Cosas de la Ciudad

Rehabilitación de un aljibe en La Pelusa

Vallado perimetral del aljibe./
Vallado perimetral del aljibe.

Emasa asumirá el mantenimiento y explotación del aljibe tras un convenio firmado por la empresa de abastecimiento de agua con la comunidad de propietarios dueña de esa infraestructura

José Manuel Alday
JOSÉ MANUEL ALDAYMálaga

En una semana en la que el agua ha sido protagonista en Miraflores de El Palo tras un vertido que ha dejado sin líquido elemento a más de 750 hogares de la barriada, muy cerca de allí, en La Pelusa, el Ayuntamiento ha finalizado las obras de rehabilitación de un aljibe, actuación que se ha podido desarrollar gracias al convenio firmado por la empresa de abastecimiento de agua, Emasa, con la comunidad de propietarios dueña de esa infraestructura, según informó ayer el Ayuntamiento. De esta forma, Emasa asumirá el mantenimiento y explotación del aljibe, mientras que la comunidad de propietarios se ha hecho cargo del coste de las obras, que según el Ayuntamiento ha ascendido a un importe de 65.270 euros, tras salir a licitación pública con un importe inicial de 91.825 euros.

El aljibe está formado por un vaso cilíndrico totalmente enterrado de 9,35 metros de diámetro interior y de 3,42 metros de altura libre, y la intervención ha consistido en la demolición y posterior reconstrucción del forjado del aljibe, cuyas armaduras se encontraban con un importante grado de corrosión, hasta el punto de haber producido desprendimientos del recubrimiento de la estructura de hormigón de este depósito. Además, se ha procedido al saneado, limpieza e impermeabilización interior y exterior del vaso del aljibe.

Interior del recinto.
Interior del recinto.

Los trabajos de reparación también incluyeron la construcción de una caseta para albergar los cuadros eléctricos de la instalación y el montaje de nuevas tuberías de alimentación e impulsión del aljibe. La empresa adjudicataria ha realizado también la instalación de un nuevo vallado y el montaje de dos bombas sumergibles de 7,5 kW de potencia y un caudal de 250 litros por minuto para hacer llegar el agua potable a las viviendas.

Guadalmedina. Despilfarro de agua

Las alarmas han saltado porque no llueve, los pantanos están bajo mínimos y hay poca agua. Estamos en un periodo de ‘extrema sequía’, algo que no se corresponde con algunas imágenes que vemos de forma cotidiana. Como en la que repara un lector, que dice que en el cauce del Guadalmedina, a la altura del hotel NH, «se ve un arriate que lleva agua cristalina que se está desaprovechando porque acaba en el mar». «Ese caudal lleva años saliendo, son miles de metros cúbicos los que se desperdician de mala manera. Ahora que estamos en periodo de sequía, ¿no habría forma de aprovechar ese agua?», se pregunta sorprendido y a la par indignado.

Habría que averiguar de donde procede ese agua. ¿De la presa del Limonero, que desembalsa agua cada cierto tiempo por seguridad, o es de algún arroyo, manantial o colector de pluviales que confluye en el cauce del río? No están los tiempos para desperdiciar ni una gota de agua.

Este agua va a parar al mar.
Este agua va a parar al mar.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos