Abogados preparan una demanda civil por el «crucero del horror»

Docentes y padres de afectados de Torrox, en el instituto. /Eugenio Cabezas
Docentes y padres de afectados de Torrox, en el instituto. / Eugenio Cabezas

El letrado Fernando Osuna representa a una veintena de pasajeros, que denunciarán a la naviera italiana GNV por incumplir el contrato y por daños morales

EUGENIO CABEZAS y VANESSA MELGAR

El bautizado ya como el «crucero del horror» llegará a los tribunales si la compañía naviera italiana GNV no atiende la cascada de reclamaciones que se le vienen encima después de la «nefasta y desagradable» experiencia vivida por unos 1.600 estudiantes y docentes andaluces y castellano-manchegos, de los que más de 200 eran malagueños, en el viaje que realizaron por Italia y Mallorca, con salida y regreso desde Málaga capital, del 2 al 8 de abril pasados.

Hablan los estudiantes

«Comida escasa y en mal estado, suciedad en los camarotes y en el resto de las estancias del barco, que en realidad era un ferry y no un crucero, falta de seguridad en los habitaciones y un trato muy desagradable por parte de la tripulación». Así resumen todos los afectados consultados por los distintos medios de comunicación el que iba a ser su viaje de estudios «soñado». Un bufete de abogados sevillano, que dirige el letrado Fernando Osuna, se ha hecho cargo ya de los casos de una veintena de los afectados, de las provincias de Málaga, Cádiz, Córdoba y Sevilla. Según informó ayer a SUR este abogado, tiene dos estudiantes universitarios malagueños, uno de Derecho y otra de Enfermería.

Los estudiantes torroxeños, en uno de los puertos, saliendo por la zona de carga del 'Rhapsody'
Los estudiantes torroxeños, en uno de los puertos, saliendo por la zona de carga del 'Rhapsody'

El abogado explicó que ahora presentarán una reclamación extrajudicial mediante un burofax o requerimiento notarial, para exigir que la naviera atienda la reclamación por incumplimiento del contrato y devuelva el coste del viaje, que rondó los 750 euros por pasajero. «Si no lo hace, presentaremos una demanda civil en el juzgado por este incumplimiento y por los daños morales ocasionados», comentó Osuna, quien dijo que están investigando si la compañía tiene sede en España.

Entre tanto, se siguen conociendo nuevos testimonios del «crucero del horror». La madre de una alumna de la Estación de Cortes de la Frontera denunció ayer a este periódico que a su hija le administraron un antibiótico caducado, lo que le ha provocado una infección en la boca, de la que se está recuperando.

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