La reforma de un colector aumentará la capacidad de desagüe del Centro

Zona del pasillo de Santa Isabel donde se desviará el tráfico./Fernando González
Zona del pasillo de Santa Isabel donde se desviará el tráfico. / Fernando González

Las obras, motivadas por los trabajos del metro en la Alameda, comenzarán el sábado en el pasillo de Santa Isabel y obligarán a desviar el tráfico

Ignacio Lillo
IGNACIO LILLOMálaga

El viejo colector de aguas pluviales y fecales de Carretería, uno de los más importantes para el desagüe del Centro y que tiene unos 150 años de historia, se va a someter a varias mejoras que permitirán aumentar la capacidad del alcantarillado en momentos de fuertes lluvias, al tiempo que se salva el escollo que ahora supone para el metro. Las obras, motivadas por la interferencia con el túnel del suburbano en la Alameda, comenzarán este fin de semana en el pasillo de Santa Isabel. La concesionaria de esta fase (Acciona-Sando) se ocupará de la ejecución, que será financiada por la Consejería de Fomento de la Junta, con un coste de 2.252.052 euros. El plazo previsto es de diez meses y medio.

La primera parte comenzará este fin de semana en el pasillo de Santa Isabel. Se trata de la ejecución y puesta en servicio de un aliviadero del embovedado, a la altura del aparcamiento de Camas. Esta solución será provisional y sólo entrará en funcionamiento en el caso de fuertes avenidas, para verter al río. De esa forma, una eventual riada no entraría en la obra ni en la Alameda. En cambio, las aguas fecales seguirán siempre discurriendo por el embovedado y nunca se desviarán al cauce.

Para ello, desde el próximo sábado (23) se acometerá un desvío provisional del tráfico en la zona, pues el colector pasa mitad bajo la acera, mitad bajo la calzada, para implantar un arquetón de captación y aliviadero, según los datos aportados por la Junta. El cambio viario se realizará a lo largo del fin de semana, y ya cuenta con la autorización del Área de Movilidad del Ayuntamiento. La duración de esta primera actuación (y, por tanto, del desvío) será de unos cuatro meses. El impacto para la circulación será bajo, puesto que se mantendrán los dos carriles actuales, tras la retirada de la mediana ajardinada que existe actualmente en la zona.

El proyecto del suburbano en su tramo final para llegar al Centro, cuyas obras comenzaron en mayo de 2015, incluía la afección a un colector –supuestamente de hormigón– de aguas fecales, según la información que aportó el Ayuntamiento. Inicialmente, se iba a hacer un desvío provisional, para reponerlo definitivamente sobre el túnel, una vez ejecutadas las pantallas y la losa de cubierta, de las mismas dimensiones y por el mismo sitio que el preexistente.

Una vez que se excavó se vio que el servicio afectado era más peculiar de lo previsto: el colector era en realidad una bóveda de cañón de ladrillo, que discurre en sentido norte-sur por el Pasillo de Atocha, pasa bajo el edificio del número 40 de la Alameda y cruza hacia la calle Comandante Benítez. En realidad, los ingenieros estaban ante el embovedado del arroyo de El Calvario, que baja desde el monte del mismo nombre, por la calle Victoria. Tiene un estado precario en algunas zonas, con desprendimientos y numerosos daños.

Obras complementarias

A la vista de la realidad, tras una negociación con el Consistorio, se determinó que era necesario tramitar un expediente complementario y su correspondiente proyecto. Tras ejecutar el aliviadero del pasillo de Santa Isabel, se acometerá un refuerzo del embovedado en la zona bajo el edificio de Alameda Principal, 40. También se ejecutará una mejora de la cimentación de las edificaciones de la parte norte de la avenida, que son adyacentes al embovedado, mediante una cortina de micropilotes –paralela a las fachadas de las edificaciones– para evitar un eventual descalce.

Hecho todo esto, se instalarán dos tuberías de PVC de 600 mm en el interior del embovedado, en la intersección con la traza del metro. Esto permitirá desviar las aguas fecales de forma alterna por una u otra conducción, para así poder acometer la demolición del colector antiguo y la ejecución de las pantallas del túnel que faltan, por mitades. Se instalará un sistema de bombeo de refuerzo como medida de contingencia.

Luego, se ejecutará el nuevo tramo del colector como una estructura autoportante y por último se realizará la losa de cubierta del túnel, en mina, bajo el mismo. De esa forma, se minimizará la afección a las tuberías de aguas residuales y pluviales, que se quedarán listas para mantener y mejorar el servicio, aunque ya sin interferir con el túnel del metro.

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