Diario Sur

El buen trabajo del personal sanitario reduce el impacto de las políticas de recortes

Imagen de la aplicación de una técnica para corregir una arritmia cardiaca en el Hospital Clínico.
Imagen de la aplicación de una técnica para corregir una arritmia cardiaca en el Hospital Clínico. / SUR
  • El SAS puntúa con un notable alto a los centros de salud de Málaga y a los hospitales Regional Carlos Haya y Clínico Universitario

La buena labor que desarrollan los profesionales de la sanidad pública malagueña sirve para paliar el impacto de las políticas de recortes que se vienen aplicando en los últimos años. Si no fuese por el excelente trabajo que hacen los profesionales, los pacientes sufrirían más las carencias que presenta un sistema sanitario que ha sido golpeado con contundencia por la crisis. El esfuerzo diario de los trabajadores sirve de bálsamo para curar unas heridas que serían más difíciles de cicatrizar sin esa entrega en favor de los enfermos.

En ese contexto complicado, el Servicio Andaluz de Salud (SAS) calificó en 2015 con un notable alto de media a los centros de salud malagueños y a los hospitales Regional Carlos Haya y Clínico Universitario. Esa buena nota –que viene a reconocer la magnífica tarea que efectúan los profesionales de todas las categorías en el desempeño de sus funciones– corresponde tanto al trabajo colectivo que realizan los servicios o unidades de los centros sanitarios públicos de Málaga como a la actividad individual que desempeña cada uno de los profesionales.

La calificación que se otorga sirve para determinar el dinero que el personal percibe por el complemento de productividad variable. El año pasado, el montante total que el SAS destinó al pago de ese concepto en el distrito sanitario Málaga (atención primaria) y en Carlos Haya y el Clínico Universitario se acercó a los 18 millones de euros.La nota se da en función del rendimiento, la calidad y el cumplimiento de los objetivos pactados.

En el caso del distrito sanitario Málaga, la nota media  de equipo fue de un 8,62, mientras que la individual se sitúo en un 7,72. Por su parte, el Hospital Regional Carlos Haya obtuvo una calificación media de equipo de 7,14 y de 8,63 en el apartado individual. La puntuación colectiva del Clínico Universitario fue de 7,13, mientras que la individual alcanzó un 8,43.

Aunque la situación de la sanidad pública malagueña atraviesa por muchos problemas –la provincia de Málaga está a la cola de Andalucía en listas de espera quirúrgicas y las demoras de los pacientes han crecido–, la puntuación recibida por el personal del SAS es de un notable alto. Fuentes sanitarias consultadas por este periódico explicaron que la buena nota conseguida confirma el esfuerzo que realizan los profesionales tanto de atención primaria como de los hospitales. «A pesar de las políticas de recortes que soportan, los trabajadores hacen todo lo que está en su mano para ofrecer la mejor atención posible a los pacientes. Por eso, las calificaciones que les da el SAS son altas», precisaron las fuentes citadas, que reiteraron que gracias a la labor del personal se consigue salir adelante, incluso en una etapa de muchos ajustes económicos como la actual.

El dinero que corresponde a cada trabajador por la productiva variable se abona fraccionado en dos pagos. Las cantidades percibidas en 2015 oscilan desde importes simbólicos, como 5,8 euros, hasta otros que superan los 12.000 euros (son pocos casos). En líneas generales, los médicos tienen unas retribuciones más altas por la productividad, aunque hay excepciones.

En el caso del distrito sanitario Málaga, el importe medio abonado el año pasado fue de 2.876 euros. El montante total ascendió a 4.180.096 euros. La media que destinó el Hospital Regional Carlos Haya fue de 1.544 euros, sobre una cantidad global de 8.558.775 euros. El Clínico destinó a la productividad variable un total de 5.084.330 euros, lo que supuso una media de 1.546 euros.

El complemento de productividad variable del SAS tiene como finalidad recompensar el rendimiento, la calidad y el cumplimiento de los objetivos pactados con los profesionales. El citado complemento es variable y no lineal y está vinculado al rendimiento de los trabajadores. El dinero que se abona por ese concepto retribuye, por un lado, los resultados obtenidos por cada servicio o unidad evaluada y, por otro, el desempeño individual, la asunción de tareas adicionales al puesto de trabajo, la participación en programas especiales y, finalmente, el nivel de desarrollo profesional alcanzado.

El 40 por ciento de los objetivos marcados son comunes para el servicio o unidad que se analiza. El 60 por ciento restante corresponde a objetivos específicos. El encargado del reparto de las cantidades asignadas para los profesionales es el gerente del centro hospitalario o el director del distrito de atención primaria a propuesta del responsable de la unidad y de conformidad con los resultados obtenidos por el equipo.