El Puerto prolonga el paseo del Muelle Uno hasta la Casa de Botes

Así estaban ayer las obras en la esquina del final del Muelle Uno, junto a la Farola y la Casa de Botes.
Así estaban ayer las obras en la esquina del final del Muelle Uno, junto a la Farola y la Casa de Botes. / Moreno

El objetivo de las obras, que terminarán en septiembre, es extender el efecto de la zona comercial hacia el dique de Levante

Ignacio Lillo
IGNACIO LILLOMálaga

Quienes paseen estos días por el Muelle Uno se toparán con unas obras en el extremo más próximo a la Farola. Los trabajos tienen como objetivo prolongar la zona de paseo del centro comercial, que ahora termina en la entrada al aparcamiento subterráneo que hay a la altura del Club Mediterráneo, y extenderla hasta la Casa de Botes.

De entrada, se está saneando el extremo del muelle, que hasta ahora estaba infrautilizado, para lo que se trasladará el depósito de basuras hacia la parte trasera (más próxima al mar); y también se desplazarán los puntos de atraque de los barcos remolcadores y el patrullero Tagomago, de la Armada. Así, según explica el presidente de la Autoridad Portuaria, Paulino Plata, el paseo se prolongará hasta la misma casa de botes, que antes estaba truncado, para darle mayor vistosidad a este tramo y conectar el Muelle Uno con los futuros desarrollos previstos en esta parte del dique de Levante.

En este punto, cabe recordar que donde está actualmente el restaurante, el Puerto ha proyectado una zona de espera para megayates, así como un club náutico con capitanía marítima y helipuerto. Y todo ello, dentro de los planes para convertir a medio plazo la dársena del Marqués de Guadiaro (la que forman los muelles uno y dos), en un puerto deportivo especifico para este tipo de embarcaciones de gran lujo.

Refuerzo del pavimento

La Autoridad Portuaria adjudicó por algo más de 55.000 euros (IVA aparte) el pasado julio el proyecto denominado Acondicionamiento del tramo final de muelle 1 y actuaciones varias. La compañía Construcciones Maygar se hizo con el contrato y los trabajos se iniciaron a finales de julio, con un plazo de ejecución de un mes y medio. De esta forma, según informó esta institución, se está llevando a cabo el acondicionamiento y refuerzo de la pavimentación correspondiente al último tramo del cantil, así como la implantación de un punto limpio situado en la zona sur del centro comercial, con lo que se conseguirá reordenar el espacio.

La actuación contempla, además, otras actuaciones de mantenimiento en varios puntos del puerto, tales como el acondicionamiento e impermeabilización de la cubierta de la estación marítima del Melillero (muelle 3). Así como el drenaje de muelle 6 para evitar la entrada de agua en la sala de cuadros eléctricos de los silos de cemento, entre otras.

Puerta de entrada a la futura dársena de megayates

La esquina final de Muelle Uno, junto a la Farola, se ha convertido en un espacio estratégico, ante los planes de la Autoridad Portuaria para dotar de nuevos usos a esta zona. La institución lleva varios meses trabajando en un proyecto para convertir la dársena del Marqués de Guadiaro –entre los muelles uno y dos– en un puerto deportivo para megayates, que tendría capacidad para unos 40 atraques de barcos de entre 40 y 100 metros de eslora. Si prospera la iniciativa, la Casa de Botes se convertirá en un club náutico asociado a esta actuación.

También hay planes para convertir la Farola en un museo, a partir del próximo año; mientras que la Deup, el planeamiento recientemente aprobado por el Ministerio de Fomento, permite dotar de un uso ciudadano a la estación marítima que se construyó junto al monumento.

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