Un servicio muy castigado

Un servicio muy castigado
Cosas de la ciudad

La estación de bicicletas del sistema público de préstamo situada en la zona de calle Mármoles está dando más problemas de los deseables

José Manuel Alday
JOSÉ MANUEL ALDAY

La estación de bicicletas del sistema público de préstamo de bicis situada en la zona de la calle Mármoles está dando más problemas de los deseables. Un usuario de este servicio se dirige al periódico para quejarse de que esa estación, ubicada en la calle Jaboneros, junto a La Trinidad, ha permanecido sin servicio durante un tiempo, situación que atribuye «a un problema técnico», algo que asegura se viene repitiendo «ante el malestar de los usuarios que pretenden usar dicho servicio y no pueden hacerlo». Además señala que se trata de un servicio «que cuando funciona con normalidad también deja mucho que desear».

Desde el Ayuntamiento han informado de que dicha estación ha sido inspeccionada por el servicio técnico y que las deficiencias que presentaban están siendo atendidas y se les está haciendo un seguimiento para comprobar su correcto funcionamiento. La estación de la calle Jaboneros, no obstante, es una de las plataformas de bicicletas de alquiler que sufre más actos vandálicos. Y es que los efectos de estas acciones vandálicas en el sistema público de préstamo de bicis son graves no solo por el importe económico del material sustraído y repuesto, sino por el tiempo empleado en su reparación o sustitución, que no puede ser empleado en otras operaciones (instalación de nuevas estaciones, redistribución de bicicletas en estaciones, etc), según ha reconocido el propio Ayuntamiento.

Los intentos por hacerse por la fuerza con las bicicletas ancladas hasta conseguir desprender el soporte por su soldadura es la forma más común de tratar de robar estos vehículos, una maniobra que provoca en ocasiones que se produzca un cortocircuito al seccionarse los cables eléctricos que alimentan la plataforma, por lo que ésta queda fuera de servicio hasta la reposición del componente eléctrico averiado. Capítulo aparte son las más que frecuentes sustracciones de elementos de las bicicletas, lo que obliga a reponer faros, cestas, timbres, pedales y sillines cada dos por tres. La situación ha llegado hasta tal punto que en el Consistorio se planteó hace unos años la instalación de cámaras de seguridad en algunas de las estaciones que hay repartidas por la ciudad, convirtiéndose Málaga en la primera capital que recurría a cámaras de vigilancia en estas instalaciones. Baste recordar que en los dos primeros años de funcionamiento de este servicio, la empresa concesionaria se vio obligada a sustituir unas 200 bicicletas (la mitad de la flota), y sólo en el primer año sufrió el robo de cien bicicletas de préstamo.

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