en la oficina mejor.

El resultado de conciliar es ganar, y no solo para el trabajador sino también para la empresa. En este sentido, han apuntado que la persona tendrá una vida más equilibrada, será más feliz y estará más comprometida con los valores de la empresa. Ésta última, en su caso, obtendrá más productividad del empleado, podrá retener talento y tendrá mejores resultados, entre otros aspectos.

«Si mucho das, mucho te van a devolver», ha concluido la responsable de recursos humanos del grupo Peñarroya.

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