Rosa Francia: «Estoy fastidiada y contrariada»

Imagen de archivo de Rosa Francia. /Francis Silva
Imagen de archivo de Rosa Francia. / Francis Silva

La mujer de Francisco de la Torre insiste en que «lo mejor para él hubiera sido decir no» y que su paso al frente es «una losa inasumible»

Ana Pérez-Bryan
ANA PÉREZ-BRYAN

A pesar de que hace sólo un par de días (el pasado sábado), el alcalde confirmaba a los medios que su decisión estaba tomada «mitad, mitad», en su casa ya adivinaban, por su cara seria y «de preocupación», que la balanza se terminaría inclinando a favor del ‘sí’. Así lo confirmaba ayer en declaraciones a SUR la mujer de Francisco de la Torre, Rosa Francia, protagonista imprescindible en todo este proceso de reflexión ya que hace un mes, a comienzos del plazo que se daba el regidor para deshojar la margarita, ella ya quiso dejar claro públicamente que «la respuesta tenía que ser no». Añadía entonces la mujer del alcalde que la decisión tenía que tomarla «cuanto antes», aunque ni en una cosa ni en otra –ni en el ‘no’ ni en el ‘cuanto antes’– parece haber tenido ascendencia sobre su marido.

Ya el domingo por la noche, cuando el primer edil comunicaba en su casa que ayer habría rueda de prensa para dar a conocer su postura, Francia supo que la respuesta sería ‘sí’. «No quiero ni que me lo digas», admite que le dijo a su marido cuando éste le habló de la convocatoria ante los medios de comunicación en la que finalmente daba un paso adelante. «Le conozco la cara, los últimos días lo había visto muy serio y preocupado y sabía lo que iba a suceder», reconoce Francia, quien aún así trató de quemar el ‘último cartucho’ y convencer in extremis a su marido: «Quiero por favor que te lo pienses hasta el último minuto y que me hagas caso». Pero la decisión estaba ya tomada.

Su postura sigue estando en las antípodas de lo que ha decidido su esposo, más aún teniendo en cuenta que ella siempre se ha mostrado muy activa en el debate de la sucesión y que no ha tenido problemas en manifestarse abiertamente en contra de que De la Torre siguiera como alcalde. Por eso ayer tampoco quiso esquivar la pregunta. «¿Que cómo me lo he tomado? Estoy contrariada y fastidiada. Creo que desde todos los puntos de vista lo mejor para él hubiera sido decir no», confirmaba Francia a este periódico. A su juicio, su marido demuestra con esta decisión que «sigue anteponiendo otros intereses a los suyos propios», y que su sí «es una losa inasumible».

«Fuera de la política hay muchas cosas, y a él le queda mucho por hacer (...)», sostiene la mujer del alcalde, a cuyo análisis personal añade lo que ella percibe «desde fuera»: «Yo veo lo que hay de sacrificio detrás de todo esto. Es una buena persona que ha puesto los intereses de algunas personas y de Málaga por delante de los suyos. Eso me hace admirarle más, pero no me consuela del hecho de que en el fondo me he quedado fuera para otra temporada», añadía la mujer del alcalde haciendo extensiva su reflexión a sus propios hijos: «Ellos piensan que ya se ha ganado una vida más tranquila y que lo que ha hecho es un auténtico disparate», subrayaba sin querer omitir ni una sola palabra.

Francia insiste en que respeta la decisión de su marido, pero reconoce también que ella necesita «un par de días» para «madurar» que su esposo, de 75 años, va a afrontar un nuevo mandato de cuatro años en las próximas municipales: «En un par de días estaré mejor, pero ahora desde luego estoy muy triste y tengo que hacerme a la idea». «Él siempre me ha dado ejemplo a la hora de respetar mis decisiones y mi libertad de hablar, por eso a mí me toca corresponderle y aceptar la decisión que ha tomado», concluía Francia.

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