Diario Sur

El curso en La Cónsula y La Fonda comienza hoy pendientes de abrir los restaurantes

Alumnos en la cocina de La Cónsula, en una imagen de archivo.
Alumnos en la cocina de La Cónsula, en una imagen de archivo. / Fernando González
  • Los alumnos de primero de sala no se incorporarán hasta la próxima semana

El delegado de Empleo, Mariano Ruiz Araújo, y el director general de Formación para el Empleo, Manuel García, darán hoy la bienvenida a los estudiantes que se incorporan a las aulas de La Cónsula. Será el primer día de clase para los alumnos de la escuela de hostelería de Málaga y se quiere escenificar el apoyo de la administración andaluza hacia estos centros de formación, que han pasado varios años difíciles por los problemas que surgieron con los cursos de formación. El próximo día 26, cuando se incorporan a las clases los alumnos de primero de sala –hoy lo hacen primero y segundo de cocina y segundo de servicio–, se hará un acto similar en La Fonda. En el caso de La Cónsula este año se incorporan 25 alumnos para sala y otros tantos para cocina, mientras que en segundo estudiarán 44 alumnos, ya que hasta ahora se admitía a 22 alumnos por cada itinerario.

En la escuela de La Fonda en Benalmádena el número de alumnos es de 30 para servicio de restaurante y 15 alumnos en el itinerario de cocina, haciendo un total de 45 plazas. A esas se suman los 12 alumnos de cocina que pasan a segundo curso, lo que hace un total de 57 alumnos que desde hoy se formarán en esta escuela.

Pero ambas escuelas de hostelería arrancan el curso con la incógnita de cuándo se podrán recuperar el servicio de restaurante al público. Desde que con su incorporación al Servicio Andaluz de Empleo, en febrero, se retomaran las clases, en los restaurantes de ambas escuelas se ha trabajado con normalidad pero no se ha atendido al público. Los menús preparados por los estudiantes de cocina servían para el almuerzo de su compañeros y de los profesores. Y así será en este comienzo de curso. Desde entonces, el SAE trata de buscar una fórmula jurídica que permita a estos centros formativos tener ingresos propios, los que proceden del uso del restaurante por parte de clientes. El trabajo de alumnos de cocina y sala con clientes ha sido una de las claves del éxito de estas escuelas.