Málaga, fiel a su cita con la Patrona

Una petalada recibió a la Virgen de la Victoria al salir de la Catedral.
Una petalada recibió a la Virgen de la Victoria al salir de la Catedral. / Eduardo Nieto

Santa María de la Victoria es arropada en la procesión de regreso a su santuario y basílica

Ángel Escalera
ÁNGEL ESCALERAMálaga

La salida procesional de Santa María de la Victoria, además de la apertura del curso cofrade, representa la unión existente entre Málaga y su Patrona. Los actos celebrados ayer en honor de la Virgen demostraron la fidelidad de los malagueños, que acompañaron a la imagen tanto por la mañana, en la misa que tuvo lugar en la Catedral y en la posterior ofrenda floral organizada por la Asociación pro Tradiciones Malagueñas La Coracha, como en la procesión que partió del primer templo de la ciudad a las 19.30 horas y que recorrió las calles del Centro camino del barrio de la Victoria. Miles de personas presenciaron el desfile procesional.

Amor y diálogo para solucionar los problemas

El obispo de la diócesis de Málaga, Jesús Catalá, apeló ayer al amor y al diálogo como forma de solucionar los problemas existentes en la sociedad. El prelado hizo esa exhortación durante la homilía que pronunció en la Catedral en la misa en honor de la Virgen de la Victoria. Monseñor Catalá definió a la Patrona de Málaga como «un icono del amor de Dios». El obispo aseguró que no hay que ser cobarde ni temer mostrar a todo el mundo la fe que tienen los cristianos.

Monseñor Catalá estuvo acompañado en la misa que presidió por el Cabildo Catedralicio, párrocos, sacerdotes y diáconos. La Catedral se llenó de fieles en una ceremonia religiosa en la que asistieron autoridades civiles y militares. En la parte musical intervino la coral Santa María de la Victoria.

El hermano mayor de la Victoria, Francisco Toledo, en declaraciones realizadas a este periódico, agradeció la devoción que los malagueño profesan a la Patrona. «Estamos muy satisfechos con la forma en que se ha desarrollado la novena en la Catedral», afirmó Toledo. Añadió que la hermandad que dirige está preparando con mucha ilusión los actos que se desarrollarán para celebrar el 150.º aniversario del patronazgo de la Virgen y el 75.º aniversario de su coronación canónica.

En la jornada de ayer estuvo muy presente, con la Patrona como protagonista, la magna procesión que recorrerá las calles de Málaga el próximo 26 de mayo, en la que está prevista la presencia de 10 Vírgenes coronadas canónicamente: Soledad de Mena, Rocío, Dolores del Puente, Nuestra Señora del Carmen, Amargura (Zamarrilla), Trinidad, Esperanza, Dolores de la Expiración, María Auxiliadora y Santa María de la Victoria.

Los actos en honor de la imagen se celebran con la vista puesta en la salida extraordinaria del 26 de mayo con diez Vírgenes coronadas canónicamente

Ese gran acontecimiento mariano será el colofón a una serie de actos que desde diciembre a mayo se desarrollarán promovidos por la Hermandad de Santa María de la Victoria para conmemorar dos aniversarios. El primero será el 12 de diciembre, fecha en que hace 150 años (1867) el Papa Pío IX proclamó a la Virgen de la Victoria Patrona de la Diócesis de Málaga. El segundo hito se producirá el 8 de febrero de 2018, día en que se celebrarán los 75 años desde que la imagen fue coronada canónicamente.

