Diario Sur

El fin de los vertidos al Guadahorce y el metro acaparan las inversiones de la Junta para 2017

Aguas residuales en el río Guadalhorce, a su paso por el término municipal de Cártama.
Aguas residuales en el río Guadalhorce, a su paso por el término municipal de Cártama. / Paula Hérvele
  • El presupuesto pactado por PSOE y Ciudadanos contempla 35 millones para la depuradora metropolitana y 86 millones para el metro

La construcción de las dos depuradoras que desde hace más de una década lleva esperando el Guadalhorce para dejar de ser el sumidero donde van a parar las aguas residuales de la comarca a la que da nombre tendrá consignación presupuestaria en las cuentas de la Junta de Andalucía de 2017. Un paso adelante, aunque conviene acogerlo con la debida cautela, toda vez que una de ellas, la del Bajo Guadalhorce que daría servicio a Coín, Álora y Pizarra, ya se ha convertido en un clásico en los presupuestos del Gobierno autonómico sin que a día de hoy hayan comenzado las obras.

Lo que sí que es una novedad importante cara a 2017 es la inclusión por primera vez de una partida de 35 millones de euros para levantar la tercera depuradora de Málaga capital, una de las exigencias que Ciudadanos ha puesto sobre la mesa para apoyar las cuentas que hoy serán aprobadas en sesión extraordinaria del Consejo de Gobierno y el lunes llegarán al Parlamento. Esta iniciativa es, junto con el metro (que se lleva 86 millones en total), la principal inversión prevista por el Ejecutivo en la provincia de Málaga.

Prevista al norte del aeropuerto para canalizar la carga contaminante de buena parte del área metropolitana (Alhaurín el Grande, Cártama y Alhaurín de la Torre) además de liberar la estación del polígono Guadalhorce, que está al límite al tratar las aguas de toda la ciudad salvo la zona Este (la asume la del Peñón del Cuervo); así como Torremolinos y Alhaurín de la Torre.

Una vez incluida esta partida resulta difícil borrarla, pero la realidad es que las posibilidades de que este dinero llegue a gastarse el año que viene son mínimas, puesto que a día de hoy ni siquiera está redactado el proyecto porque la Consejería de Medio Ambiente y el Ayuntamiento no acaban de ponerse de acuerdo sobre su capacidad de tratamiento. En principio se planificó para tratar un caudal diario de 100.000 metros cúbicos, pero todo cambió cuando la Junta decidió reducir su capacidad (43.000 metros cúbicos) y también su coste (de 80 a 60 millones). Un recorte que el Consistorio, que es el que tiene que afrontar las expropiaciones para poner el suelo, rechaza de plano argumentando que ese caudal no permitiría descargar la planta del Guadalhorce. La solución intermedia podría estar en los 70.000, pero además hay otro fleco importante: la financiación del resto del dinero puesto que las arcas autonómicas sólo garantizan unos 40 millones procedentes del canon que desde 2011 se viene cargando en el recibo del agua de todos los andaluces para costear obras de depuración.

Avance del metro

La inversión para canalizar las aguas fecales de cien mil personas que cada día acaban en el Guadalhorce es la apuesta más novedosa para la provincia de cuantas están recogidas en el acuerdo suscrito entre el PSOE y Ciudadanos para el presupuesto autonómico de 2017, pero no la única. El metro vuelve a ser la iniciativa que más dinero se lleva del presupuesto en la provincia, con un total de 86 millones de euros. De éstos, 68 millones tienen como destino el pago del mantenimiento de los servicios que ya están operativos a la sociedad concesionaria (el canon de explotación de las líneas 1 y 2); mientras que los restantes 18 millones se destinarán a avanzar en los tres frentes que están activos: el tramo de la Alameda Principal; la reactivación del de la avenida de Andalucía y el improbable inicio del tajo hacia el Hospital Civil.

En las cuentas también aparecen 17,2 millones de la Consejería de Fomento para la construcción del Puerto Seco de Antequera, un gran centro logístico que junto a las aportaciones privadas requiere una inversión de unos 45 millones de euros y que, una vez salvados los trámites urbanísticos, podría comenzar su desarrollo a lo largo del próximo año. En materia viaria, destacan los 6,4 millones reservados para la renovación y ampliación de la carretera A-377, que conecta la Costa con el valle del Genal (y de ahí también con la Serranía de Ronda) en un trazado de 29,2 kilómetros que discurren entre Manilva y Gaucín. Las obras, que están pendientes de adjudicación, consisten en el ensanchamiento de la calzada en los tramos más estrechos y en la rehabilitación de todo el pavimento, que se encuentra bastante deteriorado. El vial distribuidor de la Hiperronda (una carretera para mejorar la interconexión con el aeropuerto y los polígonos) y la variante de Arriate también figuran en las cuentas para 2017.

Por otro lado, la Consejería de Educación prevé 6,1 millones para el tan reclamado instituto de Teatinos para dar respuesta la fuerte demanda en esta zona de expansión de Málaga. El nuevo centro tendrá cinco aulas por cada nivel y capacidad para unos 600 alumnos. La redacción del proyecto ya ha sido adjudicada y la previsión es que las obras salgan a concurso la próxima primavera, por lo que en el mejor de los casos no sería una realidad hasta el curso 2018-2019.

Por último, Salud también contempla fondos (sin especificar la cuantía) para la entrada en servicio del nuevo hospital de Ronda, cuyas obras fueron recepcionadas hace un año pero que aún sigue pendiente de la acometida eléctrica para su apertura.