De la Torre insiste en el recargo del agua para pagar obras previstas hace 15 años

Una mujer lava los platos en el fregadero de su cocina.
Una mujer lava los platos en el fregadero de su cocina. / SUR

El alcalde afirma que el cobro de un canon en la factura «no tiene más que ventajas» y recuerda que las directivas europeas obligan a hacerlo así

Jesús Hinojosa
JESÚS HINOJOSAMálaga

El alcalde, Francisco de la Torre, volvió a defender ayer la aplicación de un recargo en la factura del agua durante los próximos veinte años para pagar obras de Emasa valoradas en 130 millones de euros. Para el regidor, la complicada situación financiera de la empresa municipal de aguas, que soporta una deuda a largo plazo de 114 millones de euros contraída en la segunda mitad de la pasada década por el canon que tuvo que ingresar al Ayuntamiento por el uso de depuradoras y tuberías, no tiene que ver con que se proponga esta medida para sufragar un amplio paquete de actuaciones. Eso sí, algunas están pendientes desde hace más de 15 años y es ahora cuando se quieren culminar, como por ejemplo la sustitución de las tuberías de fibrocemento, que están prohibidas desde 2001.

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De la Torre aclaró que el dinero que Emasa ingresó al Ayuntamiento la pasada década, unos 125 millones de euros según los cálculos realizados por este periódico, se destinó a un uso «formidablemente positivo» en políticas sociales y de vivienda, entre otros muchos aspectos. «Hemos hecho cosas que otros no hacían», dijo el alcalde, quien aseguró que, «aunque Emasa tuviera un depósito de cientos de millones de euros», las normas europeas y la Junta le obligan a financiar estas obras con el recibo del agua. En concreto, se refirió a la directiva del marco comunitario para la política de aguas del año 2000, en la que se especifica que la recuperación de los costes de los servicios relacionados con el suministro se financia mediante el principio de que «quien contamina paga».

Apoyos políticos

No obstante, la aprobación de este canon depende de su análisis en la mesa de tarifas con los grupos políticos y las asociaciones de consumidores, y de su ratificación, en primer lugar, en el consejo de administración de Emasa, donde la minoría de votos del equipo de gobierno respecto a la oposición lo hace complicado, después de que Ciudadanos, socio de investidura del alcalde, haya reiterado su rechazo tajante a la propuesta. El portavoz de la formación naranja, Juan Cassá, insistió ayer en que su postura es «contraria» al canon y anunció que ha registrado una batería de preguntas para conocer el destino del que ya cobra la Junta desde el año 2011 para financiar obras de depuración.

También el portavoz del PSOE, Daniel Pérez, abundó en su rechazo al recargo en el recibo del agua y subrayó que, en la propuesta que se expuso el lunes en el consejo de Emasa, el gerente de la empresa, Juan José Denis, dejó ver que esta medida ayudaría a reducir el consumo de agua. «Es como si subir el precio de la luz supusiera la disminución del consumo, cuando en ambos casos son bienes necesarios con los que no hay que especular», afirmó Pérez.

Con todo, el alcalde aún seguía ayer «bastante» esperanzado en contar con los apoyos políticos suficientes para sacar adelante esta propuesta. «Hay razones para que todos lo vean muy claro. No tiene más que ventajas», insistió. «Los grupos que lo apoyen se pueden sentir orgullosos de que es una decisión positiva para la ciudad y hecha en términos lo más suave posible de costos, lo más soportable y sostenible, y lo más visible», declaró el regidor, quien recordó que, según estudio de Facua elaborado en 2015, Málaga es la capital andaluza con el agua más barata. También remarcó que las tarifas no se han subido durante los últimos seis años.

Las asociaciones de consumidores, a la expectativa

Las asociaciones de consumidores y usuarios de Málaga están a la expectativa de que el Ayuntamiento les convoque en los próximos días a la reunión de la mesa de tarifas de Emasa en la que, junto con los grupos políticos municipales, analizarán y debatirán la propuesta de aplicar un nuevo canon para financiar obras de mejora de la red de abastecimiento y saneamiento a nivel local. El presidente de UCE Málaga, Jesús Burgos, admitió que las directivas comunitarias obligan a que la financiación de estos proyectos salga del bolsillo del consumidor, pero abogó por analizar este asunto en profundidad para que se haga «con el menor coste posible» para los usuarios. «Hay que hacer muchos números antes de tomar una postura concreta, y no se ha hablado nada aún», señaló Burgos.

Por su parte, Teresa Martín de la Hinojosa, secretaria de la asociación Al-Andalus, apuntó que, si la única solución para mejorar las infraestructuras es cobrar un canon, «lo estudiaremos y procuraremos que perjudique lo menos posible».

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