Canastillas de flores

Los actos de ayer para festejar a la Patrona comenzaron en la Catedral con las ofrendas florales institucionales (cuatro canastillas de flores que la Virgen llevó en el trono). En esa entrega el Ayuntamiento de Málaga estuvo encabezado por el alcalde de la ciudad, Francisco de la Torre, acompañado por una representación de concejales. No faltaron los portavoces de los grupos municipales del PP, PSOE y Ciudadanos, Carlos Conde, Daniel Pérez y Juan Cassá, respectivamente. La representación de la Diputación la lideró su presidente, Elías Bendodo. También estuvo el presidente del Partido Popular de Andalucía, Juanma Moreno. Igualmente, asistió el subdelegado del Gobierno en Málaga, Miguel Briones. La Junta de Andalucía envió al delegado provincial de Economía y Empleo, Mariano Ruiz Araujo, y al de Agricultura, Javier Salas. Las autoridades fueron recibidas por el hermano mayor de Santa María de la Victoria, Francisco Toledo.

A continuación, se celebró una misa presidida por el obispo de la Diócesis de Málaga, Jesús Catalá, que destacó la importancia de la Virgen de la Victoria. Una vez finalizada la celebración religiosa se llevó a cabo la ofrenda floral que cada año organiza La Coracha, entidad que preside Maribel Antúnez. Ese encuentro tuvo como marco las escalinatas de la fachada principal de la Catedral. Asistieron diversas autoridades y el obispo, así como el presidente de la Agrupación de Cofradías, Pablo Atencia, y el de la Agrupación de Congregaciones de Gloria, Juan Antonio Nieto. El acto fue conducido por el secretario de La Coracha, Antonio Mateo. En la plaza del Obispo hubo bailes por malagueñas. Miembros de la Asociación Histórico-Cultural Teodoro Reding, vestidos de época, lanzaron una salva en honor de la Patrona.

Ya por la tarde, el cortejo procesional se formó en el interior de la Catedral. Los componentes del mismo pasaron por delante de la Virgen antes de salir del templo. Los primeros toques de campana en el interior de las naves catedralicias los dio el alcalde de la ciudad. «El trono va precioso», dijo De la Torre al hermano mayor de la Victoria. Y este, corroborando la afirmación del regidor, apostilló: «Está espectacular». La Virgen salió de la Catedral a las 20.03 horas. Fue recibida con una petalada, repique de campanas y el himno nacional. El pendón de la ciudad lo portó el portavoz del grupo municipal del PSOE, Daniel Pérez, y el de la Diputación lo llevó Marina Bravo (PP). El obispo de Málaga, Jesús Catalá, fue detrás del trono de la Patrona.

La procesión la abrieron tres policías locales a caballo, que precedieron a la cruz guía, flanqueada por dos ciriales y seguida por la banda de cornetas y tambores del Real Cuerpo de Bomberos de Málaga. A continuación, fueron miembros de la Federación de Peñas, mujeres ataviadas con mantillas, cofradías de gloria y de pasión y varios colectivos, entre los que estaba el Colegio de Médicos de Málaga, con su presidente, Juan José Sánchez Luque, al frente. También estuvieron la Agrupación de Cofradías y la Agrupación de Congregaciones de Gloria, así como la representación de la Hermandad de la Victoria.

Como mayordomos de trono ejercieron Juan Fernández y Daniel González. En la campana del trono se situó un lazo negro en señal de luto por el fallecimiento este año de los consejeros de la Hermandad de la Victoria Manuel Hernández Wert y Francisco Hermoso. La Virgen lució un exorno floral en el que predominaron los nardos, las rosas y las azucenas. La banda de cornetas y tambores de Santa María de la Victoria fue en el cortejo entre las cofradías de Lunes y del Martes Santos, mientras que la Banda Municipal de Música se situó tras las Hermandades del Viernes Santo. Detrás del trono interpretó marchas procesionales la banda de música de la Expiración. En Larios, esquina a la Bolsa, integrantes de la Hermandad de Huelin, vestidos de marengo, saludaron a la Patrona y sonó la Salve marinera. Las presidencias se retiraron en la plaza del Obispo. Desde la torre de la Catedral hubo una gran petalada al pasar el trono de la Patrona. En la procesión no se registró ningún estreno. La principal novedad de este año ha sido la restauración del dosel de Santa María de la Victoria realizado por el bordador malagueño Sebastián Marchante.

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