Francisco de la Torre cumple 75 años con la incertidumbre sobre su sucesión

Antes del pleno municipal, han sorprendido al alcalde con esta palmera de cumpleaños. /Salvador Salas
Antes del pleno municipal, han sorprendido al alcalde con esta palmera de cumpleaños. / Salvador Salas
La Casona del Parque

Ni confirma que sigue ni deja el camino libre a su posible relevo Elías Bendodo. Es el regidor con más edad de las 10 primeras urbes del país

Pilar R. Quirós
PILAR R. QUIRÓSMálaga

La edad no pasa en balde. Para ninguno. Anteanoche escuchaba el alcalde Francisco de la Torre a una septuagenaria Betty Missiego en la entrega de los Premios Azahar del Colegio de Médicos. Los asistentes se asombraban de que, con sus años, 73, la cantante todavía exhibiese una gran voz. El regidor explicaba charlando desenfadado que si se tiene buena salud, la edad no es un impedimento. De la Torre, que cumple hoy la cifra redonda de 75 años, es de la misma quinta que Missiego. Los dos tienen en común que nacieron en los años de la II Guerra Mundial, en los que España, afortunadamente, estuvo ausente.

La ‘alcaldesa consorte’ Rosa Francia, que siempre ha tenido opinión de todo, y de la carrera política de su marido también, afirmaba resuelta la semana pasada en abierto en Cope Málaga que no le perdonaría que volviese a presentarse en 2019. De ser así, en esa primavera tendría 76 y acabaría su mandato con 80. Pero el aludido puntualizaba más tarde ufano a los medios de comunicación que lo normal es que no se presente, pero que hará lo que le pida su partido y la ciudadanía. Vuelta a empezar con un bolero que no tiene fin. La incertidumbre a un año y medio de las elecciones se sigue cerniendo sobre la silla de la Alcaldía.

Mientras, el PP asegura que el candidato a las municipales se presentará en la próxima primavera 2018, así que los plazos, que se van acortando, imponen que se acabe tomando una decisión. La vida es una sucesión de caminos que se bifurcan y en algún momento hay que tomar uno. Las sucesiones no siempre son fáciles, sobre todo porque el que decide entrar en esto de la política tienen un ‘self-conscious’ (conciencia de sí mismo), como dicen los británicos, muy desarrollada. No crean que sólo les importa su partido, sino en qué lugar quedarán para la posteridad, para la historia.

Al PP le preocupa que De la Torre insista en acabar el mandato y no se presente en 2019 y que acabe quemando las naves, como ya hiciera el otrora alcalde socialista Pedro Aparicio, que aguantó estoico hasta el final mientras hacía campaña para las municipales su compañero de partido Eduardo Martín Toval. Una dualidad extraña, que le costó al PSOE perder la Alcaldía. Un punto de inflexión del que los socialistas, que habían gobernado Málaga dos décadas seguidas, no se han recuperado desde 1995, en el que el PP se alzara con el poder en la capital. La racha conservadora dura ya 22 años. La historia reciente nos lo demuestra: las sucesiones son la clave. Cómo y cuándo. No es lo mismo que un candidato se presente a alcalde con un regidor de su partido gobernando en el Ayuntamiento por el que pelea en las urnas, que ser alcalde, con el bastón de mando, e ir a elecciones. No es igual visionar a posteriori quién podría ser el alcalde, que verlo sentado ya en su puesto.

El PP lo sabe y la oposición también. Los de enfrente disfrutan con este abismo de incertidumbres, que juega a su favor. Entre bambalinas, todos han dicho alguna vez que De la Torre debe estar hasta el final, así les dará a ellos más ventaja sobre el nuevo candidato. Pura estrategia política.

Hoy por hoy no se ve meridianamente claro, pero con De la Torre nunca se sabe, que quiera apearse del sillón de Alcaldía, en el que lleva 17 años, antes de que acabe su mandato en 2019. Lo cierto es que el regidor tiene sus tiempos, se siente querido por los ciudadanos y parece que quiere seguir siendo el alcalde de las diez ciudades españolas con más edad, 75 que cumple hoy, aunque le sigue de cerca la política de nuevo cuño pero jueza retirada Manuela Carmena, con 73.

En realidad, los 50 es la edad media de la mayoría de este grupo: Zaragoza, Pedro Santisteve (59); Murcia, José Ballesta (59); Valencia, Ximo Puig (58); Bilbao, José María Aburto (56); y los cuarentones en Barcelona, Ada Colau (43); Palmas de Gran Canaria, Augusto Hidalgo (45) y el treinteanero estrenado en junio alcalde de Palma de Mallorca, Antoni Noguera (38). Pero si de longevidad en el cargo se trata, sea cual fuere, la historia más reciente nos ha dado buenos ejemplos: Manuel Fraga, que decidió con 89 años que no se presentaría más a senador tras haber sido 15 años presidente de la Xunta, y si recuerdan en la última etapa nos ponían los subtítulos para que le entendiésemos hasta cuando hablaba en español; o Giorgio Napolitano, que dimitió de la presidencia de la República italiana también con 89 años. La mujer del alcalde, Rosa Francia, espera que su marido «no muera con las botas puestas». En los grupos de la oposición circulan varias porras con este capítulo. Felicidades alcalde. Hagan juego.

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