Las secuelas de la inundación en Huelin

Las secuelas de la inundación en Huelin

Los vecinos de la calle Cañizares están a la espera de que se evalúe la cuantía de los daños sufridos por la última tormenta edl pasado 18 de octubre que inundó parte del paseo marítimo Antonio Machado

José Manuel Alday
JOSÉ MANUEL ALDAY

Los vecinos de la calle Cañizares, en la barriada de Huelin, están a la espera de que se evalúe la cuantía de los daños sufridos por la última tormenta que descargó sobre la ciudad el pasado 18 de octubre y que inundó parte del paseo marítimo Antonio Machado a la altura de la glorieta de Antonio Molina. Muchas familias se vieron afectadas al entrar el agua en sus casas y en sus garajes provocando importantes daños en sus inmuebles, enseres y en sus vehículos. En el caso del edificio situado en el número 25 de la calle Cañizares, el agua y la arena inundó el garaje de esta comunidad dejando siniestro total a un total de doce vehículos, según Mari Carmen Crespillo. «El agua llegó a alcanzar el metro y medio de altura y afectó a los vehículos que se encontraban en el garaje, inutilizándolos por completo», afirma esta vecina, que asegura que es la segunda inundación que sufren en menos de un año.

«El 4 de diciembre del pasado año también sufrimos una inundación, aunque no tan grave como esta última en la que a la lluvia se unieron vertidos fecales y arena», sostiene. Además de a la falta de mantenimiento de la red de alcantarillado, este vecina apunta a las obras del metro efectuadas en la avenida Juan XXIII como posible causante de estos desbordamientos. «Esto ha sido catastrófico, lo nunca visto. Nunca antes se habían producido estas inundaciones aquí, y la cantidad de lluvia caída tampoco ha sido nada extraordinaria como para que esto se inunde de la manera que lo ha hecho», manifiesta. «Ahora estamos a la espera de que nos den una solución, porque el Consorcio de Seguros nos ha dado una valoración de los vehículos siniestrados que es ridícula, y el Ayuntamiento nos ha mandado un perito para que valoremos los daños ocasionados, pero desconfiamos de que nos puedan dar una respuesta satisfactoria a los cuantiosos daños que hemos sufrido», señala.

Tras la inundación sufrida, hasta cinco grupos de bomba estuvieron trabajando en el garaje de la comunidad para sacar toda el agua que se había acumulado en el aparcamiento, en el que estacionan hasta 24 vehículos, aunque dado que la tormenta se produjo sobre las ocho de la mañana, por fortuna la mitad de esas plazas estaban ya desocupadas al haber salido muchos de sus propietarios en sus coches al trabajo.

Otras familias que residen en casas bajas de la misma calle Cañizares han sufrido asimismo importantes daños en sus viviendas y están a la espera de recibir las ayudas pertinentes por las consecuencias de la lluvia.

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