Málaga es la tercera provincia española que más incrementa su PIB desde el año 2000

  • El avance de la economía provincial entre ese año y 2013 es del 75%, quince puntos por encima de la media andaluza y nacional, que ronda el 60%

Si se celebraran unas olimpiadas económicas entre las 50 provincias españolas, Málaga ganaría el bronce en la modalidad de crecimiento del Producto Interior Bruto. Entre los años 2000 y 2013 –que es el último ejercicio con datos disponibles en el Instituto Nacional de Estadística– fue la tercera provincia con mayor avance económico del país, con un 75%. Por delante sólo tiene a Guadalajara, que en dicho periodo ha llegado a duplicar su PIB (de hecho, lo ha incrementado un 108%); y a Gerona, con un 78%. Dentro de Andalucía, Málaga se despega claramente del resto de provincias: la siguiente es Granada, ya en el puesto octavo, con un 70%. La media andaluza y la nacional se sitúan ambas en torno al 60%.

En lo que va de nuevo milenio Málaga ha acelerado, pues, su ritmo de crecimiento económico, situándose por delante de las provincias de su entorno. Y ello pese a que en realidad, el PIB cayó durante los cinco años que van de 2008 a 2013 a causa de la crisis económica.

Gracias a su mayor ritmo de crecimiento económico Málaga ha recortado distancias con Sevilla, que sigue siendo la provincia con mayor PIB de Andalucía, pero ahora por menos diferencia. Si en el año 2000 la economía sevillana era un 40% superior a la de Málaga en términos de volumen, en 2013 su ventaja era del 32%. Lo que es indiscutible, más allá de la comparativa entre ambas provincias, es el liderazgo abrumador que ejercen juntas en Andalucía: entre las dos generan casi el 44% del PIB regional.

Los resultados de Málaga no son tan buenos cuando se analizan en relación a su población. En el ‘ranking’ de PIB per cápita (que divide el producto interior bruto entre el número de habitantes de cada territorio), la provincia está la séptima por la cola con sólo 16.210 euros. La media española está situada en 22.134. ¿Por qué este desequilibrio entre el PIB y el PIB per cápita? Hay varios motivos que influyen, como la densidad de población de Málaga, que es superior a la media española (de hecho, es una de las provincias que más población ha ganado desde el año 2000: 344.000, en términos porcentuales un 27%) . También pesa el hecho de que las actividades con más peso en la economía provincial sean intensivas en términos de utilización de mano de obra, como la construcción, el comercio o la hostelería. En cualquier caso, el PIB per cápita es uno de los indicadores que se utilizan más comúnmente para medir el nivel de desarrollo económico de un país o región, por lo que el hecho de que Málaga lo tenga tan reducido no es buena noticia.

¿Qué actividades han impulsado el crecimiento económico de Málaga en lo que va de siglo XXI? Según los datos del INE, el sector que más ha incrementado su aportación al PIB provincial es el formado por «actividades financieras y de seguros; actividades inmobiliarias; actividades profesionales, científicas y técnicas; actividades administrativas y servicios auxiliares». Este conjunto de negocios ha incrementado su valor nada menos que un 153%. Le sigue el formado por «Administración Pública y defensa; seguridad social obligatoria; educación; actividades sanitarias y de servicios sociales; actividades artísticas, recreativas y de entretenimiento; reparación de artículos de uso doméstico y otros servicios», con un crecimiento del 106%. Con un avance medio se sitúan la industria (76%) y el bloque formado por el comercio y la hostelería (60%).

La construcción retrocede

En cambio, llama la atención cómo la construcción generaba más movimiento económico en la provincia en el año 2000 que en el año 2013: su PIB ha caído un 15% en ese periodo. La agricultura malagueña, por su parte, sólo ha crecido un 9% en esos trece años. De nuevo en esta evolución hay que tener muy en cuenta la influencia de la crisis económica y, más concretamente, la burbuja y posterior desplome del ‘ladrillo’.

Si ya la estructura productiva de la provincia era diferente a la del resto de Andalucía a principios del siglo XXI, esa divergencia se ha agudizado aún más con el tiempo. Málaga destaca por tener un reducidísimo peso del sector primario: la agricultura, la ganadería, la silvicultura y la pesca generan poco más de un 2% de su PIB, cuando en provincias como Jaén o Almería supera el 10%. La industria también está infrarrepresentada en la economía provincial, con apenas un 6% del PIB. En consecuencia, Málaga también es la provincia andaluza con mayor peso relativo del sector terciario: casi un 77% de su producto interior bruto depende de este conjunto de actividades económicas.

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