«Hay que sacar a Maduro como sea»

Espacio habilitado para el referéndum en el hotel Vincci Málaga./SUR
Espacio habilitado para el referéndum en el hotel Vincci Málaga. / SUR

Cientos de venezolanos participan en Málaga en el referéndum convocado contra la constituyente propuesta por presidente del país

Juan Soto
JUAN SOTOMálaga

El futuro de Venezuela también se decide en Málaga. Cientos de residentes venezolanos participan hoy en diferentes puntos de la provincia en el referéndum convocado por el Movimiento Libertador en contra de las intenciones del presidente del país. Al grito de El Pueblo Decide, los residentes se han citado a lo largo del día de hoy en el hotel Vincci Málaga para tratar de iniciar un movimiento que evite la constituyente propuesta por el gobierno de Nicolás Maduro.

Tal y como se ha votado en otros puntos del país, los electores han tenido que responder a tres preguntas: “¿Rechaza y desconoce la realización de una constituyente propuesta por Nicolás Maduro sin la aprobación previa del pueblo de Venezuela?’, ‘¿Demanda a la Fuerza Armada Nacional y a todo funcionario público a desobedecer y defender la Constitución del año 1999 y respaldar las decisiones de la Asamblea Nacional?’ y ‘¿Aprueba que se proceda a la renovación de los poderes públicos de acuerdo a lo establecido en la Constitución y a la realización de elecciones libres y transparentes, así como a la conformación de un gobierno de Unidad Nacional para restituir el orden constitucional?’. Las mesas se han instalado en la capital, Marbella, Vélez-Málaga, Sabinillas y Fuengirola y permanecerán abiertas hasta las 18 horas. Los resultados se transmitirán de forma telemática a la Asamblea Nacional.

Cola a la entrada del hotel
Cola a la entrada del hotel / SUR

En el punto soberano de Málaga han participado ciudadanos de todas las edades y con historias de todo tipo. Una de las primeras en la cola era María Dolores Bazán, de 88 años, que aunque nacida en Córdoba vive en Venezuela desde el año 59, cuando se vio obligada a emigrar junto a su marido para encontrar un trabajo. “Jamás hemos pasado tantas penurias como ahora; es importante sacar a Maduro como sea”, explicaba. Asegura que allí la población pasa muchas necesidades, casi no hay comida para el pueblo ni medicinas. “Yo me he tenido que volver a España porque necesito tomar cinco pastillas al día que allí no podría conseguir”, se lamenta.

Del mismo modo se expresa el contralmirante de la Armada Nacional de Venezuela, Carlos Molina Tamayo, que se vio obligado a pedir asilo en España tras permanecer preso en su país por ir contra el gobierno de Maduro. “Esta es una demostración de que el pueblo no quiere lo que hay”, resume. Tras llevar 12 años en el exilio, asegura que “vamos a demostrar a Venezuela y al mundo que somos mayoría los que queremos una democracia y no una dictadura”.

En la cola también había mucha gente joven. Gabriela Salcedo tiene 23 años y sólo lleva siete meses en España. Salió de su país porque considera que allí “no hay futuro para los jóvenes” y cree fundamental participar en el referéndum contra los intentos de Maduro. “Es la única salida que nos queda a los que estamos exiliados”, opina. Junto a ella, Leo Silva, de 26 años, asiente: “Llevamos muchos años hablando de lo mismo y ha llegado el momento de pasar a la acción”.

Fotos

Vídeos