Los recelos de comerciantes frenan la zona azul en La Trinidad pese a llevar semanas instalada

Los parquímetros se instalaron hace semanas. /Fernando González
Los parquímetros se instalaron hace semanas. / Fernando González

La entrada en servicio queda sin fecha después de que varios negocios hayan reclamado el mismo descuento que los vecinos, a los que les costará un euro a la semana

Francisco Jiménez
FRANCISCO JIMÉNEZMálaga

Los más de 400 estacionamientos en superficie existentes en el entramado de calles del barrio de la Trinidad llevan pintadas de azul desde mediados de febrero. Los parquímetros también hace varias semanas que fueron instalados, aunque permanecen cubiertos por un plástico para no llevar a confusión sobre su entrada en servicio. Y así parece que seguirán algún tiempo. A día de hoy nadie entre los vecinos, comerciantes, la Sociedad Municipal de Aparcamientos (Smassa) y el Área de Movilidad del Ayuntamiento saben a ciencia cierta cuándo se pondrá en marcha el SARE.

Pese a que la implantación del sistema de aparcamiento regulado partió de la propia Asociación de Vecinos Trinidad-Centro con una recogida de firmas entre residentes y negocios; y pese a que la propuesta fue debatida y aprobada en el consejo de distrito en el que están presentes los colectivos del barrio, los recelos mostrados en las últimas semanas por parte de los comerciantes han llevado al Consistorio a echar el freno en el último instante, dejando en suspenso su entrada en servicio en un intento de «lograr el mayor consenso posible» y salvar las discrepancias que los responsables de varios negocios trasladaron hace unos días al propio alcalde.

La iniciativa, que partió de la asociación vecinal, contempla la implantación de más de 400 plazas

Tanto en Movilidad como en Smassa se muestran convencidos de que la iniciativa saldrá adelante, pero lo cierto es que Francisco de la Torre ha dado orden al equipo del Distrito Centro para que retome el diálogo con los empresarios que no ven con buenos ojos la zona azul. Especialmente aquellos que no viven en el barrio y, por tanto, no se pueden beneficiar del descuento que se aplica a los residentes, quienes pueden estacionar 24 horas por apenas 0,2 euros y toda la semana, por un euro. A lo más que pueden aspirar quienes trabajan en la zona es a un descuento del 20% en el abono de un ‘parking’ público.

Posturas a favor y en contra

«Para los vecinos estará bien, pero ¿dónde aparcamos nosotros ahora?», se pregunta Antonio Vera, que regenta una floristería en la calle Juan de Austria. En la misma línea se pronuncia el dueño de la frutería situada entre este vial y Ventura Rodríguez, quien considera que «lo único que se va a conseguir es que se especule con el alquiler de los garajes». El responsable de otro negocio que igualmente prefiere guardar el anonimato también muestra su rechazo, en este caso por lo que tendrá que pagar por aparcar los tres vehículos de la empresa. Una de las medidas que se contemplan para paliar el perjuicio a los negocios con flota de coches es ampliar las zonas de carga y descarga.

En el lado opuesto, Francisco Carnero sí que considera que la mayor rotación de vehículos le vendrá bien para ganar clientela en su establecimiento, el restaurante El Tiburón en calle Sevilla: «Habrá a quienes les venga mal, pero a la hostelería sí que le va a beneficiar que la gente tenga menos problemas para dejar el coche». También se muestra partidaria María Teresa Vargas, en su doble condición de vecina y comerciante. «Yo tengo plaza de garaje y no me afecta, pero para el negocio creo que puede venir bien para evitar que un mismo coche se tire meses aparcado en el mismo sitio», apunta la responsable de la tienda de moda Izel, quien en cualquier caso sí que considera que la implantación podría haberse hecho de una forma gradual.

Tal y como ha venido informando este periódico, se han teñido de azul los estacionamientos de las calles Sevilla (80 plazas), La Regente (70), Juan de Austria (50), San Quintín (50), Gálvez Ginachero (45), Ventura Rodríguez (40), Juan Herrera (30), Malasaña (20), Luchana (15), Pasaje Zambrana (10) y Francisco Monje (8). Hasta el momento, en las oficinas de Smassa tienen cerca de 600 solicitudes de tarjetas de residente (tantas como miembros de la unidad familiar tengan carné de conducir), una acreditación que permite beneficiarse del citado descuento en el parquímetro.

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