Diario Sur

Una sindicalista de UGT, denunciada por tener a una empleada del hogar sin papeles y sin contrato

  • La Guardia Civil ya ha remitido al juzgado las diligencias por un presunto delito contra los derechos de los trabajadores

La Guardia Civil investiga una denuncia contra una sindicalista de UGT a la que su ex empleada del hogar acusa de tenerla trabajando durante siete años sin contrato, según confirmaron a este periódico fuentes cercanas al caso.

La investigación comenzó el pasado 16 de septiembre, cuando la denunciante, una joven de nacionalidad paraguaya que además se encuentra en situación irregular en España, se presentó en las oficinas del Equipo de Atención al Inmigrante (Edati) de la Guardia Civil y contó la situación en la que había estado trabajando en un domicilio de Málaga.

La chica detalló a los agentes cómo encontró el empleo y las condiciones de trabajo que tenía. Cuando llegó a España, un compatriota le habló de una casa donde buscaban a una asistenta a tiempo completo. La relación laboral habría comenzado en enero de 2007. Al parecer, y siempre según la versión que dio a la Guardia Civil, le pusieron un sueldo de 700 euros mensuales; su jornada empezaba en el domicilio de la hija de la denunciada –viven en la misma barriada–, donde trabajaba de 7 a 11.00 horas. Luego volvía a la casa de la madre y permanecía allí el resto del día haciéndose cargo de las tareas domésticas.

Su descanso semanal, según contó a los agentes, iba desde las 18 horas del sábado hasta las 7.00 del lunes. Al principio no tenía vacaciones. Desde hace tres años, cuando se decidió a pedírselas, la familia le venía dando una semana libre que, según su testimonio, le descontaba del sueldo.

La joven también denunció que en varias ocasiones intentó que le diera de alta para regularizar su situación. Aunque reconoció que la empleadora no se negó, la chica aseguró a los agentes que le advirtió de que, en ese caso, debía pagar de su sueldo las cuotas a la Seguridad Social. Cuando hizo cuentas, vio que no podía permitírselo, ya que tenía que enviar dinero a su familia en Paraguay.

La relación laboral terminó a primeros de septiembre cuando, según la joven, optó por marcharse porque no le paga su sueldo completo. Dijo que sólo le abonaba pequeñas cantidades o que la enviaba a cobrar deudas de pisos que la empleadora tiene alquilados para que se cobrara de ahí. Cuando los agentes le preguntaron a qué se dedica su jefa, ella respondió que trabaja para el sindicato UGT.

Los investigadores de la Edati citaron la semana pasada a la denunciada para tomarle declaración por un presunto delito contra los derechos de los trabajadores. La mujer, que acudió acompañada por su abogado, rehusó testificar en el cuartel, según las fuentes. Los agentes ya han remitido al juzgado el atestado con las pruebas recabadas, entre ellas mensajes de WhatsApp (escritos y de voz) que ambas intercambiaron.

Desde el entorno de la denunciada aseguran que la empleada del hogar era «parte de la familia», hasta el punto de que le compraban ropa y regalos «como a una más». Sostienen que tenía vacaciones y que cogía días libres cada vez que lo necesitaba. Respecto al contrato, afirman que fue la joven quien insistió en no hacerlo porque «ganaba más en bruto».

Además de la denuncia ante la Guardia Civil, la empleada del hogar ha presentado sendas demandas en las que reclama 2.960 euros por diferencias salariales y vacaciones sin pagar ni disfrutar, así como que el despido sea declarado nulo.