Un siglo al cuidado de los mayores

Residentes, religiosas y voluntarios en la exposición del centenario. /
Residentes, religiosas y voluntarios en la exposición del centenario.

ANTONIO MORENO MÁLAGA.

La residencia de mayores de la Congregación de Madres de Desamparados y San José de la Montaña en Valle de Abdalajís cumple su primer centenario. Con este motivo, la localidad situada entre la comarca de Antequera y el Valle del Guadalhorce, cuna de la fundadora de esta congregación, la beata Petra de San José, viene desarrollando un amplio programa de celebraciones que concluirá el próximo 25 de noviembre, a las 12.00 horas, con la Eucaristía que presidirá el Obispo de Málaga.

La madre Elena es la superiora de la comunidad que atiende la residencia San José de la Montaña en el Valle de Abdalajís. Esta obra centenaria, fruto del carisma de Madre Petra, una de las hijas ilustres del pueblo, acoge actualmente a más de ochenta personas mayores con una media de edad de entre 81 y 90 años. Para la religiosa, «las personas mayores tienen mucho que enseñarnos. Tienen una tolerancia, una paciencia... Y agradecen cualquier favor que se les haga, cualquier atención. Yo he aprendido mucho de ellos y aprendo cada día»

Ana Josefa Pérez (Beata Petra de San José) nació el 7 de diciembre de 1845, en el Valle de Abdalajís (Málaga). La fundadora de las Madres de Desamparados y San José de la Montaña no fundó en vida ningún convento en su pueblo natal. Tras su muerte, fueron sus hijas espirituales quienes, hace ahora 100 años, decidieron fundar allí. «Los padres de Madre Petra tenían una huerta y se la cedieron a aquella primera comunidad, que empezó a trabajar y a acoger a personas con necesidades, -señala la actual superiora-. A partir de entonces, la residencia se fue haciendo cada vez más grande. Al principio le llamaban «el asilo» y era muy humilde. Aunque se cubrían las necesidades más básicas de los acogidos (ancianos pobres, de ambos sexos), las condiciones no eran las mejores. Pero poco a poco, la residencia fue mejorando, se fueron reformando sus instalaciones hasta adaptarla, hoy, a los mejores estándares y sistemas de calidad».

La residencia San José de la Montaña cumple 100 años prestando asistencia a toda persona mayor que lo necesita, cualquiera que sea su condición social, económica o religiosa, pero especialmente a aquellas más desfavorecidas social o económicamente, ofreciéndoles un clima de hogar amable y acogedor. Tienen un elevado número de residentes funcionalmente dependientes, y también cuentan con una unidad de estancia diurna de 10 plazas.

En la actualidad, la comunidad está compuesta por 12 religiosas, muchas de ellas también ya mayores. En la misma finca, las religiosas cuentan con una casa de espiritualidad atendida por tres hermanas con quienes hay una colaboración mutua. Aparte, hay un grupo de personas generosas que contribuyen a sostener esta inmensa obra con bienes en especie.

«Seguimos trabajando con mucha ilusión -señala la madre Elena- y con deseo de hacer el bien a todo el que lo necesite».

El papa Francisco ha insistido mucho en la importancia de escuchar, integrar a las personas mayores y oír la voz de la experiencia. En este sentido, la superiora afirma: «Yo aprendo mucho con ellos. A veces, cuando oigo sus respuestas ante los acontecimientos de la vida pienso: «¡Cuánto me falta a mí para llegar a ver la vida como la están viendo estas personas!». Ellos están también muy necesitados de ser oídos. Necesitan, no solamente las atenciones primarias, sino también escucha, acompañamiento y sentirse partícipes en su día a día. Se sienten muy bien cuando uno se para con ellos y les pregunta. Recuerdo una experiencia reciente, en la que una señora que siempre se estaba quejando, siempre estaba molesta. Un día le pregunté y estuve charlando un rato con ella. Al terminar me dijo: «Gracias por preguntarme, gracias por escucharme, porque esto me ha aliviado. Si yo tuviera todos los días una persona que me escuchara y que estuviera conmigo, casi seguro que estaría mejor». ¡Hasta donde llega la necesidad de que ellos se sientan acompañados!». El Centenario de las Madres de Desamparados como comunidad en el Valle de Abdalajís se ha venido celebrando con diversos actos a lo largo del año organizados por una comisión creada al efecto y compuesta por el párroco Manuel Esono; el alcalde, Víctor Castillo; Germán Castillo; José Luis Castro; Manuel Ruiz y José Francisco Galván.

Actualmente se puede visitar en la parroquia del Valle de Abdalajís dedicada a San Lorenzo una exposición de fotos antiguas, pinturas, esculturas y mobiliario perteneciente a la fundadora.

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