Ataques de ansiedad y enfrentamientos en un cercanías abarrotado entre Álora y Málaga

Imágenes grabadas por un usuario.

Usuarios denuncian peleas, pasajeros subidos a las barras o fumando e incivismo en el último tren del domingo procedente de la feria

Ignacio Lillo
IGNACIO LILLOMálaga

Cientos de personas esperaban ayer el Cercanías de las 22.45 horas, el último que salía de Álora, donde se celebraba el final de la feria, hacia la capital malagueña. Eran sobre todo chicos muy jóvenes, según la descripción que hace José, un usuario que fue testigo de la situación. "Al llegar el tren empezamos a subir, pero en seguida nos dimos cuenta de que todo el mundo no cabía, y no se habían previsto refuerzos", relata.

Comienza entonces un tira y afloja entre los que están dentro y los de fuera, que abren las puertas intentando subirse. "Ya no cabía mas gente pero seguían entrando, había gente muy joven aplastada contra las puertas, hubo chicas con ataques de ansiedad, llorando y pidiendo salir, decían que no podían respirar. La gente se empezó a pelear en las puertas para evitar que entren más", es la situación que decribe este viajero. Y sigue: "Algunos se subieron en las barras del techo, que parecía que iban a ceder".

Fumando en los vagones

A las 22.45 el tren cierra las puertas y algunos pasajeros empezaron a fumar dentro de los vagones, lo que no hizo sino acrecentar la sensación de agobio. Así fue, siempre según su testimonio, prácticamente hasta la parada de Campanillas. Al llegar a la estación Centro Alameda fue a poner una reclamación pero se encontró las taquillas cerradas. Asegura que tanto él como sus amigos interpondrán quejas a la compañía en las próximas horas. "Un día va a pasar una tragedia, tienen que poner controles de seguridad y reforzar el servicio en momentos así", reclama.

Por parte de Renfe, un portavoz de la compañía reconoce que se registró "de forma excepcional" una elevada afluencia de viajeros en el último tren de Álora hacia Málaga, con salida a las 22.45. "El resto de jornadas de feria la demanda ha sido mucho más escalonada, sin la afluencia de ayer", expone. En cambio, asegura que el tren salió con el aforo máximo permitido, cumpliendo con los límites establecidos por seguridad. En el caso de estos trenes, la capacidad máxima está en torno a los 800 viajeros. Muchos de ellos bajaron en Pizarra (5 minutos de viaje) y en Cártama (18 minutos de trayecto). El tren llegó a Málaga capital sin ese volumen de viajeros, lo hizo a la hora prevista y sin incidencias, según estas fuentes, que no obstante lamentaron las molestias que esta situación haya podido ocasionar a los viajeros.

Desireé Cortés, concejala de Fiestas de Álora, reconoció en declaraciones a SUR que el transporte público ofertado no ha sido suficiente "a la luz de las imágenes". "De cara a la próxima feria nos reuniremos con Adif para solicitar de manera formal un aumento en el servicio, algo que seguro aceptan sin problemas". Además, Cortés asegura que debería hacerse igual que en la costa: "Lo ideal sería aumentar el número de trayectos cuando hay fiestas en nuestra zona, como se hace en otros sitios". Por su parte, la concejala de Cultura Sonia Ramos, aseguró que la Feria de Álora 2017 se ha celebrado "sin incidentes" y con una afluencia positiva

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