Diario Sur

Revientan dos cajeros automáticos en una noche en Algarrobo y Mijas

  • Los robos mediante el uso de explosivos o gas acetileno rondan ya la quincena desde finales del pasado mes de julio

La banda de los cajeros automáticos ha vuelto a actuar por segundo fin de semana consecutivo. Esta vez, los ladrones han escogido dos sucursales bancarias de Algarrobo y Mijas, que reventaron con un paréntesis de apenas una hora de diferencia. Al parecer, sólo consiguieron su objetivo al segundo intento.

La primera llamada a los servicios de emergencias se produjo a las cinco de la madrugada del sábado al domingo. El aviso se refería a una sucursal de Cajamar situada en el municipio de Algarrobo. Los ladrones habían reventado el cajero automático -no ha trascendido si usando gas acetileno o explosivos- para intentar acceder al dinero, pero tuvieron que huir sin lograr su objetivo.

Mientras los agentes de la Guardia Civil trabajaban en el escenario del suceso para realizar la inspección ocular, las alarmas volvieron a saltar al otro lado de la costa, concretamente en una sucursal de Unicaja ubicada junto a la N-340 a su paso por la barriada mijeña de Las Lagunas. Según informaron las fuentes consultadas, en este caso los delincuentes sí lograron llevarse dinero en efectivo, aunque la cuantía no ha trascendido.

La Policía Nacional y la Guardia Civil siguen tras la pista de este activo grupo de ladrones, que han firmado ya una quincena de robos en Málaga y también en alguna provincia limítrofe desde finales del pasado mes de julio, cuando destrozaron con explosivos el cajero situado en la tienda de juguetes Toys r us en la avenida de Velázquez, en Málaga capital. En apenas mes y medio, se han registrado casos en Mijas, Marbella, Alhaurín el Grande, Monda y Jerez de la Frontera (Cádiz). Los dos últimos se produjeron hace apenas nueve días, aprovechando el fin de semana -coinciden hasta los horarios-, en dos sucursales de Ojén y Guaro, donde emplearon gas acetileno. En ambos asaltos tuvieron que emprender la huida sin llevarse botín alguno.

Los robos responden a dos modus operandi diferentes. En algunos casos -sobre todo, en los primeros-, los ladrones emplearon un explosivo para reventar el cajero automático y hacerse con los billetes. Aunque varios de los golpes investigados se quedaron en tentativas (aunque provocaron numerosos daños), en otros consiguieron importantes botines.

El otro método, que es ya un clásico en la provincia (los primeros robos con este procedimiento en Málaga se produjeron hace ya una década), es el del gas acetileno, que consiste en provocar una explosión mediante una chispa eléctrica a distancia tras insuflar gas en el interior del cajero.