Vecinos y comerciantes rechazan el cambio de las farolas de la Alameda

Las farolas fueron instaladas hace 27 años, siguiendo las trazas de las que ya existían en esta parte del Centro a principios del siglo XX./Ñito Salas
Las farolas fueron instaladas hace 27 años, siguiendo las trazas de las que ya existían en esta parte del Centro a principios del siglo XX. / Ñito Salas

El alcalde defiende la sustitución proyectada por Urbanismo y argumenta que se trata de «hacer algo de cara al momento actual y al futuro»

Jesús Hinojosa
JESÚS HINOJOSAMálaga

La sustitución de las cuarenta farolas de estilo modernista que jalonan las tres calzadas de la Alameda Principal por unas nuevas de corte minimalista ha generado un revuelo de posiciones en contra y a favor que ayer cogió por sorpresa al equipo de gobierno municipal, después de que este periódico diera a conocer el detalle de este cambio contemplado en el proyecto para remodelar esta emblemática vía del Centro de Málaga. Con las obras ya contratadas e iniciadas en una primera fase, la correspondiente a la calzada central y la embocadura de la calle Larios, los responsables municipales defienden la instalación de las luminarias proyectadas frente a las críticas de vecinos y comerciantes.

Especialmente beligerante con el cambio se mostró el presidente de la asociación de vecinos Centro Antiguo, Alfonso Miranda, quien lo calificó como un «despropósito». «No está justificada la necesidad de cambiarlas, es un gasto estúpido, esas farolas forman ya parte del patrimonio de la ciudad», afirmó este representante vecinal, quien apostó por reutilizar las que ya existen y que fueron instaladas hace unos treinta años. «Son decorativas y en su día fueron una novedad muy buena», añadió Miranda.

El presidente de Centro Antiguo, que agrupa a medio millar de vecinos, comentó que, en las reuniones que tuvieron con la Gerencia de Urbanismo para debatir sobre el proyecto de remodelación de la Alameda, no se les explicó con detalle el cambio de las farolas. «De eso no se nos dijo nada, nos dieron una charla y nos pusieron unas fotos muy bonitas, pero la participación vecinal en la concepción de este proyecto ha sido cero, ni una sola concesión», afirmó Alfonso Miranda, quien añadió que los responsables municipales «pidieron opinión y la guardaron en un cajón».

En un sentido parecido se mostró María José Valenzuela, presidenta de la asociación de comerciantes Centro Histórico de Málaga. «Por lo que hemos podido sondear hasta ahora entre nuestros asociados, están absolutamente en contra de que se cambien las farolas, que consideramos muy acordes con el estilo de los edificios de la Alameda», dijo. La presidenta de los comerciantes se mostró segura de que la reurbanización de esta vía que acomete el Ayuntamiento para hacer peatonales sus calzadas laterales, dejando el tráfico solo por la central, «va a quedar preciosa y va a suponer un gran cambio», incluso valoró positivamente el desplazamiento del monumento al Marqués de Larios hacia la embocadura de la calle Larios para que los vehículos circulen en línea recta entre la Alameda y la plaza de la Marina, pero rechazó el cambio de las farolas. «No creemos necesario ese gasto de dinero en unas nuevas, las que existen pueden ser acordes con la obra que se va a realizar», insistió Valenzuela.

Los arquitectos, a favor

Por su parte, el decano del Colegio de Arquitectos, Francisco Sarabia, se expresó a favor del cambio de las farolas actuales por las previstas en el proyecto elaborado por los arquitectos de la Gerencia de Urbanismo. «No me parece mala idea, no siempre hay que ir a una imagen historicista, hay que verlas en el conjunto de la actuación», apuntó Sarabia, quien considera que la arquitectura con la que se cambian los espacios urbanos debe responder a la época en la que se realiza. «Dentro de doscientos años dirán que esas eran las farolas de 2018. Con esa filosofía del historicismo, ¿dónde ponemos la línea a partir de la que no evolucionamos?», argumentó.

Del mismo modo, al presidente de la Real Academia de Bellas Artes de San Telmo, José Manuel Cabra de Luna, la sustitución de la farolas de la Alameda no le parece «un atentado». «Las nuevas me parecen elegantes, las que existen actualmente no tienen un plus de autenticidad, son una recreación que evoca elementos modernistas», comentó Cabra de Luna, quien agregó que, en cualquier caso, «lo exigible es que se hagan con la calidad que merece este espacio de la ciudad».

«Se plantea una Alameda del siglo XXI, donde algunas cosas cambian», dice De la Torre

El alcalde, Francisco de la Torre, se vio sorprendido por la polémica generada entorno a este aspecto del proyecto para la Alameda realizado por los arquitectos de la Gerencia de Urbanismo. «Sé de la calidad y el cariño con el que han planteado una Alameda del siglo XXI respetuosa con el XIX, como es natural, pero donde hay algunas cosas que cambian también. El mobiliario urbano debe ser diferente. Se trata de hacer algo de cara al momento actual y al futuro», declaró el regidor, quien, no obstante, dijo estar «encantado de reflexionar» sobre esta cuestión, aunque remarcó que debió quedar consensuada en el debate ciudadano que el Ayuntamiento promovió para poner en marcha el proyecto. «Me gustaría conocer la opinión de los que lo han planteado, que son los arquitectos municipales», añadió.

El concejal de Ordenación delTerritorio,Francisco Pomares, también cerró filas respecto al diseño realizado por los técnicos de Urbanismo y justificó el cambio de las farolas en que las nuevas serán más acordes con la remodelación de la Alameda. «Se va a cambiar todo el mobiliario urbano, con una nueva propuesta, ¿cambias todo el salón y dejas la lámpara, que además tiene 30 años? Si te gusta mucho igual la dejas, pero yo respeto a los que diseñan la Alameda», argumentó el edil, quien insistió en que las farolas actuales «no le van» al tipo de suelo y de mobiliario urbano que se va a colocar y que, según subrayó, va a ser «muy moderno». Pomares aclaró que las farolas que se van a retirar no están protegidas y aseguró que «se reutilizarán en otro espacio de la ciudad».

La gran mayoría de los lectores de SUR prefieren mantener las actuales luminarias

La gran mayoría de los lectores de SUR se mostró ayer partidaria de mantener las farolas existentes en la Alameda Principal dentro la reforma de este espacio urbano que ya acomete el Ayuntamiento para convertir sus calzadas laterales en dos amplios bulevares peatonales. A través de una encuesta realizada mediante un apartado específico en la página web del periódico (www.diariosur.es), y por medio de las redes sociales Twitter, Facebook e Instagram, se recabaron más de 8.000 votos de los que el 88% fueron a favor de mantener las actuales luminarias y un 12% optaron por el cambio al nuevo modelo minimalista contemplado en el proyecto ya contratado por la Gerencia de Urbanismo y activado en una primera fase.

Según figura en la memoria de ese proyecto, las farolas de hace 27 años se transportarán a un almacén del Área de Servicios Operativos, y serán sustituidas por unas nuevas de modelo 'Rambla', de ocho metros de altura, formadas por un tubo rectangular de acero galvanizado, del que parten dos brazos, a ocho y seis metros, respectivamente, para alumbrar tanto la calzada central como la zona peatonal de los laterales.

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