De la Torre busca un acercamiento con los bomberos para que C's apoye los presupuestos

Imagen de la reunión mantenida este martes con representantes de bomberos. /SUR
Imagen de la reunión mantenida este martes con representantes de bomberos. / SUR

Cassá da por buenos los compromisos para mejorar el Cuerpo antes de reunirse mañana con el alcalde para desbloquear las cuentas de 2018

Francisco Jiménez
FRANCISCO JIMÉNEZMálaga

El equipo de gobierno del PP en el Ayuntamiento de Málaga ha movido ficha este martes para tratar de enderezar el conflicto que desde hace 16 meses mantiene con los bomberos de la capital. Lo hizo en un intento de rebajar la tensión con la plantilla, pero la reunión convocada con todos los sindicatos con representación en el Consistorio también ha tenido mucho que ver que Ciudadanos (socio de investidura del alcalde) esté apretando a los populares con este asunto. No en vano, es una de las cuatro condiciones que puso sobre la mesa para apoyar los presupuestos municipales de 2018. Prueba de ello es que el portavoz naranja, Juan Cassá, ha estado presente en este encuentro acompañando los concejales Carlos Conde (Economía y Personal) y Mario Cortés (Seguridad).

En la práctica no es que esta mañana se produjeran avances en alguna de las tres principales reivindicaciones de la plantilla (un nuevo reglamento que regule la organización del servicio, una reducción de una jornada laboral que con 1.822 horas anuales es la más alta de las grandes ciudades españolas y la reclasificación profesional del grupo C2 a C1 para tener la categoría de bomberos especialista como establece la Ley de Emergencia de Andalucía), pero la predisposición a seguir dando pasos en la negociación con un talante más propicio al diálogo supone ya de por sí un avance.

Entre esa declaración de intenciones y el compromiso ya publicado por este periódico de destinar 2 millones de euros a inversiones este año, los populares se han garantizado el visto bueno de Ciudadanos. Con el futuro de los terrenos de Repsol ya encarrilado y con el proyecto para habilitar el monte Gibralfaro como parque forestal (presentado hace dos semanas con una inversión de 9 millones), la única línea 'naranja' que queda pendiente es que se active la maquinaria para poner en marcha la nueva Limasa (la limpieza viaria se dejará en manos privadas mientras la recogida de residuos será municipalizada). Precisamente para tratar de allanar el camino para que los presupuestos de 2018 puedan ver la luz, Francisco de la Torre y Cassá mantendrán mañana un encuentro en el que, salvo sorpresa, quedará todo zanjado.

Volviendo a la reunión con los bomberos (y con el resto de sindicatos con presencia en la Casona del Parque), en el apartado de inversiones el equipo de gobierno ha confirmado una partida presupuestaria de 2 millones en las cuentas de este año (1,2 serán para continuar las obras de reforma integral del parque central de Martiricos) así como la intención de reforzar la plantilla con 8 nuevas plazas a través de la Oferta de Empleo Público de 2017 y otras 11 a través de la de 2018, que vendrán a paliar al menos las bajas que se vienen produciendo por jubilación (8 en 2017 y otros 12 a lo largo de este año), aunque no las 70 vacantes que quedan.

En cuanto a las tres patas del conflicto, no se ha hablado ni de la jornada laboral ni de la reclasificación profesional que reclaman los bomberos, pero sí de la necesidad de elaborar un nuevo reglamento que regule la actividad del Cuerpo (dotación en los parques, turnos, formación, el operativo de las distintas unidades,...) y sustituya al vigente desde 1959 y evite que el servicio se organice a golpe de circulares. En este sentido, los populares se han mostrado abiertos a estudiar en profundidad el borrador presentado por los bomberos. Desde los sindicatos aplauden el «cambio de talante», aunque esperan que no se quede solo en palabras. «Queremos hechos, no promesas y compromisos», afirman..

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