¿Por qué reabrió la vía del tren Málaga-Sevilla donde se produjo el descarrilamiento?

El tren fuera de la vía tras descarrilar ayer en El Arahal (Sevilla)/Salvador Salas
El tren fuera de la vía tras descarrilar ayer en El Arahal (Sevilla) / Salvador Salas

Fomento, Adif y Renfe investigan la decisión de permitir el paso por la zona, después de que la línea se cortara a primera hora por balsas de agua

Ignacio Lillo
IGNACIO LILLOMálaga

El accidente se registró en el punto 19,500, en la misma línea que se había visto afectada a primera hora de la mañana por los efectos de las fuertes lluvias, y que obligó a trasbordar dos trenes por carretera. El Ministerio de Fomento, el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) y Renfe investigan ahora si fue correcta la autorización para la circulación en un eje donde ya se habían producido incidencias el mismo día. Los pluviómetros recogieron más de 110 litros por metro cuadrado, lo que provocó el desbordamiento del río Guadaíra y de otros muchos arroyos de la zona; así como el corte de carreteras, entre ellas, la A-92.

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El suceso se produjo a unos seis kilómetros del que ya había sido cortado entre las 7.45 y las 9.25 por la formación de balsas de agua (entre los puntos kilométricos 25,000 y 25,200) y fue reabierto a partir de ese momento. Apenas media hora después se produjo el descarrilamiento. Este hecho generó un cruce de críticas entre la presidenta de la Junta, Susana Díaz; y el ministro de Fomento, Íñigo de la Serna. La primera exigió a Adif explicaciones sobre la reapertura de la vía «en esas condiciones». De la Serna, por su parte, explicó que la causa había sido el desbordamiento del río Guadaíra, que se produjo una vez recuperado el servicio antes del suceso. El ministro indicó que, a falta del informe de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios, «no es imprudente» decir que todo apunta a que ese desbordamiento ha provocado el deslizamiento del tren de la vía. De la Serna afirmó que antes del paso del tren «no existía un problema en este lugar» por las inundaciones y el convoy anterior, en sentido Sevilla-Málaga, pudo cruzar por el mismo sitio sin problemas.

Proximidad de los tiempos

El desbordamiento se produjo «con posterioridad», por lo que no se pudo tomar ninguna decisión para evitar que se hubiese producido el accidente. Por eso, rechazó las críticas de la presidenta de la Junta, al tiempo que reprochó a Díaz que intente «utilizar política y partidistamente este accidente», en vez de ayudar a solucionar la atención a las personas afectadas y la investigación sobre el suceso. Además, le reprochó que no se haya puesto en contacto con el Ministerio ni con el Gobierno «en ningún momento».

A las dudas sobre la actuación de Renfe y Adif también contribuye el testimonio de una viajera afectada, Rosario Cañete, quien dijo a la agencia Efe que media hora antes del accidente un revisor avisó en los vagones de que iban a hacer un transbordo en autobús por el mal estado de la vía, aunque luego continuaron con normalidad. 15 minutos después les dijeron que seguiría el viaje hasta Sevilla, y poco después se produjo el accidente.

En cambio, fuentes de Renfe y de Adif enmarcaron este mensaje en la cercanía en el tiempo entre el momento en que se produjo el mensaje del trabajador y el primer corte, que supuso la activación de un plan de trasbordos. Al respecto, recuerdan que Adif «dio vía» a las 9.25 horas, por lo que el mensaje se estaba refiriendo a aquella interrupción anterior, y no a que el trazado estuviera en mal estado en general.

El suceso

El tren de media distancia de la línea convencional que salió de Málaga con destino a Sevilla a las 7.40 horas descarriló en torno a las 10.00 de ayer a unos ocho kilómetros de la estación de El Arahal, entre esta localidad y El Sorbito, en la provincia de Sevilla. A bordo viajaban unos 70 pasajeros. Más de la mitad resultaron heridos, según fuentes del servicio de coordinación de emergencias 112 Andalucía y de la Junta. De ellos, 35 fueron leves y dos graves. El más preocupante era un hombre que sufrió una fractura de pelvis (aunque no se teme por su vida), y que fue trasladado en helicóptero al hospital Virgen del Rocío de Sevilla. El segundo, una mujer de edad avanzada que presentaba diversas fracturas. Su estado no revestía tanta gravedad como el primero, pero su situación y su historial clínico llevaron a un traslado también por medios aéreos, ambos del 061. Un tercero se quedó en observación en el de Bormujos. El resto fueron desplazados por tren a Dos Hermanas, junto a los profesionales sanitarios, que realizaron los triajes sobre la marcha. Finalmente, la mayoría recibieron el alta, salvo un grupo, que fue distribuido entre diferentes hospitales de la provincia para someterlos a más pruebas.

