Diario Sur

El tripartito llevará al pleno el documento clave para normalizar el urbanismo sin mayoría asegurada

  • La adaptación del Plan General a la LOUA supera el trámite de la comisión sin apoyo ni del Partido Popular ni de Podemos

La hoja de ruta trazada por el equipo de gobierno municipal para salir del embrollo urbanístico deberá superar aún algunos obstáculos. El tripartito llevará uno de los documentos clave para la estrategia trazada, la adaptación del PGOU de 1986 a la Ley de Ordenación Urbanística de Andalucía (LOUA), sin contar aún con la garantía para su aprobación. Pese a los numerosos esfuerzos realizados por el equipo de gobierno para conseguir apoyo ciudadano y de colectivos sociales y empresariales a esa estrategia, aún no ha obtenido lo esencial: los votos necesarios para sacarlo adelante en el pleno. Esta falta de apoyo quedó retratada ayer en la comisión informativa de Urbanismo, en la que el equipo de gobierno se quedó solo en la aprobación del expediente, trámite previo imprescindible para que el punto sea incluido en el orden del día del pleno.

A una semana de la sesión plenaria, prevista para el viernes de la semana próxima, el tripartito llevó los dos puntos clave en la estrategia puesta en marcha para normalizar la situación urbanística tras la anulación del Plan General de 2010 por las sentencias dictadas por el Tribunal Supremo en noviembre de 2015: el texto refundido del PGOU de 1986 y la adaptación de ese documento a la LOUA. Su intención era que ambos puntos fueran incluidos en el orden del día del próximo pleno. Para el primer punto, que el tripartito tuvo que retirar del orden del día del pleno de febrero al comprobar que no contaba con respaldo suficiente para su aprobación, el gobierno sí consiguió en esta ocasión mayoría absoluta en la comisión gracias al voto favorable de Costa del Sol Sí Puede-Podemos frente al Partido Popular, que se reservó el voto para el pleno, lo que equivale a una abstención. La postura adoptada por los ediles de Podemos garantiza que el texto refundido podrá salir adelante el próximo viernes.

Sin garantía

Sin embargo, la adaptación a la LOUA del PGOU de 1986, segundo componente de lo que se ha dado en llamar la hoja de ruta del urbanismo en Marbella, no cuenta de momento con esa garantía. Frente al voto favorable de los tres grupos del equipo de gobierno, los dos grupos de la oposición, PP y Podemos, optaron por la abstención. Al no tratarse de un voto en contra y de no requerirse mayoría absoluta, ya que se está en una fase inicial del proceso de aprobación del documento, la propuesta ha superado el trámite de la comisión y ha podido ser incluido en el orden del día. Sin embargo, su aprobación en el pleno no está ni mucho menos garantizada.

La postura de PP es la misma desde que se inició todo el proceso. El grupo popular no ve claras las medidas que ha adoptado el equipo de gobierno para regularizar la situación urbanística y cuestiona que se estén dedicando esfuerzos a adaptar a la LOUA el Plan General de 1986 en lugar hacerlo para la aprobación de un nuevo PGOU. Podemos, por su parte, ha superado ya las dudas en relación el texto refundido y está dispuesta a dar su voto favorable, pero no así con la adaptación a la LOUA del Plan del 86.

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