La Universidad de Málaga atrae talento del resto del mundo

El rector, José Ángel Narváez, y el director de Bionand, José Becerra, con los ocho investigadores./Álvaro Cabrera
El rector, José Ángel Narváez, y el director de Bionand, José Becerra, con los ocho investigadores. / Álvaro Cabrera

Ocho jóvenes llegan al centro Bionand del Parque Tecnológico con contratos de tres años para realizar sus tesis doctorales tutorizados por profesores de la UMA

Francisco Gutiérrez
FRANCISCO GUTIÉRREZ

Apenas sabían localizar Málaga en el mapa, pero ya están aquí, y muy satisfechos con su elección. Cláudia Oliveira es de Portugal, Ana Ercegovic Rot es eslovena, Liliya Kazantseva es rusa pero reside en Perú, Precious Kwadzo Pomary viene de Ghana, alemán es Jonas Leuermann, Vladimir Stamenkovic es serbio, Amene Tesfaye Ayane viene de Etiopía y desde India ha llegado a la UMA Ashish Avasthi. Son los ocho estudiantes internacionales que se han incorporado a la Universidad de Málaga, en concreto al Centro Andaluz de Nanomedicina y Biotecnología, Bionand, con sede en el Parque Tecnológico.

Han superado una dura selección, con más de cien candidatos, de todo el mundo, para acceder a estos contratos que les permitirán en los próximos tres años trabajar en sus tesis doctorales, dirigidos por profesores malagueños en distintos ámbitos de los programas de doctorado relacionados con la biomedicina y la nanotecnología. Un volumen de candidatos, el centenar, que da cuenta del interés que despierta a nivel internacional la Universidad de Málaga, señaló el director de Bionand, José Becerra.

Cláudia Oliveira ha estudiado Bioquímica y tiene un máster en Biotecnología recién cumplidos los 24 años. Está en Málaga desde septiembre y, aunque es poco tiempo para valorar la experiencia, asegura que está siendo «muy positiva, estoy aprendiendo mucho de mi director de tesis y de los compañeros», señaló. Las universidades son muy parecidas, aseguró, aunque los estudios de grado duran un año menos, pues siguen el sistema de 3 años de grado y 2 de máster. Hace solo unos días ha llegado a Málaga Jonas Leuermann, un joven alemán de 28 años. Solicitó este contrato doctoral porque su profesor conocía a Íñigo Molina, que le va a dirigir una tesis en la que va a investigar en tecnologías basadas en biosensores fotónicos integrados, un nuevo campo que en el futuro dará lugar a chips que puedan integrar la funcionalidad de todo un laboratorio.

El rector, José Ángel Narváez, señaló que la incorporación de estos investigadores es muy importante para la UMA, es un paso adelante en la internacionalización de la institución y refleja que la UMA cuenta en los ránkings internacionales: «para hacer una tesis doctoral se buscan centros de referencia, instituciones de prestigio, y que cien personas se interesan por Málaga es un dato muy significativo», afirmó.

LA UE aporta financiación, a través del programa Marie Sklodowska-Curie, y la UMA aporta casi un tercio del presupuesto, que alcanza el millón de euros.

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