La caza se reivindica y pide respeto en Málaga

La caza se reivindica y pide respeto en Málaga

Unas 2.500 personas participan en una concentración en la capital para exigir el cese «de los insultos, el acoso y la criminalización» por parte de los animalistas

Antonio M. Romero
ANTONIO M. ROMERO

Por un día, los cazadores malagueños han dejado las tareas diarias vinculadas a su afición para venir a la capital a reivindicarse y pedir respeto ante los ataques que, según denuncian, vienen recibiendo por parte de colectivos animalistas y de algunos sectores ecologistas. Unas 2.500 personas según la organización (Subdelegación del Gobierno ha rebajado la cifra a 300 asistentes) entre jóvenes, mayores, mujeres y niños, algunos de ellos acompañados por sus fieles compañeros, los perros, y en un ambiente festivo se han concentrado en la plaza de la Marina para poner en valor una actividad recreativa que forma parte de la idiosincracia de las zonas rurales de la provincia y que supone un destacado motor económico para numerosos municipios.

«Mi abuelo fue cazador, mi padre también y yo le estoy inculcando a mi hijo los valores de la caza. Si hay alguien que respeta el campo y el medio ambiente somos los cazadores», relata Manuel Perujo, llegado, junto a un grupo de cazadores, desde la Serranía de Ronda. Al igual que de otras comarcas, muchos de ellos con su indumentaria de caza o con chalecos alusivos a peñas podenqueras o de zorzaleros, los asistentes han reclamado que «nos nos consideren unos delincuentes».

José María Mancheño, presidente de la Federación de Caza de Andalucía, ha mostrado su satisfacción por «la masiva» respuesta de los cazadores a la convocatoria en Málaga así como en otras 44 ciudades españolas y respaldada por organizaciones agrarias como Asaja o partidos políticos como Vox. «Fundamentalmente pedimos respeto, que cese la campaña de insultos, acoso y criminalización a la que nos somete el sector animalista y parte del sector ecologista y nos reivindicamos como parte de la sociedad civil», ha asegurado.

Mancheño ha remarcado que la caza no ha sido un sector tradicionalmente dado a la reivindicación pero que ahora se ven obligados a echarse a la calle porque «al igual que sucede con los toros, los colectivos animalistas nos han situado en el punto de mira». «Lo único que pedimos es que nos dejen en paz y en libertad para ejercer esta afición», ha añadido.

Según los datos que ha aportado, en Andalucía el colectivo de la caza aglutina a unas 300.000 personas y en Málaga, unas 80.000 de manera directa o indirecta están vinculadas a este sector entre quienes cuentan con licencias (en la provincia hay unas 20.000) y la industria auxiliar ligada al mundo de la caza -hostelería, veterinarios, alimentación o indumentaria-.

«La caza aporta mucha vida y riqueza a la economía de muchos pueblos de Málaga, donde es una seña de identidad, y además contribuye a fijar la población al territorio. Es un modo de vida a preservar y que, paralelamente, ayuda a mantener el medio ambiente y el equilibrio en la naturaleza», ha apostillado José María Mancheño.

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