Diario Sur

Las bebidas digestivas tradicionales de Málaga se lanzan al mercado

El chef José Manuel Marfil y José Manuel Arrebola, promotor del Resoli 'De la Abuela'. :: sur
El chef José Manuel Marfil y José Manuel Arrebola, promotor del Resoli 'De la Abuela'. :: sur
  • Emprendedores de Alfarnate y Arriate rescatan dos licores artesanales típicos locales para conquistar el mercado de la provincia

Hay pueblos de Málaga donde todavía muchas familias elaboran su propio vino siguiendo la receta y el mismo proceso de sus antepasados. Utilizan para ello la uva de sus viñas e incluso lo conservan en sus propias barricas. Algo similar sucede también con las aceitunas de mesa. Son muchas las familias olivareras malagueñas que cada año las elaboran para consumo propio conforme a unas recetas que han heredados de sus antepasados. Y aunque menos conocidos por el resto de los malagueños, todavía muchas personas conservan la tradición de elaborar sus licores. Especialmente en los pueblos donde hace más frío. Lo normal es que estos licores, que se utilizan como digestivos, se consuman en el seno de cada familia. Sin embargo, desde hace unos años algunos han cruzado los límites de sus pueblos para dar el salto a la provincia y conquistar a los malagueños con fines comerciales.

Este es el caso del típico Resoli de Alfarnate, en la comarca de la Axarquía, o la Mistela de Arriate, en la Serranía de Ronda. Se trata de licores artesanales que se están comenzado a producir en serie por parte de algunos emprendedores, convencidos de que se trata de productos con grandes posibilidades y una gran capacidad de conquistar a un nutrido grupo de consumidores.

El Resoli es un licor típico de Alfarnate que aún hoy en día muchas familias elaboran anualmente para consumo propio siguiendo la receta familiar, lo que hace que existan diferencias entre uno y otro licor. Aunque todas tiene una serie de ingredientes comunes: el anís seco y el café molido. La diferencia está en las especias que utiliza cada productor. Tanto es así, que ninguna desvela la totalidad de las que utiliza. Su elaboración ancestral en cada casa tiene como finalidad combatir el frío. En Alfarnate se registran unas 1.900 horas de frío cada año y el Resoli es un producto que los lugareños han utilizado para entrar en calor los días con bajas temperaturas.

Con el tiempo sin embargo su consumo se ha extendido durante todo el año como bebida digestiva, aunque la tradición es que los vecinos de esta localidad axárquica lo elaboren en Navidad para todo el año y para regalarlo a los amigos.

En esta localidad, los hermanos José Manuel, Javier y Ana Belén Arrebola comenzaron en 2011 a elaborar en serie el típico Resoli de la familia bajo la marca 'De la Abuela, licor artesano de Alfarnate'.

Según José Manuel Arrebola, su secreto está en la utilización de anís seco de 55º, café molido, Marie Brizard, azúcar, canela y clavo. Una vez mezclado, se macera una semana, se cuela, se le añade nuevamente azúcar y se embotella. Otras variantes utilizan también nuez moscada.

Los hermanos Arrebola han incorporado a su oferta de licores digestivos cinco nuevos sabores (membrillo, cereza, endrina, mango y frambuesa). La firma está vendiendo también sus licores a granel.

Mistela

En Arriate, desde enero pasado Miguel López Ramírez elabora esta típica bebida de Arriate con fines comerciales. Se trata de un licor artesanal típico de la localidad que se elabora a base de base de agua, especias, plantas aromáticas, azúcar y anís seco. López lleva más de 30 años elaborando este producto en el seno de su familia siguiendo la misma receta de la abuela de su abuela.

El producto lo comercializa bajo la marca 'La Tradición de Arriate', y en su etiqueta incluye el dibujo de una vista del pueblo. Según López, la mistela no lleva conservantes, colorantes ni aditivos, y además se elabora de manera artesanal. En su caso, para la elaboración utiliza azafrán y hierbas aromáticas y especias (canela, clavo, matalahúva, hierba luisa, naranja y limón), además de azúcar y anís.

Al igual que el Resoli de Alfarnate, este producto está dentro de la marca Sabor a Málaga, aunque la mistela está reconocida por la Junta de Andalucía como Patrimonio Inmaterial de Andalucía.

López produce actualmente unos 300 litros de mistela a la semana. En apenas un año ha participado en 18 ferias gastronómicas y ha conseguido que su producto sea ofrecido en muchos restaurante de la Serranía de Ronda en la sobremesa, como digestivo. «Es un producto que gusta, lo que hace falta es que la gente lo conozca», señala López.