Zorrilla reclama un plan para rehabilitar el Ayuntamiento

Las paredes del pleno están perdiendo el trampantojo. /P. R. Q.
Las paredes del pleno están perdiendo el trampantojo. / P. R. Q.
La Casona del Parque

Los ediles de IU-Málaga para la Gente recorren la Casona, que no ha pasado la ITE, y toman nota de los múltiples desperfectos

Pilar R. Quirós
PILAR R. QUIRÓSMálaga

La respuesta del concejal de Urbanismo, Francisco Pomares, no les satisfizo. En la cuestión añeja, aquella que formularon los ediles de IU-Málaga para la Gente, Eduardo Zorrilla y Remedios Ramos, el pasado mes de mayo, le preguntaban sobre la Casona, dando por hecho, porque así aparece en la ficha de la Gerencia, que la última Inspección Técnica de Edificios (ITE) a la que se sometió al edificio fue desfavorable, es decir, no pasó la inspección. Sin embargo, esta respuesta que era bien sencilla no aparece en el texto que le envía Pomares, a través del gerente de Urbanismo, José Cardador, a Zorrilla y a Ramos seis meses después de que la efectuaran. Sólo dice, como pasando de puntillas, que «respecto del inmueble (la Casona) existe informe de Inspección Técnica del inicio del trámite de ITE, en 2008» y que en el mismo se aprecia la necesidad de reparar las cubiertas para evitar filtraciones, obras que se han realizado, y que ahora está en trámite de la segunda ITE. Pero no afirma taxativamente, como debiera, que no pasó la primera inspección. ¡Ay los juegos de palabras!

Pues bien, los ediles de IU-Málaga para la Gente hacen en esta jornada una ‘excursión’ por la sede central del Ayuntamiento anotando toda deficiencias del mismo. Se trata de ir haciendo fotos, apuntando los desperfectos, y todo se sumará a una moción que llevarán a la comisión de Cultura para que en los Presupuestos 2018 se incluya una partida plurianual para rehabilitar el edificio de Guerrero Strachan y Rivera Vera, que justamente el año que viene cumple una centuria, y al que durante todo este tiempo sólo se le han hecho algunos parcheos, que son insuficientes en un inmueble que no ha pasado la última ITE.

Zorrilla y Ramos empiezan por su grupo municipal, y muestran cómo las ventanas hace muchos décadas, seguramente, que ya no son estancas, que están rotas y llenas de boquetitos de las termitas. «No es sólo lo estético, es que por todas estas rendijas se produce una enorme pérdida de energía, en invierno de calefacción; y en verano de entrada de calor y necesario uso del aire-acondicionado», explica Zorrilla, mientras señala, para colmo, las grietas del techo de su despacho. Entrada a los baños de la segunda planta, puertas descoloridas y astilladas, y en general un toque vintage años 80 cutre.

Losetas de mármol rotas.
Losetas de mármol rotas.

Subida a la azotea, la sala de fumadores al aire libre. Ni que decir tiene que es el sitio más privilegiado de toda la Casona. Vistas al sur, el Parque y el Puerto; este, jardines de Pedro Luis Alonso y plaza de toros; norte, Alcazaba y Puerta Oscura; y oeste, parque y la Alameda. Pues bien, allí se vislumbran las ventanas del lucernario de la Gerencia de Alcaldía en mal estado, decenas de cables por el techo, y el pobre aislamiento de la cubierta.

En la primera planta, la noble, buena parte de la solería, de mármol blanco, está rota, los rodapiés, muy deteriorados, y las paredes del salón de plenos se despelleja a marchas forzadas tanto que están perdiendo el trampantojo (dibujo creando un panteón de mármol)mientras las telas de las techumbre muestran señales de que necesitan una rehabilitación. Boquetitos en la pared y puertas astilladas y en mal estado se ven en el salón, pero ésta última es una máxima durante todo el edificio, así como la de cables que atraviesan todos los pasillos en tropel por las paredes. En los lucernarios que hay encima de las vidrieras de la casa Maumejean, de París, hay dos roturas y algún cable suelto, y la escalinata principal, de mármol blanco, ha tornado en varios tramos a gris parduzco.

En la planta baja, la solería también está cuarteada y las escaleras de entrada al edificio de la zona oeste están tan hundidas que son peligrosas. Los cables surcan a placer buena parte del pasillo, donde también hay rodapiés cochambrosos, que se disimulan por la pintura de los elementos arquitectónicos. «Esto sin contar muchas zonas del edificio que son inaccesibles, entre ellas el grupo popular, y varias entreplantas de escaleras, este noble inmueble, que es un monumento BIC se merece que nos fijemos ya en él, realicemos un diagnóstico y acometamos un plan plurianual para rehabilitarlo. No es porque sea la casa consistorial, es porque es un edificio noble y debiera estar en las mejores condiciones. Al margen de que sea el Ayuntamiento, es más por eso mismo, por ser el Ayuntamiento, debiera pasar ya la ITE y restaurarse como corresponde», puntualiza Zorrilla al final del paseo en la escalinata de salida.

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