De la Torre se queda solo en su defensa del recargo en el recibo del agua para obras

El recargo requiere la aprobación del pleno municipal. / Ñito Salas

El rechazo contundente de Ciudadanos a la medida obliga al equipo de gobierno a buscar otras alternativas para financiar los proyectos

Jesús Hinojosa
JESÚS HINOJOSAMálaga

El equipo de gobierno municipal lo va a tener muy difícil para sacar adelante su propuesta de aprobar un canon o recargo en el recibo del agua con el que financiar obras de Emasa por valor de 130 millones de euros durante los próximos veinte años. Su única esperanza en ese sentido era contar con el respaldo del grupo de Ciudadanos, como socio de investidura del alcalde, Francisco de la Torre, pero ayer su portavoz, Juan Cassá, dejó claro que bajo ningún concepto va a apoyar esta subida de la factura del agua como salida a la complicada situación financiera de Emasa, que acumula el mayor nivel de deuda de todo el Ayuntamiento.

Tras analizar la documentación remitida por la empresa de aguas para avalar esta propuesta, Cassá fue más tajante que el martes al calificar como «un despropósito» la aplicación de un canon progresivo con el que financiar nuevos préstamos para obras. «Desde que entramos en el Ayuntamiento, hemos ido acordando una bajada global de impuestos por valor de 22 millones de euros y fuimos quienes promovimos una mesa para acabar con el tarifazo. Subir impuestos a la clase media y trabajadora no es la fórmula. Ya vale de meterle la mano en el bolsillo al contribuyente», remarcó el portavoz de Ciudadanos, quien criticó la elevada deuda financiera de Emasa, que alcanza los 114 millones de euros a largo plazo. «El alcalde quiere que los malagueños paguen en el recibo sus malas decisiones del pasado», apuntó Cassá.

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Asimismo, anunció que va a preguntar cuánto ha recaudado la Junta desde 2011 por el canon para saneamiento y denunció que la realidad es que la inversión en depuradoras «deja muchísimo que desear». «Los malagueños ya tienen la mala experiencia de un canon que sirve para poco. ¿Les castigamos con otro?», incidió.

En minoría

Tras estas declaraciones, y ante el previsible rechazo del resto de grupos de la oposición, De la Torre y su equipo se quedan solos y en minoría de votos para sacar adelante este recargo en la factura de Emasa, por lo que parece muy complicado que pueda prosperar, o al menos en los términos en que ha sido planteado hasta ahora por la dirección de Emasa. Así, tendrán que buscar alternativas para poder financiar las actuaciones planteadas.

El portavoz del PSOE, Daniel Pérez, criticó ayer que Emasa haya dejado sin ejecutar el 28% del presupuesto de Emasa del pasado año. «Por eso, exigimos al Ayuntamiento que, antes de pedir un esfuerzo a los malagueños, utilice los remanentes para financiar estas obras y no les exija que se rasquen el bolsillo», afirmó.

El elevado nivel de deuda de Emasa responde a que, entre los años 2005 y 2010, tuvo que abonar al Ayuntamiento unos 125 millones de euros en concepto de canon por el uso de depuradoras y tuberías de la ciudad, lo que muchos consideraron entonces como una operación financiera para inyectar liquidez a las arcas municipales en detrimento del capital de la empresa de aguas. «A todas luces, el aumento de la asunción de esa deuda por parte de la empresa municipal de aguas es culpa de la gestión realizada por el PP», apuntó la concejala socialista Begoña Medina.

Con todo, el concejal de Sostenibilidad Medioambiental, Raúl Jiménez, seguía ayer dispuesto a convocar en feria la mesa de las tarifas de Emasa para debatir el nuevo canon con los grupos políticos y las asociaciones de consumidores. En la línea de lo expresado el martes por el alcalde, Jiménez remarcó que el canon o una subida de la tarifa son los únicos caminos para financiar las obras. En un documento, el gerente de Emasa, Juan José Denis, ha defendido las «ventajas» del canon y ha apuntado que, según ha indicado la Junta, los costes por el servicio del agua «se deben repercutir a quien la consume».

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