Tres décadas en la cosa municipal

José Antonio Guerrero, más conocido como Rufo./Pilar R. Quirós
José Antonio Guerrero, más conocido como Rufo. / Pilar R. Quirós
La Casona del Parque

José Antonio Guerrero, más conocido por Rufo, cumple estos días 31 años de trabajo en el grupo municipal de IU en el Ayuntamiento

Pilar R. Quirós
PILAR R. QUIRÓSMálaga

No hay una sola vez que se abra la puerta de IU-Málaga para la Gente, primero el grupo comunista, después IU, y ahora Málaga para la Gente, que José Antonio Guerrero, al que nadie conoce por este nombre, esboce una sonrisa. Incluso en los días chungos, esos en los que está revuelto el patio, que afortunadamente no son tantos. Su saludo, aunque es muy español, tiene tinte anglosajón:café con leche para todos. Lo que se llama diplomacia sin ventanilla. Porque su habitáculo, allí donde recibe, es casi siempre el primer sitio al que peregrinan los que quieren protestar en los partidos de la oposición. Es fácil llegar porque es el primer grupo político, al fondo a la derecha, pero con Guerrero hay garantía de escucha. A veces, y salvando las distancias, así, y sin dar muchos rodeos, parece un confesionario de estos de andar por casa.

Pues bien, estos días el mayormente conocido por Rufo, porque cuando era joven trabajó en las Bodegas Rufino, celebra 31 años en el Ayuntamiento. Con 54 años a sus espaldas, hoy por hoy es el hardware de su grupo municipal. Y no sólo del suyo, sino que va repartiendo ayuda a todos los que van llegando de otros partidos y tienen dudas con los procedimientos.

Ha visto pasar a los tres alcaldes de la época democrática, es decir lleva más años en el Ayuntamiento que Francisco de la Torre, lo que tiene mérito, y si de su grupo se trata él empezó a las órdenes de Manuel Sánchez-Vicioso, pasando por el mediático Antonio Romero, Rafael Rodríguez, el profesor Pedro Moreno Brenes, o el actual letrado Eduardo Zorrilla.

Cuando hay confianza, Rufo cuenta cómo le hicieron guiños de otros partidos, PP y PSOE, para llevárselo como técnico. E incluso cayeron llamadas de un área muy conocida del Ayuntamiento para cubrir un puesto de interino, datos que no revelaremos por su expreso deseo, aunque ganas no faltan. Resulta curioso, no me digan, que alguien vinculado a un partido político sea visto con buenos ojos por otras formaciones, lo que habla de su falta de sectarismo y su afabilidad.

El decano de los técnicos de los partidos cumple tres décadas en la cosa política, aunque en el modo secretario administrativo. Y ahí sigue día a día llevando la agenda de su grupo, enganchado al ordenador y a la fotocopiadora. Siempre al quite.

Movilizaciones de los jubilados.
Movilizaciones de los jubilados. / Pilar R. Quirós

Jubilados. Los lunes al parque

Los lunes, al Parque. Esta es la nueva consigna de los jubilados, que han ido religiosamente a las puertas del Ayuntamiento el primer día de la semana desde el pasado 15 de enero, reunidos para protestar por la «precaria subida del 0,25%» de las pensiones, como explican. Convocados unos a otros a través de esa nueva arma de comunicación masiva llamada WhatsApp han asistido todos estos lunes hasta que ayer dos motivos parece que hicieron disminuir ostensiblemente la convocatoria:el primero, como contaba una de las asistentes es que la Policía Nacional empieza a pedir la documentación, puesto que las concentraciones no están legalizadas, y todos temen que empiecen a llegar multas a diestro y siniestro. Y la segunda, que ayer era evidente y que casi no había que preguntarla, es que el frío que arreciaba por el paseo era fatídico para cualquier joven, cuanto más para los más mayores. Las movilizaciones las organiza la plataforma ‘No más precariedad’ así como una página de Facebook llamada ‘Pensionistas de España, por su dignidad’.

Como comentaban ayer en los grupos de izquierda deberían organizarse y concentrarse con más fuerza un sólo lunes al mes, y ese día pedir permiso oficial, «así la convocatoria tendría más éxito».Pero, por ahora los jubilados han decidido que estarán todos los lunes en el Parque. Como los lunes al sol.

Juanjo Espinosa.
Juanjo Espinosa. / Pilar R. Quirós

Podemos. Espinosa versus iInvader

Ayer salía calentita de la impresora. El concejal no adscrito, de Podemos, Juanjo Espinosa, terminaba la moción que presentará en la comisión de Derechos Sociales y Cultura para exigir la retirada de los polémicos mosaicos de Invader en Málaga. Concretamente, Espinosa explica que la Gerencia de Urbanismo estaba estudiando cómo eliminar las dos obras del artista en el edificio del Obispado y en el Palacio de Salinas, que son BIC, así como otros 27 cuando la Junta inicie la incoación del expediente correspondiente, como explica.

Para Espinosa es bien sabido por todos que se trata de Invader, el pseudónimo que usa este artista urbano francés, que no revela su nombre, y cuya carta de presentación está basada en el juego de arcade de 1978 ‘Space Invaders’ y suele llevar una máscara. Espinosa habla de que algunos artistas son perseguidos y multados, como le ocurrió a Dadi Dreucol por un mural en el descampado Madre de Dios, por lo que pide que se retiren los mosaicos de Invader y que la Policía Local identifique al autor de dichas infracciones así como los vínculos con el director del CAC, Fernando Francés, y que se dirima si esas actuaciones están vinculadas con los gestores del citado centro.

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