Los terrenos de Repsol albergarán un gran parque sin renunciar a los rascacielos

Infografía del proyecto diseñado por la Gerencia de Urbanismo./SUR
Infografía del proyecto diseñado por la Gerencia de Urbanismo. / SUR

PP y Ciudadanos pactan impulsar este mandato la creación de un gran pulmón verde y dejar el desarrollo de las torres «en función de la demanda»

Francisco Jiménez
FRANCISCO JIMÉNEZMálaga

El acuerdo entre PP y Ciudadanos para desbloquear los presupuestos municipales de 2018 ha permitido despejar de una vez por todas la incertidumbre que pesaba sobre el futuro modelo de gestión en Limasa, pero también para que pueda ponerse en marcha la maquinaria para crear un gran parque en los antiguos terrenos de Repsol, convertidos en un escombrera desde que en el año 2000 fueron desmantelados los depósitos de petróleo. No habrá cambios en el suelo para 400 VPO (cuatro bloques) con el que el Ayuntamiento compensó al grupo inmobiliario Yeregui a cambio de una de las parcelas de Arraijanal que adquirió la ciudad para crear un gran parque y la ciudad deportiva del Málaga. Tampoco se verán afectados los aprovechamientos de la torre de 34 plantas que pertenecen a la Sareb (conocida como ‘banco malo’), pero los que se quedarán en ‘stand by’ serán los tres rascacielos que le corresponden al Consistorio.

Ante el bloqueo existente en torno al debate torres sí-torres no, ambas formaciones han acordado trasladar el mercadillo a la parte donde están proyectadas las torres y quitar equipamientos para ganarle terreno al parque inicialmente previsto de 70.000 metros cuadrados y así llegar hasta los 130.000.

El alcalde se resiste a renunciar a las torres, pero en vez de suspender toda la actuación hasta que éstas se desarrollen, el objetivo ahora es tratar de impulsar este mandato la creación del parque y dejar el futuro de los rascacielos para el próximo. «Queremos el mayor parque posible, cuanto antes y sin tocar el Plan General para que la Sareb pueda abordar con tranquilidad su parte y financiar la creación del parque», afirmó Francisco de la Torre, quien apuntó que las torres «se irán desarrollando en función de la demanda» del propio mercado inmobiliario. En este sentido, el acuerdo entre populares y naranjas incluye el compromiso de que el Ayuntamiento asuma parte de los costes en el caso de que el ‘banco malo’ no lo financie íntegramente.

«Como en Limasa, también nos hubiera gustado otro acuerdo, pero nuestra preocupación es responder a los ciudadanos de Carretera de Cádiz y Cruz del Humilladero que llevan años pidiendo que se disfrute por fin de un parque», apuntó el portavoz de Ciudadanos, Juan Cassá.

Bomberos

Las otras dos condiciones impuestas por la formación naranja para sentarse a negociar los presupuestos también han quedado salvadas. Sobre el conflicto de Bomberos hay un compromiso de incluir en las cuentas de 2018 «una partida muy importante» para mejorar los equipos e infraestructuras, así como empezar la próxima semana la negociación para elaborar un nuevo reglamento que regule el funcionamiento del servicio de extinción de incendios.

En cuanto a la conversión del monte Gibralfaro en parque forestal, está previsto que en las próximas semana se adjudique la primera actuación, que afecta a la cara sur, y que a lo largo de 2018 se puede ejecutar la que se centrará en la cara norte.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos