Diario Sur

El niño de Campillos con una enfermedad rara gana apoyos, pero sigue sin un monitor

Javier, en brazos de su madre, Carmen Navarro
Javier, en brazos de su madre, Carmen Navarro
  • Su causa sigue extendiéndose a través de las redes sociales y en la plataforma digital change.org ya han firmado 10.000 personas en tan solo tres días de campaña

Javier Godoy, el niño de tres años de Campillos con Síndrome Nefrótico Congénito Finlandés, sigue sumando apoyos en las redes sociales y a través de firmas en Internet, aunque de momento sigue sin contar con un monitor que le ofrezca atención personalizada que de a la familia la tranquilidad para que pueda ir a clase. Su causa sigue extendiéndose a través de las redes sociales y en la plataforma digital change.org ya han firmado 10.000 personas, superando incluso a la cifra total de habitantes de Campillos tras solo tres días desde que se iniciara la campaña.

La Junta de Andalucía emitió un comunicado en el que señala que «atiende a las necesidades educativas especiales del alumno y que para ello ello el Colegio Manzano Jiménez cuenta con un profesional técnico de Integración Social, que es el recurso necesario según establece su dictamen de escolarización, que va a participar con el equipo docente del centro en la atención de dichas necesidades».

La administración autonómica afirma además que se encuentra disponible en el centro material adaptado consistente en pupitre adaptado y camilla, a la cual se ha añadido un respaldo complementario, reposapiés y escotadura añadida para la mesa.

Sin embargo, la medida no contenta a la familia y así lo hicieron saber la madre y la tía de Javier en una reunión que mantuvieron el jueves con el inspector de Atención Temprana de zona, que fue la persona que recomendó escolarizar a los padres de Javier y les informó del derecho que tienen a poder solicitar la ayuda de un monitor especializado para poder disfrutar de su derecho a la escolarización, también para ayudar al alumno a socializarse con sus iguales para poder seguir avanzando. A la reunión también asistieron el director del colegio y la orientadora.

Disconformidad

La familia no está de acuerdo con la opción que pone sobre la mesa la Delegación de Educación de que la atención de Javier la realice la profesora del aula específica: «Me dicen que sí hay un monitor, pero es para el aula específica, ya tiene cinco niños y el propio director dijo que no tiene hueco para Javier con el horario encima de la mesa, el colegio me apoya, pero no tiene culpa porque viene de arriba y me dicen que pelee con la administración, yo quiero una cita con la delegada», explicó Carmen Navarro, madre de Javier Godoy. De hecho, dice que ha intentado contactar con la Delegación de Educación en Málaga sin éxito.

La familia volvió a entregar al inspector una nota con todas las necesidades que tendría Javier durante el horario lectivo. Javier recibe hidratación y alimentación a través de una sonda gástrica, tiene tendencia a vomitar con facilidad, tiene problemas de psicomotricidad al no tener fuerza ni musculatura, toma sintrom y cualquier golpe le produce hematomas que requieren la aplicación inmediata de hielo y necesita cambios de pañal, estando reconocida su grado de discapacidad por la Junta de Andalucía. «Javier no tiene un problema para aprender es de salud, por lo que precisa de un monitor a ser posible sanitario», señaló.

La Asociación de Atención Temprana de Andalucía también ha contactado con Navarro para solicitarle información e iniciar paralelamente contactos para intentar dar una salida a la situación.