Cosas de la Ciudad

Un puente abandonado

Puente del Camino de los Andrades.
Puente del Camino de los Andrades. / A.R.

Denuncian el descuido en la zona que conecta Miraflores del Palo Alto y Pinares de San Antón

ANDREA RODRÍGUEZMälaga

El puente situado en la terminación de la barriada de Miraflores del Palo Alto se encuentra actualmente abandonado. A pesar de no ser uno de los puntos más transitados en la capital, por su ubicación, conecta varios puntos alejados del núcleo urbano. Además, el terreno se encuentra en un espacio tranquilo donde confluyen diversas carreteras para dirigirse a otras direcciones. La calzada cuenta con una estructura desgastada, donde se pueden apreciar grietas producidas por la erosión que se ha creado con el paso de múltiples vehículos. También la carretera manifiesta un deterioro y no existe ningún tipo de señalización en ella. En cuanto a la demarcación de los caminos de acceso, no existe tampoco existe cartel con indicaciones hacia las diferentes salidas. Además, la zona presenta un aspecto descuidado por los matorrales, excrementos y basura que se ve acumulada en los laterales.

Para algunos vecinos con viviendas cercanas a la zona, «parece un desierto». «No sabemos cuánto tiempo ha pasado desde la última vez que lo limpiaron», lamentan. Muchas familias que conviven en los alrededores afirman sentirse preocupados por el abandono.

«Esperamos que se pueda realizar una remodelación al menos del terreno, ya que puede producirse algún accidente», comenta una de las vecinas, que además lamentan que en todo el área tampoco existen parques o jardines por los que caminar o llevar a los más pequeños para que se diviertan. En el caso de que se instalara un nuevo recinto infantil, piden que cuente con zonas de sombra mediante algún tipo de pérgola o toldo.

Basura en el Cervantes. / A.R.

Teatro Cervantes: restos de comida en la calle

La entrada al Teatro Cervantes se convierte en un basurero cada mañana durante los fines de semana. Es casi una tradición que después de pasar una noche de fiesta, los jóvenes se reúnan en esta pequeña plaza para comer una pizza o continuar con la celebración por la madrugada. Una de las principales razones por las que se concentran aquí, se debe a que los locales de comida rápida que rodean la zona se mantienen abiertos hasta por la mañana, y por tanto, es el sitio idóneo al que acudir si desea comer algo antes de volver a casa. El problema es que al amanecer la calle aparece repleta de cartones y latas de deshechos que se han arrojado al suelo tras su consumo. La estampa sorprende ya que el espacio cuenta con suficientes papeleras y cubos de basura cercanos para utilizar en estos casos. El civismo vuelve a echarse de menos.

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