La riada que afloró súbitamente por una tromba de más de 110 litros por metro cuadrado dejó la vía sin base y es la causa más probable del suceso. Así lo apuntaron a SUR fuentes técnicas consultadas, y la hipótesis fue confirmada posteriormente por el ministro de Fomento, Íñigo de la Serna. En el entorno, se produjo una desbordamiento del río Guadaíra, y alguno de sus arroyos fue el que socavó la plataforma de balasto, que se hundió al paso del convoy. El carril se quedó desguarnecido y sin traviesas en un tramo de hasta 100 metros. A consecuencia, la composición circuló el doble de esta distancia con el tercer vagón, que era el último, con un lateral fuera de la vía, aunque no llegó a volcar. Ello produjo una sucesión de fuertes sacudidas, que los testigos describen como un «terremoto».

Atención a los heridos

Los agricultores que trabajaban en la zona fueron los primeros en atender a los heridos. Ante la dificultad de acceso a los terrenos, que estaban anegados y enfangados, la Guardia Civil movilizó otra aeronave, y se activó una dotación de la Unidad Militar de Emergencias (UME), con base en Morón, así como a efectivos de Bomberos de la Diputación, el Grupo de Emergencias de Andalucía (GREA), Protección Civil y Policía Local. Los servicios de emergencia pudieron acceder con un tren especial de mantenimiento habilitado por Adif. También de varios vecinos, que con sus tractores ayudaron a entrar y salir a las ambulancias, ya que algunas se quedaron atrapadas; así como quads y todoterrenos pesados del Ejército y de la Benemérita. Varios médicos y enfermeras optaron por caminar hasta tres kilómetros por una superficie de difícil acceso, con ayuda de las fuerzas de seguridad, para atender a los heridos cuanto antes. Los vecinos de El Arahal se ofrecieron masivamente para ofrecer su ayuda.

Reabre la vía cortada en Almargen

La de El Arahal no fue la única incidencia ferroviaria de ayer. También fue suspendida sobre las 9.00 horas la circulación entre las estaciones de Almargen y Campillos, dentro de la línea Bobadilla-Algeciras, por una avalancha de agua que dejó la vía llena de resto y barro. La previsión era que quedaría restablecida a última hora de la tarde de ayer.

Por su parte, Adif movilizó un tren taller con base en la provincia de Córdoba para retirar el convoy dañado y reparar la vía, que ha sufrido importantes desperfectos. En tanto permanezca interrumpido el tráfico, Renfe establecerá un plan alternativo de transporte por carretera para los servicios afectados (Sevilla-Málaga y Sevilla-Granada-Almería).

Imagen del convoy descarrilado en la mañana de ayer en Arahal.
Imagen del convoy descarrilado en la mañana de ayer en Arahal. / Salvador Salas

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, envió un mensaje en las redes sociales para desear una «pronta recuperación» a las personas heridas. Por su parte, la presidenta de la Junta, Susana Díaz, exigió a Adif «explicaciones de por qué ha abierto la vía en las condiciones en las que estaba» tras el descarrilamiento del convoy.

Imagen del tramo de vía destrozada junto a la zona anegada por el agua en plena campiña.
Imagen del tramo de vía destrozada junto a la zona anegada por el agua en plena campiña. / Salvador Salas

Sucesos como el de ayer son muy poco frecuentes. Habría que remontarse a marzo de 2005 para encontrar un caso similar, el de un convoy que descarriló en Antequera tras chocar contra una roca que cayó de una ladera por el temporal. De los 20 pasajeros, sólo dos resultaron heridos leves.

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