De la Torre:«Si el PP me plantea ser candidato, mediré mis fuerzas y lo pensaré»

De la Torre y Bendodo, en la avenida de Andalucía./SUR
De la Torre y Bendodo, en la avenida de Andalucía. / SUR
La Casona del Parque

El alcalde sigue sin despejar la incógnita sobre su futuro y explica que dedica a su trabajo las mismas horas y el mismo esfuerzo que hace cuatro años

Pilar R. Quirós
PILAR R. QUIRÓSMálaga

Hay cosas que no cambian, aunque comience otro ejercicio. Año nuevo, culebrón añejo. Si el 2017 acabó con las declaraciones de la ‘alcaldesa consorte’ Rosa Francia diciendo que no le perdonaría al alcalde que volviera a presentarse como candidato del PPa las municipales, y que no era cuestión de morir con las botas puestas, a lo que el aludido Francisco de la Torre decía que lo lógico es que no repitiera pero que era muy disciplinado y que estaría a lo que pidiese el partido; el 2018 ha empezado, para no perder las buenas costumbres, con nuevas declaraciones en la misma línea.

Ayer mismo, De la Torre, haciendo uso de sus habituales coletillas retóricas reiteró que lo normal era que no fuese candidato en la primavera de 2019 pero insistió (por si cabe alguna duda) en que es un hombre «muy disciplinado» y que estará a lo que se le plantee o pida desde el PP. Hay una variación o permutación en estas declaraciones, que van sumando todo un serial de futuribles, en el que dio una pequeña vuelta de tuerca haciendo alusión de que su partido no se lo ha pedido, pero que si se lo pidiera... «lo pensaré, mediré mis fuerzas, haré una reflexión y contestaré sobre ello».

Hay que recordar que el viceportavoz popular Mario Cortés también metió la cuchara en Navidades al apuntar que «a estas alturas (es decir a un año y medio de las municipales) De la Torre debería optar de nuevo a la reelección». «Estamos en un punto casi de no retorno; en un momento en el que poder vender un nuevo candidato a tan poco tiempo de unas elecciones nos sitúa en una posición de desventaja». Cortés, conocido por su cercanía política al presidente del partido y de la Diputación, Elías Bendodo, prendió una mecha que nadie esperaba. Si podían estar en ‘modo operación relevo’, el viceportavoz incluyó la variable continuación. En la Casona hay algunos que piensan que se pasó de frenada haciéndole ver de forma ‘indirecta’ al alcalde que había que optar ya por un cambio en la Alcaldía antes de las elecciones para que se visibilizase mejor al futuro candidato, o que de no ser así que se quedase.

La segunda opción, que era una consigna del partido, ha acabado por desinflarse. Su compañero, el edil de Medio Ambiente, Raúl Jiménez, continuaba el vodevil explicando que esa era sólo una opinión de Cortés y que se refería a un nuevo candidato, pero que Bendodo no era una cara nueva. Un capotazo.

Sea como fuere, la indecisión sobre el futuro candidatable popular juega inexorablemente a favor de De la Torre, que en círculos cercanos suele decir que está muy bien y que, al menos, se ve de alcalde hasta las municipales de 2019. Algunos ediles estiman que se siente bien, en forma y que quiere continuar, todos en la línea de que es un ‘workalcoholic’, como le llaman los anglosajones a los adictos al trabajo. De hecho, el PSOE le ofrecía por su cumpleaños, en el pleno del 21 diciembre, una palmera de Kiki y unas velas con el 75, que hubieran puesto de muchos centímetros más si hubiese habido disponible en el mercado, como contaban algunos con guasa en los pasillos.

Por si quedaba alguna duda de cómo se siente De la Torre, él mismo confirmaba ayer que dedica a su «ilusionante» trabajo las mismas horas y el mismo esfuerzo que hace cuatro años. No hay que ser un lince para ver que ganas de jubilarse no tiene.

El belén ocupa su sitio en la torre del reloj

El creador del belén y funcionario de Fiestas Fernando Wilson ha iniciado ceremonioso la vuelta del belén a sus aposentos. El patio de Banderas es, de nuevo un totum revolutum de trozos de montaña, embalses, ríos y árboles, que son los que deja para el final, cuando, con esmero, ha ido recogiendo todas las figuras que dan vida al Nacimiento.

Hay dos lugares que son ciertamente enigmáticos en la Casona, más que nada porque hasta los que llevan más de 30 años no se han adentrado en ellos. Uno es la torre del reloj, donde Wilson tiene tres armarios de madera en los que dispone las figuras. Allí, entre las pesas que mueven las manecillas de las horas se guardan en estanterías casas, castillos, torres, barcas, templos... Yotro de los lugares, a los que es aún mucho más difícil tener acceso, es a un pequeño ‘toilet’ que hay dentro del salón de plenos. Cuentan los que tienen la llave que François Hollande hizo uso de él en la pasada Cumbre Hispano-Francesa. Pero no podemos dar más detalles porque no está abierto al público.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos