Diario Sur

El movimiento 'food truck' se organiza en Málaga para luchar por la regulación del sector

Imagen del 'food-truck' 'I food Comida Sobre Ruedas'
Imagen del 'food-truck' 'I food Comida Sobre Ruedas' / Sur
  • Dos asociaciones de ámbito regional creadas en la capital ultiman con el Ayuntamiento un marco regulador que favorezca la implantación de estos vehículos permitiéndoles rotar por puntos fijos ubicados en la ciudad y que sirva de germen para una normativa a nivel andaluz

Los propietarios de 'food trucks' no están dispuestos a quedarse de brazos cruzados ante el vacío normativo existente respecto a esta actividad económica que en muchos casos les impide realizar su trabajo ya que, según denuncian, se encuentran con continuas negativas cuando solicitan licencias municipales para servir comida en la calle. Así, su actividad se reduce generalmente a las ferias que se organizan exclusivamente para este tipo de vehículos y que apenas les ocupan los fines de semana, como explica Manuel José Holgado, propietario de un 'food truck' y uno de los fundadores de la Asociación Food Truck Andalucía (AFTA). Este es uno de los dos colectivos de ámbito regional que han surgido en los últimos meses en Málaga con el objetivo de ejercer presión ante las administraciones y conseguir una regulación específica que determine qué características técnicas, alimentarias e higiénico-sanitarias deben tener esta cocinas rodantes y que establezca puntos fijos en la ciudad en los que puedan rotar los vehículos para servir comidas y bebidas de una forma itinerante. Esta asociación, junto a Street Food Andalucía, está en conversaciones con el área de Comercio del Ayuntamiento de Málaga para ultimar algún tipo de marco regulador que les permita realizar su trabajo con todas las garantías. Asimismo, ambos colectivos confían en que una vez que salga adelante el texto que están elaborando junto al Consistorio, éste sirva como germen de una futura normativa a nivel andaluz que consiga sacar del limbo legal a los 'food trucks' de toda la región.

En 2015 la empresaria y periodista malagueña especializada en gastronomía Laura Escobar y el empresario Alejandro Vesga, propietario de los 'food truck' 'I food Comida Sobre Ruedas' -que operan en Alhaurín de la Torre y Benalmádena- crearon la asociación Street Food Andalucía, que no sólo agrupa a empresarios de este tipo de cocinas rodantes, sino también a los de otros ámbitos como cocinas portables, contenedores convertidos en cocina... Con una decena de socios y simpatizantes, este colectivo apuesta por “la profesionalidad del sector garantizando siempre la máxima seguridad y calidad alimentaria al cliente”. Con este objetivo presentaron en el Ayuntamiento de Málaga junto a la empresa Microambiental, especializada en seguridad alimentaria, una propuesta de regulación de este sector sobre la que ahora están trabajando con los responsables de Comercio del Consistorio. Fue después de que hace un año la Comisión del Pleno de Economía, Hacienda, Recursos Humanos y para la Reactivación Económica, Promoción Empresarial, Fomento del Empleo y Turismo diera el visto bueno unánime a una moción de Ciudadanos en la que se hablaba de la necesidad de regular esta actividad para favorecer su implantación en la ciudad. A partir de ahí, empezaron las conversaciones con el Ayuntamiento. En estas negociaciones trabajan codo con codo con la Asociación Food Truck Andalucía, creada por tres malagueños: Manuel José Holgado, Ezequiel Betancor y Abel Gálvez. Los tres son propietarios de los 'food trucks' 'Amazonia X-Press', 'La Canalla' y 'Best Food Truck', respectivamente.

Manuel José Holgado, propietario del 'food-truck' 'Amazonia X-Press'.

Manuel José Holgado, propietario del 'food-truck' 'Amazonia X-Press'. / Sur

Fuentes municipales señalan que el trabajo está muy avanzado, aunque aclaran que no se ha decidido cómo se plasmará legalmente esa regulación, si se hará mediante una nueva ordenanza, añadiendo un artículo a una ya existe o a través de una instrucción. En cualquier caso, en el área de Comercio consideran que debería ser la Junta de Andalucía la que tomara cartas en el asunto estableciendo una regulación a nivel autonómico que sirva de base a cada uno de los ayuntamientos. De hecho, afirman que aunque el consistorio malagueño establezca unas pautas, para formalizarlo administrativamente tendrán que esperar a tener referencias regionales. No obstante en el área de Comercio admiten que son conscientes “de la necesidad de que estos tipos de comerciantes sepan a qué atenerse y qué criterios deben cumplir porque se trata de un sector incipiente que se va a mantener en el tiempo”.

Holgado, gaditano de nacimiento y malagueño de adopción, denuncia que la falta de una regulación específica del sector les deja indefensos ante la negativa general de los ayuntamientos de conceder licencias para que operen en la calle debido principalmente a la presión de los hosteleros de negocios tradicionales, que los ven como una amenaza.

A pesar de todos los quebraderos de cabeza y de no estar resultándole este negocio todo lo rentable que quisiera, Holgado dice que no se arrepiente de haber iniciado esta actividad para vender comida y bebidas saludables inspirados en la cocina brasileña y confía en que sus pretensiones sean “una lucha a medio plazo”.

Tanto Holgado como Laura Escobar, presidenta de Street Food Andalucía, advierten de que “no todo lo que está en la calle es 'food truck'”. “Un 'food truck' es una cocina profesional rodante”, dice tajante la periodista y empresaria, que insiste en la necesidad de que se defina “qué es y qué características técnicas e higiénico-sanitarias debe tener un 'food truck'”. Precisamente este es uno de los puntos en los que trabajan junto al área de Comercio del Ayuntamiento, que, según Escobar, tendrá que establecer dónde ubican una serie de puntos fijos de venta en los que puedan rotar los vehículos, así como los criterios para optar a ellos en igualdad de condiciones.

En la misma línea, el vicepresidente de Food Truck Andalucía insiste en que para tener un 'food truck' hay que tener “filosofía 'food truck'”: “Se trata de llevar comida de calidad a la calle y cada 'food truck' debe tener un producto específico y defenderlo; no es vender comida, es vender una filosofía de comida”. Además, a su entender, estos vehículos deben tener un look diferenciador que refleje su personalidad.

El colectivo que creó junto a sus dos compañeros de profesión cuenta ya con 18 socios, que pagan una cuota de 10 euros al mes, y otros siete que están en lista de espera y que deben cumplir con los requisitos detallados anteriormente para adherirse. Además de luchar por la regulación del sector, este colectivo también trabaja para la organización de eventos.

Tanto Escobar como Holgado animan a los propietarios de 'food trucks' a unirse a sus respectivas asociaciones porque, como dice él, “nadie va a moverse por nosotros”. Se puede contactar con estas asociaciones a través de los correos streetfoodandalucia@gmail.com (Stret Food Andalucía) y asociacionfoodtruckandalucia@gmail.com (AFTA)

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