La rapidez de los bomberos evita que arda el Carrefour Alameda

Un bombero toma una imagen del estado del edificio./Fernando Torres
Un bombero toma una imagen del estado del edificio. / Fernando Torres

Un incendio en el módulo de carritos calcina parte de la fachada principal pero las llamas no llegan al interior del edificio

Fernando Torres
FERNANDO TORRES

«Podría haber sido peor». El módulo de carros del Hipermercado Carrefour Alameda comenzó a arder ayer en torno a las cinco de la tarde. Las primeras llamas se trasladaron rápidamente hasta la fachada noroeste del complejo comercial, que ardió generando una gran columna de humo visible desde diferentes puntos de la ciudad. El director del establecimiento, Cecilio Ruiz, aseguró a SUR que, «por suerte», los locales del interior no recibieron daños: «El centro está perfectamente operativo, sólo se han visto afectados por humo el gimnasio –Mc. Fit, ubicado en la última planta–, el Sprinter y otro establecimiento». Sólo hubo un herido leve y, al cierre de esta edición, se desconocían las causas del suceso.

Los bomberos pudieron sofocar las llamas a los pocos minutos de que se iniciara el incendio, gracias a un pequeño golpe de suerte. Por «pura casualidad», los miembros de un destacamento del Real Cuerpo de Bomberos de Málaga fueron los primeros en ver el incendio mientras volvían de un servicio relacionado con el temporal de viento y lluvia que ayer causó numerosas incidencias. Cuando llamaron a la sala para ver si había un aviso pudieron comprobar que todavía nadie había comunicado la existencia de un incendio sin control. «Cinco o seis minutos más y el fuego podría haberse extendido a toda la nave», comentó un cabo una vez las llamas fueron extinguidas por completo. Según apuntó a SUR el mando a cargo de la operación, fue la rápida intervención de los efectivos la que hizo que lo que podría haber sido una desgracia quedara en un susto menor.

Según informaron desde el consorcio y el propio centro comercial, las llamas no entraron en el interior pero sí lo hizo el humo, que provocó la intoxicación del encargado del gimnasio. Éste fue atendido in situ por los bomberos, que le aplicaron terapia basada en oxígeno para hacer frente a los síntomas de la inhalación de humo. Sin más consecuencias, no fue necesario su internamiento en ningún centro hospitalario.

En torno a las seis y media de la tarde, los efectivos desplegados (que contaron con el apoyo de la Policía Local) continuaban trabajando en la zona. Las tareas se centraron en precintar el perímetro y en comprobar que no había riesgo de que las láminas que componen la fachada se desprendieran tras haber sido dañadas por las altas temperaturas.

A simple vista se podía apreciar que las llamas se originaron en el módulo de carritos, que quedó completamente calcinado. Con respecto a las causas del incendio, todavía no hay ninguna versión oficial, aunque los bomberos creen que fue fruto de un descuido o provocado, descartando que el temporal tuviera nada que ver: «No hay material eléctrico sensible en la zona». Según algunos testimonios, había tres jóvenes merodeando por la zona antes de que se iniciara el incendio. La Policía Local está actualmente investigando las causas.

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