Los temas enquistados

Bomberos, con pancarta a favor del sargento expedientado. / P. R. Q.
La Casona del Parque

El futuro de Limasa, con contrato prorrogado;que abra al público el restaurante de la Cónsula o el conflicto de bomberos vuelven mes tras mes

Pilar R. Quirós
PILAR R. QUIRÓSMálaga

Limasa estaba triste y sola. Era el único tema recurrente del pleno, el que se trataba un mes sí, otro no, y el de en medio. En el ‘top ten’ de los temas enconados, por derecho, la empresa municipal de basuras. Era poco operativo para el concejal de los chumbos, el de Medio Ambiente, Raúl Jiménez, estar siempre en la picota, y entonces se sumaron las reivindicaciones de los Bomberos, que llevan en lucha, su lema, desde el pasado mes de diciembre. Ya antes, y durante varios años hubo y hay un asunto para darle estopa a la Junta directamente, la bajada de la calidad en la escuela de hostelería La Cónsula, que ha pasado por oscuros episodios de falta de pagos a los empleados, de estar en la cuerda floja y a punto de cerrarse. Así que ayer, el inicio del año político en el pleno, tocó estos tres palos. Era inevitable.

Limasa es el marrón particular (y no el ADNde las caquitas de los perros) del edil de Medio Ambiente, Raúl Jiménez. No porque se trate asiduamente el asunto ha mejorado, la verdad sea dicha. El contrato sigue prorrogado desde abril mientras que el alcalde, Francisco de la Torre, le da patadas a la lata (la frase preferida del naranja Juan Cassá) para ir sorteando un mes y otro, y el siguiente. Convendría analizar cómo el regidor se va poniendo a sí mismo curiosos ultimátums, que siempre termina por no cumplir, para decidir cuál será el modelo que tendrá la nueva empresa de basuras.

Ayer, de nuevo, IU-Málaga para la Gente llevaba Limasa al pleno por si sonaba la flauta. Que se municipalice, el primer punto que defendía la edil Remedios Ramos, no hubo éxito, aunque sí consiguió que se aprobase que el equipo de gobierno vuelva a estudiar posibles fórmulas para dejar de abonar el canon de asistencia técnica a las empresa gracias a un guiño que le hizo el alcalde, Francisco de la Torre, a Ramos, que Jiménez acabó aceptando a regañadientes.

Málaga Ahora IU-Málaga para la Gente y el edil no adscrito, Juanjo Espinosa, presentaban moción en apoyo al sargento expedientado de Bomberos Juan Gálvez, que aunque salió adelante, no tiene pinta de que el PPla lleve a cabo, porque votó en contra (y este asunto no es competencia del pleno ). Se aprobó que la Corporación se solidarice con Gálvez y que el equipo de gobiernodebe cesar la campaña de expedientes a los bomberos. Ciudadanos se puso se perfil en estas dos cuestiones absteniéndose y sí votó a favor de que el PP se siente a negociar de buena fe con el colectivo. El equipo de gobiernosiguió, en su línea, votando en contra de la citada negociación. Más enquistado, imposible.

La Cónsula. Moción del PP, que contó con el apoyo masivo del pleno, y con la abstención del PSOE, que prefirió ponerse de canto en este tema que compete a la Junta. La edil María del Mar Martín Rojo explicaba que las prácticas de cocina faltaban víveres y que el restaurante no estaba abierto. La socialista Lorena Doña negaba la mayor hasta que la primera dijo que lo reconocía incluso el delegado de Empleo, Mariano Ruiz Araujo, que las clases empezaron sin los víveres necesarios, y que tenía una carta (a la que ha accedido SUR)en la que el secretario general de Empleo explica que en el restaurante hay prácticas, «cuando debería abrirse con normalidad», apuntaba Martín Rojo. Todos votaron a favor de la reapertura del restaurante y a que se garantice el suministro de víveres mientras el PSOE pasaba de puntillas absteniéndose. No obstante, se sumó a favor de que la Junta abone las cantidades adeudadas al personal y proveedores. Es lo mínimo:pagar lo que se debe.

La tensión. El guiño de Cassá a Cortés

Juan Cassá. / A. Cabrera

La escalada del mal rollo en el Cuerpo de Bomberos está tomando unos tintes, que una vez pasado el temporal, si es que lo vemos, seguirán quedando ciertos resquemores entre la plantilla. Ayer defendían al sargento expedientado Juan Gálvez, el mismo que salía por la puerta atacado y chillando, algo que se puede llegar a entender por la presión a la que está sometido por su resolución de 37 días sin empleo ni sueldo. El caso es que si en ese lado estaba el sargento, en el otro se encontraba el edil de Seguridad, Mario Cortés, al que el alcalde ha puesto de parapeto para no mover ni un ápice el acuerdo con Bomberos hasta que no se negocie el convenio general del Ayuntamiento el 1 de enero de 2018. Ayer le increpaban a Cortés los bomberos e incluso le decían que le daba todo igual porque se iba a ir a trabajar a la empresa privada, algo que negó el interesado. La tensión subía en el salón de plenos con lindezas como cobarde, inútil, etc. El portavoz de Ciudadanos, Juan Cassá, tuvo un buen gesto y acabó pidiendo respeto para Cortés; dijo hablar en su defensa y en contra de las malas formas. Los conflictos sacan lo peor del ser humano.

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