Diario Sur

El fiscal pide penas de hasta 16 años para los acusados por la muerte de un comerciante en Fuengirola

Imagen de archivo del suceso.
Imagen de archivo del suceso. / J. Alberto Muñoz
  • Dice que, tras el robo de una botella de ron, fue arrastrado de «manera brutal» al quedar atrapado en el coche en el que iban los cinco procesados

En pleno verano, con la localidad llena de visitantes dispuestos a disfrutar de sus vacaciones, los vecinos de Fuengirola despertaron con un terrible suceso, en el que un comerciante de un bazar quedaba en estado de gravedad al ser arrastrado por un coche durante unos 50 metros cuando perseguía a unos jóvenes tras el robo de una botella de ron y una bolsa de patatas fritas en su local. Horas más tarde fallecía en el hospital a consecuencia de las heridas. El fiscal pide penas de hasta 16 años de prisión para los tres principales procesados en este caso.

Los hechos ocurrieron en la mañana del 6 de julio de 2013. Los cinco procesados decidieron ir en un Opel Corsa al establecimiento «Supermercado Asiático», situado en la calle Nuñez de Balboa del municipio, con la intención de hacerse con bebidas alcohólicas, según recoge la Fiscalía en su escrito de acusación.

El representante del Ministerio Público señala que la conductora estacionó el vehículo en doble fila frente al supermercado y se bajaron dos jóvenes, que fueron los que entraron en el local. Entonces, continúa, se apoderaron de la botella de alcohol y la bolsa de patatas, emprendiendo la huida hacia el coche, donde, con el motor en marcha, les esperaban el resto de procesados.

La víctima, un ciudadano de origen chino de 43 años de edad, les perseguía y habría llegado incluso a coger por el cuello y la ropa a uno de los procesados. El fiscal insiste en que este acusado se metió en el coche y cerró la puerta, atrapando el brazo del fallecido.

En el relato de los hechos que se hace se explica que, a los gritos de «¡acelera, acelera!, la conductora, que era consciente de que el comerciante había quedado atrapado, arrancó de forma brusca, acelerando y avanzando de manera descontrolada por la calle sin detener en ningún momento el vehículo. El fiscal apunta que los dos acusados que habían entrado en la tienda, desde el interior del coche, la emprendían a golpes y botellazos contra el fallecido, que estaba siendo «arrastrado de manera brutal» durante 50 metros.

A pesar de ello, la conductora no habría parado el vehículo hasta que varias personas se interpusieron frente a ellos. Finalmente, soltaron a la víctima, que cayó inconsciente al suelo, golpeándose con otro coche que estaba estacionado. Acto seguido, tras pasar la rueda izquierda por encima del comerciante, emprendieron la huida, siempre según el relato del fiscal.

Por ello, pide a los magistrados de la Audiencia Provincial que juzgarán estos hechos que condenen a los cinco procesados a cinco años de prisión por un delito de robo con violencia. Asimismo, solicita para la conductora del coche y los dos acusados que entraron en el local once años más por un delito de homicidio y, para los otros dos jóvenes, que se les sumen otros dos años de cárcel por haber omitido su deber de impedir delitos. Asimismo, espera una indemnización de más de 210.000 euros para la viuda e hijos de la víctima

Desde la acusación particular, que ejerce la familia del fallecido, se mantiene el relato de los hechos del fiscal, aunque también se pide que la conductora sea condenada a dos años más de prisión al considerarla responsable de un delito contra la seguridad vial. Además, eleva la indemnización para los familiares a 267.607 euros.

Sin embargo, el relato de las defensas es bien distinto al de la Fiscalía. En el de la principal procesada, la conductora, que está representada por el abogado Alfredo Herrera, se desmiente que la joven esperase a sus acompañantes con el vehículo en marcha.

La defensa

El letrado precisa que es absurdo pensar que la chica iba a participar en un robo, ya que era de día, vivía cerca del comercio e iba con su coche particular. Insiste en que, al escuchar los gritos de «¡vamos, vamos!» y sin saber nada del robo de la botella de ron, pensó que se trataba de una pelea y arrancó «presa de los nervios», sin intención de causar daño.

Continúa asegurando que la conductora no fue capaz de discernir lo que estaba ocurriendo en un espacio tan breve de tiempo y niega que la víctima fuera arrollada por el vehículo. Así, insiste en que los hechos protagonizados por la joven no suponen delito alguno.

Ahora serán los magistrados de la Sección Segunda de la Audiencia Provincial los que tendrán que resolver sobre lo ocurrido. Para ello, escucharán a las diferentes partes a partir del 29 de noviembre, cuando está señalada la primera sesión de este juicio.