Teresa Porras pide un «cuartelillo» en Limasa hasta conocer bien la empresa

Teresa Porras, en el centro, en la comisión celebrada este lunes. /
Teresa Porras, en el centro, en la comisión celebrada este lunes.
La Casona del Parque

La oposición en bloque aprueba que la parte privada devuelva el canon técnico y los beneficios tras realizar informes jurídicos

Pilar R. Quirós
PILAR R. QUIRÓSMálaga

Aunque el nuevo edil José del Río se sentaba por primera vez como concejal de Medio Ambiente asumiendo una dividida cartera, el protagonismo se lo llevó ayer la nueva presidenta de la comisión de Medio Ambiente, Teresa Porras, que se estrenaba también en sus competencias en Limasa y Limposam. En su puesta de largo, Porras ha sacado sorpresivamente su vena más humana y ha pedido a la oposición «un cuartelillo» hasta que conozca en profundidad cómo funciona la empresa, consulte a la Intervención General, a los servicios financieros y jurídicos y tome una decisión sobre los asuntos que traían ayer los dos grupos de la oposición, PSOE e IU-Málaga para la Gente, respecto a que la parte privada de Limasa devolviera la compensación por el canon técnico del 2,5% y el 2% de los beneficios, asuntos que se han puesto en tela de juicio tras un informe de la Intervención General y una inspección de Hacienda, que profundiza en que se factura doblemente por los mismos servicios prestados. Aún así la oposición fue a por todas.

Para la edil socialista Begoña Medina, que ve muy grave sendos informes de Intervención y Hacienda, entiende que no debiera haber tal «cuartelillo» en vista de que aunque el alcalde ha hecho una modificación en el área, Porras debía tener en sus manos la información de la empresa y debía haber accedido también al informe de la Intervención, que puntualiza, como dijo, que no se le debe pagar a los privados el canon de asistencia técnica.

Para la edil de IU-Málaga para la Gente, Remedios Ramos, lo peor de Limasa es que sigue prorrogada un año más «pese al mal servicio que ofrece; es un grano en el que se invierte mucho y se obtienen poco resultados» y le afeó a Porras que dijera que la oposición tenía que buscarse otra distracción. «Nosotros no venimos aquí a jugar al Candy Crash, venimos aquí a trabajar y a poner sobre la mesa todos los incumplimientos de Limasa», matizó.

Finalmente, quedó claro que no hubo cuartelillo en cuanto a los acuerdos ya que, tras enmienda de Ciudadanos (del concejal Alejandro Carballo) a la moción socialista para que se realizara un informe jurídico antes de solicitarle a la parte privada de Limasa la devolución del canon técnico y el beneficio, la oposición en bloque sacó el acuerdo adelante, así como que el Ayuntamiento acate el informe de la Intervención General sobre las devoluciones de las deudas de los privados, y que también se soliciten informes a Secretaría General, Intervención General y servicios jurídicos del Ayuntamiento para que se obtengan los servicios que ha cobrado por duplicado la parte privada de la empresa, tal y como pone sobre la mesa un informe de Hacienda.

También se aprobó con los votos en contra del PP, que si de los informes solicitados se deduce que ha habido irregularidades se ponga en manos de la Fiscalía.

De la iniciativa de IU-Málaga para la Gente, sólo salió adelante el acuerdo en el que se insta al PP a informar a todos los grupos de la oposición y a la plantilla de la Limasa sobre el futuro de la empresa. Aunque Porras esté muy interesada en acallar las críticas sobre Limasa, no parece que de momento vaya a conseguirlo. Sólo queda por ver de qué es capaz la todopoderosa concejala. Con o sin cuartelillo.

Medalla de la Ciudad

La moción institucional –firmada por todos los partidos–, para conceder la medalla de la Ciudad y el nombramiento de hijo adoptivo a título póstumo a Antonio Jiménez González, 'Antonio de Canillas', su nombre artístico flamenco, pasó ayer por el primer trámite de aprobación, que obtendrá el definitivo en el próximo pleno.

Como explica la iniciativa, el 23 de marzo de 2018 la edil popular Teresa Porras recibió la encomienda del alcalde Francisco de la Torre mediante decreto para realizar el expediente de instrucción para concederle al cantaor la medalla de la Ciudad por su trayectoria artística «llevando el nombre y el arte de Málaga por todo el mundo».

Antonio de Canillas, al que el mundo flamenco le profesaba respeto y devoción, murió el pasado 3 de abril a la edad de 89 años en Málaga. Poseedor de innumerables premios nacionales de cante, y tildado como «maestro» por los críticos por su perfección a la hora de cantar, rescató del olvido cantes de la tierra como «las malagueñas de Pitana, del maestro Ohana, de Fosforito el Viejo y del Perote», y llegó a ser el cantaor que más malagueñas ha cantado, como explica el escrito.

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