Las talas para prevenir incendios se extienden a la parte alta de Cerrado de Calderón

La tala comenzó en Gibralfaro / PAULA HÉRVELE

En las próximas semanas se va a actuar en las zonas colindantes con las urbanizaciones de la calle Centaurea y el entorno de Mercadona

Ignacio Lillo
IGNACIO LILLOMálaga

El plan de autoprotección contra incendios forestales de la capital se extenderá en las próximas semanas a la parte alta de la urbanización Cerrado de Calderón, en la zona Este de la capital. Las talas para prevenir las consecuencias de un posible incendio forestal se producirán en la calle Centaurea, donde existen árboles pegados a las fachadas de las urbanizaciones; así como en el entorno del supermercado Mercadona, por la misma razón, según explicó Javier Gutiérrez del Álamo, director del Servicio de Parques y Jardines del Ayuntamiento.

En este ámbito, se empezará a trabajar cuando se termine la fase actual, que se está desarrollando en el Morlaco, donde ya se ha terminando un cortafuegos de 15 metros en torno al gran edificio circular que existe en la zona más alta, y donde también se ha creado un colchón con los restos de las ramas finas y hojas trituradas, para aportar nutrientes y crear una pantalla para la lluvia. En este entorno también se va a intervenir junto a una serie de chalés situados junto a la entrada peatonal norte al parque.

Los técnicos todavía tienen pendientes otros trabajos forestales necesarios en el interior del monte Gibralfaro, para crear una serie de cortafuegos en torno al castillo árabe. En los sucesivos planes se actuará sobre Pinares de San Antón, Lagarillo Blanco y otras partes de Cerrado. Además, empresas públicas como Limasa y Parcemasa tendrán que acometer cada uno los planes de autoprotección de sus respectivas instalaciones, tales como el cementerio de San Gabriel y la planta ambiental de Los Ruíces.

Los trabajos forman parte del plan de autoprotección contra incendios forestales

Esta iniciativa ha permitido crear varias áreas cortafuegos, especialmente en el entorno de las vías que discurren por el interior de Gibralfaro, y que actuarían como salidas de emergencia de la población y los visitantes en caso de que sea necesaria una evacuación. Aunque no se han contabilizado el número de pies cortados, lo previsto es clarear el 1% de la masa forestal existente.

Estos trabajos han provocado las quejas de algunos vecinos (otros residentes las han aplaudido); así como de ecologistas y grupos de la oposición. Al respecto, el concejal de Sostenibilidad Medioambiental, Raúl Jiménez, puso de relieve esta semana que los planes contra incendios son de obligado cumplimiento por competencia municipal, y están autorizados por la Junta. «La seguridad de los ciudadanos tiene que ser lo primero, y los vecinos no tenían asegurada la autoprotección», afirmó.

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