Benalmádena, Rincón de la Victoria y Vélez-Málaga encabezan el crecimiento de población en la provincia

Málaga pierde población joven y gana ancianos. /SURGráfico
Málaga pierde población joven y gana ancianos. / SUR

Málaga gana en su conjunto 1.317 habitantes en un año, avance que se debe exclusivamente al colectivo de mayores de 65 años

Nuria Triguero
NURIA TRIGUERO

Málaga escapa, al menos por el momento, a la pérdida de población que se viene registrando tanto a nivel nacional como regional. Según los datos definitivos del Padrón del 1 de enero de 2017, que publicó ayer el Instituto Nacional de Estadística, la provincia sumó 1.317 habitantes a lo largo de 2016 (un 0,1% en términos porcentuales), de forma que arrancó el año pasado con 1.630.615 personas. Esta cifra de población está todavía un 1,4% por debajo del máximo alcanzado en el año 2013, según destaca el informe realizado por la Fundación Madeca sobre los datos del padrón municipal.

Este ligero avance de la población malagueña esconde grandes diferencias por municipios, por grupos de edad y por nacionalidades. Para empezar, mientras algunas localidades protagonizaron fuertes crecimientos otras perdieron población a espuertas. El primer grupo, el de las que ganan habitantes, está encabezado por Benalmádena, Rincón de la Victoria y Vélez-Málaga, que en un año consiguieron sumar 1.614, 1.135 y 988 vecinos a su padrón, respectivamente. También registran avances significativos Cártama, Marbella, Alhaurín el Grande, Alhaurín de la Torre, Torrox o Estepona. La localidad axárquica de Cómpeta merece una mención especial por ser la que más creció en proporción a su tamaño: casi un 4%, frente a la media provincial del 0,1%.

En el extremo contrario del ranking se sitúa Fuengirola, el municipio que más población perdió a lo largo del año 2016: nada menos que 2.557 personas. Otros municipios costeros como son Mijas, Manilva y Nerja le siguen con caídas de 618, 161 y 157 vecinos, respectivamente. Pero quizá el pueblo que más tenga que preocuparse por la crisis demográfica es Jubrique, pues aunque sólo perdió 45 habitantes, éstos representan el 7% de su padrón.

La pérdida de población sufrida por Fuengirola, Mijas y otros municipios del litoral malagueño está muy relacionada con un fenómeno concreto: la fuga de población extranjera. La provincia perdió en un año a casi 7.000 ciudadanos de nacionalidad foránea, equivalente a un descenso del 2,9%. Los extranjeros representan ahora el 14,3% de la población malagueña, cuando en el año 2013 llegaron a representar el 17,9% de los empadronados.

Esta pérdida de población extranjera vuelve a estar liderada por los nacionales del Reino Unido, con un descenso del 6,1% en un año, equivalente a 3.085 personas menos, seguida por los rumanos, con 815 personas menos, y los alemanes con 735 personas menos. Por el contrario, las nacionalidades que han engrosado su presencia en la provincia están encabezadas por Ucrania, con 555 nuevas personas empadronadas, Venezuela con 433 y China con 220.

Si se analiza la evolución demográfica de la provincia por grupos de edad, salta a la vista que Málaga pierde población joven y gana ancianos. Y es que el aumento de población que refleja el Padrón está provocado exclusivamente por un colectivo: el de mayores de 65 años, que aumentan un 1,2%, con 3.207 habitantes más. Frente a este aumento, tanto los menores de 15 años como el grupo de 15 a 64 años experimentan descensos, del 0,4% y del 0,1% respectivamente. El peso de los jubilados alcanza ya el 16,7% de la población total de la provincia.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos