...Y el Whatsapp obró el milagro

Los portavoces se comunicaron vía móvil en el pleno. /F. Silva
Los portavoces se comunicaron vía móvil en el pleno. / F. Silva
La Casona del Parque

Los portavoces se comunican en esta red social antes y durante el pleno y consiguen que nueve mociones se aprueben en media hora

Pilar R. Quirós
PILAR R. QUIRÓSMálaga

Que el pleno empiece a su hora es una misión imposible que no superaría ni el mismísimo Tom Cruise aunque tuviese ya consigo el antídoto. Este ‘target’ es un mal endémico, un objetivo utópico. La sesión plenaria del pasado jueves empezaba 50 minutos tarde. Un edil de los más risueños decía antes de entrar al salón:«Empezamos tarde, como está mandado». No se refería, sin embargo, a la costumbre que acaba generando leyes consuetudinarias sino a las rutinas enquistadas de ver y dejar las cosas para el último momento. Pero no se preocupen, nadie se altera. Bueno, los que esperan fuera para intervenir o entrar, vecinos, bomberos y afectados de todo tipo acaban montado la algarabía en el pasillo, pero qué quieren que les diga, al final es todo muy español, como la siesta. Costumbrista, que diría Larra.

Sin superarse la impuntualidad, en esta última sesión las nuevas tecnologías obraban un milagro, no de los panes y de los peces, sino el de acortar los tiempos de forma racional para que el pleno no acabe siendo un entierro de tercera con los ediles distraídos, saliendo al pasillo, hablando entre ellos, y dejando extrañas imágenes con votaciones de la Corporación a la mitad, o a medio gas.

Ya sabíamos de San Google, pero no habíamos elevado a los altares a WhatsApp, y si se ha convertido convertido en una herramienta para agilizar la parte más tediosa de estas sesiones, las mociones ordinarias (que venden y revenden los partidos semanas antes de que produzca el encuentro) bienvenido sea. Lo cierto es que el grupo de WhatsApp en el que están los portavoces popular, Carlos Conde, socialista, Daniel Pérez;de Málaga Ahora, Ysabel Torralbo;y de IU-Málaga para la Gente, Eduardo Zorrilla junto al viceportavoz naranja, Alejandro Carballo, fue creado hace dos o tres meses por éste último. Su nombre ‘Consensuar mociones’ y la foto, una bandera blanca la paz.

Contaba ayer Torralbo cómo se había agilizado con este medio en la última sesión. De hecho, las mociones ordinarias –menos una que se debatió con las urgentes y otras de trámite– es decir, un total de nueve, fueron aprobadas de rapidez y en media hora gracias a que el secretario leyó los acuerdos y enmiendas que antes se había consensuado por todos. Para Carballo, el hecho es que antes hablaban todos diciendo lo mismo en un asunto y no tenía sentido si todos estaban de acuerdo. Para Conde, es una forma de debatir sólo sobre lo que no se está de acuerdo y de evitar la crispación sobre temas que, finalmente y sorpresivamente, eran aprobados por todos. Para Pérez, lo importante en un pleno son las mociones de última hora, las urgentes, y agilizar la sesión es esencial. Y para Zorrilla, la clave es que este sistema no puede servir para eliminar el debate, sino sólo para mejorarlo.

La puntualidad ya es harina de otro costal. De hecho, Zorrilla explica que en el último pleno una junta de gobierno extraordinaria parecía retrasar el inicio. Pérez, guasón, lo zanjaba de la siguiente manera:«Una cosa es empezar 15 minutos tarde y otra es que estemos a veces más de una hora de espera. Pero eso, cuando cambiemos de alcalde, me comprometo a cambiarlo también».

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