Diario Sur

La Sareb levantará 237 viviendas en la provincia malagueña

Así será la promoción en la manzana de la plaza del Teatro.
Así será la promoción en la manzana de la plaza del Teatro. / SUR
  • El ‘banco malo’ se alía con empresas para construir tres promociones en Málaga, Marbella y Estepona para desprenderse de activos

La Sociedad de Gestión de Activos Procedentes de la Reestructuración Bancaria (Sareb), conocido como el ‘banco malo’ ya que fue constituido para heredar parte del lastre inmobiliario que arrastraban las entidades financieras que recibieron ayudas públicas para sanear sus cuentas, empieza a tomar la iniciativa para darle salida a todo el suelo que asumió durante la crisis. Si hasta ahora su labor se estaba centrando fundamentalmente en desprenderse de su cartera de activos ya construidos o terminando los que se quedaron a medias, ahora se está aliando con promotoras para levantar edificios de viviendas aprovechando que el mercado vuelve a dar señales de vida.

En este marco, la Sareb ha cerrado un acuerdo con tres promotoras que van a permitir el desarrollo de sendas parcelas para la construcción de un total de 237 pisos, que en cualquier caso no serán una realidad antes de 2018. Se trata de la promoción de 120 viviendas que la constructora Amenabar levantará en la zona de Guadaiza de Marbella, otra de 56 pisos que Aelca desarrollará en Estepona y del proyecto para construir 58 viviendas por el grupo Insur en la manzana de la plaza del Teatro de Málaga, a la que la semana pasada le fue concedida la licencia de obras después de un lustro de abandono en el que sólo se mantiene en pie parte de la fachada, que data del siglo XIX y goza de protección arquitectónica.

Estas tres actuaciones forman parte de la nueva estrategia que la sociedad está desarrollando para revalorizar sus activos y avanzar en su desinversión, para lo que ha seleccionado un total de 19 suelos en distintos puntos de la geografía nacional para que una decena de empresas ejecuten los proyectos inmobiliarios (1.100 viviendas), mayoritariamente en régimen de coinversión aunque cinco de ellos son mediante permuta financiera. En la primera fórmula, la Sareb retiene la titularidad del activo mientras que el socio promotor aporta parte de la inversión y se responsabiliza de la construcción de la obra; mientras que la permuta consiste en la compra de los terrenos por parte del promotor por un dinero que más adelante se complementará con un porcentaje de los ingresos por la venta de las viviendas.